EN TINTA VIVA Nº 9: TINTA DE PRESIDIO




  La editorial Seix Barral ha publicado recientemente en España un libro de relatos que al parecer ha tenido bastante impacto en Estados Unidos. Su autor se llama Curtis Dawkins y la obra Hotel Graybar. Lo peculiar de dicha publicación no es que sea un libro de relatos, eso ya es raro, sino que su autor cumple una cadena perpetua por el asesinato de una persona en un atraco. El destino quiso que me enterara el día que vi en la biblioteca el libro de José Ovejero, Escritores delincuentes. Ni qué decir que en ese instante supe cuál iba a ser el contenido del último EN TINTA VIVA de la temporada. A este artículo le acompaña nuestra librería indie que seguro pueden haceros disfrutar las horas de asueto que estas fechas estivales nos tienen reservados.

 ¡Comenzamos!

TINTA DE PRESIDIO

   Hay binomios que estremecen nada más leerlos: Niño-Asesino; Padre-Maltrato; Médico-psicópata; político-corrupción, bueno esto último es casi un pleonasmo. Cada una de las palabras nos evoca significados, sentimientos y emociones contrarias que al unirse forman una mezcla que nos produce una especie de cortocircuito, algo así como echar sal a un café.


  Algo parecido nos sucede con el binomio Escritor-Cárcel. La libertad de la imaginación frente a la reclusión forzada. Y, sin embargo, como en el caso de los binomios anteriores, la realidad ha mostrado sobrados ejemplos de que puede darse y de manera realmente cruda. Puede que lo primero que os venga a la cabeza sean los casos de escritores que hayan sido encarcelados por su lucha contra la dictadura de turno, pero no es de eso de lo que vamos a hablar hoy. Vamos a centrarnos en crímenes tan mundanos como el hurto, robos, secuestros, homicidios, asesinatos y hasta… bueno, esto último lo dejamos para el final.

  Son escritores y delincuentes, puesto que han sido juzgados y condenados. Para algunos esa experiencia no cambió demasiado su relación con la escritura; para otros, significó el descubrimiento de la narrativa. Cada escritor es un mundo y sus circunstancias variopintas, pero podríamos resumir esa curiosa relación en tres situaciones.

QUIEN ESTÉ LIBRE DE PECADO...


  Este es el caso de aquellos escritores a los que una decisión equivocada, una etapa complicada o un simple segundo de ofuscación los llevó a la cárcel. Esa experiencia les influyó de un modo u otro, pero en lo que a la literatura se refiere no les supuso un gran cambio respecto a lo que eran antes de entrar. Eran escritores o lo serían ya en libertad sin que la cárcel fuera determinante para ello.

  La experiencia carcelaria dio para alguna novela o memorias, pero no centró su narrativa en lo sucesivo. Sin embargo, muchos escritores encontraron en prisión algo muy valioso y que en la vida en libertad es un bien terriblemente escaso: tiempo. En la celda parece que hay todo el tiempo del mundo para dedicarte a escribir y alguien con talento puede aprovecharlo para, a lo mejor, escribir la Obra Maestra con mayúsculas de la literatura universal. Sí, hablamos de Don Quijote de la Mancha.

   Miguel de Cervantes pasó por la prisión hasta en cuatro ocasiones. En unos casos por cuestiones tan ajenas a nuestra época como herir a alguien en un duelo, lo que le conllevó a la pena de exilio y a la amputación de la mano derecha. Afortunadamente logró escapar con la mano que años después escribiría el Quijote, aunque en su día perdiera la izquierda. También pasó cinco años en las cárceles de Argel, acusado de asesinatos y saqueo, aunque no está demasiado probado si eso fue así o simplemente un prisionero de guerra. Lo cierto es que en Argel formó su personalidad y consiguió un conocimiento del ser humano que más adelante utilizaría para su obra cumbre. Una obra que comenzó a escribirse en su último ingreso carcelario, cuando siendo recaudador de impuestos en Sevilla depositó parte de los mismos en un banco que quebró. Era el año 1597, faltaban todavía ocho para que viera la luz la primera edición del Quijote, pero como afirma en el prólogo, fue allí donde se concibió y quizá se escribieran las primeras páginas. Venga, ¿quién no se pasaría una temporada en la cárcel si nos aseguraran que escribiríamos algo parecido?



  Para otros autores, la cárcel fue menos fructífera literariamente. A decir verdad, llegó a convertirse en su segunda casa como es el caso del Marqués de Sade, quien la disfrutó durante treinta y dos de los setenta y cuatro años que vivió. Por supuesto, siempre fue por delitos consecuencia de su peculiar forma de ver la vida y la moral. Blasfemia, prostitución, orgías..., creo que no hace falta seguir. Desde luego, el hombre iba muy salido. De entre todos sus escándalos uno me llama la atención y me aparta de la simpatía que la distancia y los años nos puede generar esta clase de personas. Parece ser que un día, una vagabunda se le acercó para pedir limosna. Él le prometió trabajo como ama de llaves. Sin embargo, al llevarla a su castillo la desnudó, la ató por las cuatro extremidades y la azotó. La mujer, Rose Keller, logró escapar y denunciarlo.

 Quien sí pudo aprovechar su experiencia en la cárcel, aunque fuera solo unos días, fue el escritor francés André Malraux. Parece ser que invirtió la dote de su boda en acciones de una compañía que quebró. Para intentar recuperar su economía echó mano de sus conocimientos de arqueología y organizó una expedición a Camboya con el objetivo de robar piezas de arte jemer en Phnom Penh, donde se encuentra un templo abandonado. Fue detenido in fraganti por las autoridades coloniales. Para su defensa utilizó el curioso argumento de la denuncia por la manera descuidada con la que el gobierno protegía sus bienes históricos. Parece ser que ello le evitó una estancia prolongada en prisión y, además, estos hechos le inspiraron para su obra La vía real.

 Más triste es el caso de la escritora Goliarda Sapienza. Nació en Catania en 1924 y en sus inicios fue una exitosa actriz de teatro, aunque ello no evitara un intento de suicidio. Poco a poco se adentró en el mundo de la literatura escribiendo dos novelas que al parecer se publicaron con rapidez. Sin embargo, la tercera, la que a ella le parecía la mejor, la obra por la que había dedicado diez años de su vida, no obtuvo respuesta de ningún editor. Frustrada y arruinada, en 1979 robó unas joyas a una amiga de la que estaba enamorada para venderlas y así poder pagar el alquiler atrasado durante años. Su estancia en la cárcel sirvió de material para escribir L'università di Rebibbia. ¿Y qué fue de la obra que escribió durante diez años? Bueno, El arte del placer fue publicada en el año 2000, cuatro años después de que ella muriera y gracias a las gestiones de su viudo marido en Francia.

  Hasta ahora solo hemos hablado de delitos menores que motivaron que los escritores que los cometieron pasaran un tiempo entre rejas. Es el momento de subir el nivel y hablar de asesinatos.

   El 22 de junio de 1954 dos quinceañeras convencen a la madre de una de ellas para pasear por un parque de Christchurch (Nueva Zelanda). Una vez allí llegan a un lugar apartado y una de ellas envuelve un ladrillo en una media. Instantes después la madre yace muerta, con el cráneo machacado. Las adolescentes se llaman Juliet y Pauline, la madre asesinada es la de Pauline. Pese a que acudieron a la policía con el argumento de que había sido un accidente, las sospechas no tardaron en concretarse en una detención y una condena indefinida. En su momento se habló de que su lesbianismo les había provocado alteraciones mentales, también de los deseos de los padres de separarlas. Y del odio que ellas sentían hacia ellos por el abandono con las que las criaron. También se habló de su inteligencia rebelde para con la hipocresía reinante en aquella ciudad. Hipocresía que se mostraba en las infidelidades mutuas que los padres de Juliet cometían, pese a ser su padre el rector de la iglesia y su madre miembro del Consejo de Orientación Matrimonial. De Pauline, no se conoce qué fue de su vida tras los cinco años que pasó en prisión. De Juliet, tampoco se tuvo noticia hasta que Peter Jackson rodó una película basada en aquellos hechos y que fue galardonada con un Oscar al mejor guion, Criaturas Celestiales. Esa nueva luz del caso llevó a los periodistas a investigar y atar cabos. Hasta llegar a una de las más exitosas escritoras de novela de suspense, Anne Perry. Aquel hecho no la hizo escritora, aunque por supuesto que sabiendo ese pasado podemos encontrar numerosas referencias a aquellos demonios que la llevaron a ser coautora de tan brutal asesinato. Tenía 15 años.

 El último caso de este apartado ocurrió el 14 de abril de 1955 en el Hotel Crillón de Santiago de Chile. Se oyó un disparo y los que acudieron observaron a una mujer abrazando el cadáver de quien había sido su amante. Gritaba que era lo que más había amado mientras se manchaba con su sangre. La mujer era la escritora y crítica chilena, María Carolina Geel. Cumplió solo tres años gracias a que intercedió por ella la premio Nobel Gabriela Mistral para solicitar su indulto. Esta situación es muy común, como afirma José Ovejero autor del libro Escritores delincuentes en una entrevista (AQUÍ):

"Existe el mito de que la lectura, y la escritura o la práctica de cualquier arte, nos hace mejores. Y que por tanto quien consigue escribir una obra literaria interesante es alguien que ha avanzado por el camino de la reinserción. Ese malentendido ha hecho que muchos intelectuales pidiesen la excarcelación de delincuentes que luego no eran capaces de vivir en sociedad; al ser considerados redimidos, tampoco se les daba el apoyo necesario"

  Este no es el caso de María Carolina Geel. Tras salir de prisión no volvió a cometer ningún acto que mereciera el nombre de delito, siguió escribiendo y solo mostró lo que significó esa experiencia en su novela Cárcel de mujeres. Nunca más volvió a hablar de aquellos sucesos.

  Como hemos visto, para ciertos escritores, la cárcel solo supuso una experiencia y a lo sumo solo sacaron de ella el tiempo para escribir o material para un libro aislado. Su carrera literaria no se define por ello.

  La siguiente situación es mucho más edificante, salvo excepciones.


LA LITERATURA LOS SACÓ DE LA CÁRCEL


  Sin duda, esta es la situación más hermosa cuando hablamos de la relación entre la cárcel y la literatura. Es el supuesto de aquellas personas que jamás escribieron nada hasta poner pie en prisión. En algunos casos, apenas habían recibido la mínima educación como para poder imaginar que pudieran escribir algo más que su nombre. Pero la cárcel obró el milagro de darles a conocer la Literatura y, con ella de compañera, no solo salir de allí, sino abandonar para siempre el mundo de la delincuencia.

  Qué duda cabe que cuando a alguien acostumbrado a vivir situaciones límite se le da el don de la palabra su obra es una delicia para el lector. Su estilo desborda fuerza y si existe un escritor que pueda ser ejemplo de ello este es sin duda EDWARD BUNKER.


  La vida de Edward Bunker (1933-2005) cambió para siempre el día en el que la esposa de un productor de Hollywood, para la que había trabajado de chófer, le mandó una máquina de escribir y una suscripción a una revista literaria mientras cumplía condena en la cárcel de Folsom. Hasta ese momento, su historia era la típica de alguien a quien se le podría etiquetar con esa expresión tan fea como es la de "carne de presidio": nacido en un barrio marginal, con unos padres alcohólicos, numerosas estancias en reformatorios, drogas, violencia y algún ingrediente más que le llevaron a ser uno de los diez fugitivos más buscados del FBI. Sin embargo, dentro de la cárcel el personaje descubre un talento inesperado, algo que lo sacará de ese mundo para darle una nueva vida: la literatura. Podríamos decir que en este caso fue la compinche perfecta para la fuga definitiva.

   Llegó a escribir seis novelas en la cárcel, siendo la sexta No hay bestia tan feroz la que consiguió alcanzar el visto bueno de un editor. Se dedicó al género negro, siendo incluso el fundador de uno de los subgéneros que conforman el universo negrocriminal: las penitentiary stories. Para hablar de su estilo mejor reproducir este texto de Paco Camarasa en su ya clásico Sangre en los estantes:
"Su prosa es seca, concisa, restallante. No hay metáforas ni lirismo encubierto. No hay atajos sentimentales ni esperanzas, pero tiene la fuerza necesaria para que no se pueda dejar de leer. Su obra es una descripción detallada de algo que no conocemos, la cárcel; algo que nos repele y nos atrae."

  Y no solo le dio tiempo para convertirse en escritor. Hizo varios pinitos en el cine y, al margen de las adaptaciones de sus novelas o los guiones, su porte y presencia fascinó a Tarantino que no dudó en darle el papel del señor Azul en Reservoir Dogs.

Es Himes, no Samuel L. Jackson
   Un caso parecido podemos encontrarlo en otro de los autores top del género negrocriminal: Chester Himes (1909-1984). Aunque no sé si es un dato que merezca ser resaltado, fue el primer escritor negro que escribió novela negrocriminal. Al contrario que Bunker, Chester sí llegó a estudiar en la universidad y, curiosamente, fue allí donde comenzó a coquetear con los bajos fondos. Distintos altercados fueron granjeando el camino hasta que un atraco a mano armada lo llevara a la cárcel en 1928, con una condena de veinte años.

  En ella, sin embargo, se le apareció Dios. Y no me refiero a quien os imagináis, sino a un dios del género negro como es Dashiell Hammett. En la biblioteca de la cárcel existían varios números de Black Mask, aquella mítica revista en la que publicaron por primera vez tantos maestros del género. Admiró tanto los relatos de Hammett que empezó a escribir. En 1934, todavía preso, consiguió publicar un relato en la revista Esquire. Un año después saldría libre y ya completamente alejado del ambiente criminal. Tras varios trabajos consiguió publicar su novela Si grita, déjalo ir en 1945. El éxito de la misma le permitió dedicarse a la Literatura de manera profesional y, más adelante, crearía la serie de los detectives Sepulturero Jones y Ataúd Johnson.

   Uno de los casos que más me ha llamado la atención es el del escritor alemán Karl May (1842-1912). Quizá no es demasiado conocido en España, pero en Alemania sus novelas de aventuras compiten en la misma liga que las de Julio Verne o Emilio Salgari. Y desde luego tuvo un mérito terrible. La vida le dio fuerte nada más nacer. Estuvo ciego durante sus primeros cinco años de vida y mientras que los demás niños jugaban al fútbol él lo hacía con la imaginación. Una imaginación que se alimentaba con los cuentos que le contaban su padrino y su abuelo. Ello forjó a un niño inteligente y con una vida interior tan abrumadora. Llegó a conseguir el puesto de maestro en una de las fábricas que contrataban a niños. Allí, un hecho cambió su vida.

May en uno de sus posados
  El día que lo despidieron no se le ocurrió otra cosa que robar el reloj y una pipa a uno de sus compañeros. Por ello, no solo ingresó en la cárcel seis semanas, también perdió su licencia de profesor. Sin posibilidad de encontrar trabajo, recurrió a su arma más poderosa: la imaginación. Le tomó el gusto a adoptar identidades falsas con las que cometía robos y estafas que lo devolvían una y otra vez tras las rejas. En una de sus estancias, una cárcel moderna en Zwickau que utilizaba técnicas de reinserción, descubrió la literatura. Años después, esa pasión se concretó en publicaciones en revistas y en novelas de aventuras por entregas que alcanzaron el éxito entre el público juvenil. Pero no solo se hizo famoso por sus novelas, su imaginación y sus dotes de travestismo le hicieron apropiarse de la vida los aventureros de sus historias. Se inventó un sinfín de viajes, el conocimiento de cientos de idiomas y una vida a lo Indiana Jones que lo convirtió en una celebridad. Cuando se descubrió la falsedad de todo ello, sus libros ya se vendían solos.

  Tres casos edificantes, ¿verdad? Tres tipos que encontraron en la cárcel a la literatura. Tres personas que nunca hubieran sido escritores de no haber pasado una temporada entre rejas y fue la Literatura la que les sacó del mundo del crimen. Bien, es el momento de transitar lugares más tenebrosos.

   La literatura pudo sacar del crimen a algunos, pero no a todos. El caso más claro es el del escritor Jack Abbot (1944-2002). El historial delictivo que lo llevó a la cárcel era amplio: falsificaciones, robos y homicidio. A eso había que añadir numerosos episodios de violencia con otros presos y hasta alguna que otra fuga. Su relación con la literatura comenzó de una manera un tanto peculiar. Fue en 1977, cuando tuvo noticia de que el escritor Norman Mailer había contactado con el también asesino Gary Gilmore para documentar una novela. Quizá fue su carácter egocéntrico lo que motivó que enviara una carta a Mailer diciendo que todo lo que le comentaba Gilmore era poco menos que un cuento de hadas. Parece ser que la verborrea e inteligencia de Abbot fascinó al reputado Mailer. No era para menos. Abbot era un voraz lector de novelas y filosofía pese a no haber terminado la enseñanza básica. Dichas cartas fueron recopiladas y publicadas bajo el título de En el vientre de la bestia. El impacto del libro en la intelectualidad norteamericana fue tremendo. En Vogue lo citaron como: "uno de los libros más importantes de nuestra era".

   Mailer y otros intelectuales intercedieron para que Abbot pudiera conseguir la condicional. Y así fue. Pero en este caso el delincuente no desapareció bajo la figura del escritor. Solo seis semanas más tarde, Abbot acudió con dos mujeres a un café. Allí discutió con un camarero. Lamentablemente, el tono de la pelea subió hasta el punto de que Abbot lo acuchilló y asesinó.

   Los apoyos de los intelectuales perdieron fuerza y Abbot fue condenado nuevamente. Ya no volvería a salir con vida de la cárcel, aunque sí escribió un segundo libro con menor repercusión. El 10 de febrero de 2002 se ahorcó en su celda utilizando una sábana y el cordón de su zapato.

    En este apartado habría que incluir al autor que os mencioné en la entradilla, Curtis Dawkins. Os recomiendo que leáis la entrevista que le hicieron en el periódico LA VANGUARDIA (AQUÍ) desde luego, es un testimonio sobrecogedor.

    Pero todavía queda otro tipo de relación escritor y cárcel. Es aquel en el que el delincuente da cuenta de su historial a través de sus obras. Podríais pensar que el sentido de ello sería una especie de acto de constricción. Algún caso hay, pero los casos que aparecen a continuación buscan algo distinto... y mucho más monstruoso.

LA LITERATURA COMO ALIMENTO DEL EGO CRIMINAL


   Si en el apartado anterior vimos que la Literatura cambió el destino de quien parecía condenado a terminar sus días en la cárcel. En este apartado vamos a descubrir el Mal. Sí, escrito con mayúsculas. En este caso hablamos de verdaderos psicópatas que encontraron en las letras la manera de promocionar sus hazañas y de alimentar su perverso ego.

  ¿Os ha entrado hambre mientras leías? Quizá se os quite el apetito con nuestro siguiente invitado. Disculpad este pequeño arrebato de humor negro, pero no se me ha ocurrido otra cosa para presentar a Iseei Sagawa, el caníbal.


  Es un tipo vulgar, y además japonés, como podéis comprobar en la foto. Metro y medio, voz afeminada y extremidades acordes a su estatura. En su época de estudiante tenía una obsesión: las mujeres occidentales, altas, rubias y blancas. René Harteveld, una joven estudiante holandesa, tuvo la desgracia de reunir todas esas características y. además, hacerse amiga de él. También aceptó una cita en su casa, donde Iseei Sagawa la asesinó y no contento con eso decidió intimar aún más con ella. Su cama sirvió de improvisada mesa en la que la desdichada … ejerció de primero y segundo plato además de postre. Ahora un poco del brazo; luego, un seno; después… Bueno, no creo que haga falta seguir.

   Sin embargo, semejante horror solo tuvo como castigo quince meses de prisión. Parece ser que el hecho de que fuera hijo de un multimillonario fue un argumento jurídico de peso para tan exigua pena. Lo peor es que se ha convertido en una celebridad en su país, uno de esos tipos mediáticos, de la casta de los tertulianos. Y no solo eso, ha escrito cuatro novelas en los que da rienda suelta a sus fantasías caníbales y parece ser que hasta los vende. Y mucho.

   Otro escritor especialista en la gastronomía humana fue el llamado poeta caníbal, José Luís Calva Zepeda. Su carrera literaria es amplia con diez novelas, ocho obras de teatro y más de ochocientos poemas, lo que le hace merecedor de ser llamado poeta. Lamentablemente, el apelativo de caníbal viene dado porque descuartizó a su pareja y, además, se vanaglorió de ello con obras como Instintos caníbales, Réquiem por un alma perdida y Prostituyendo mi alma. Llegó a dedicarse una de sus obras a sí mismo con esta dedicatoria: “Dedico estas palabras a la creación más grande del universo (que soy yo)”.

    Pero la vanidad no solo se manifiesta diciendo lo especial que es uno. ¿Qué me decís de quien se siente impune a su crimen? No hay pruebas, no existe el menor indicio que te relacione con el asesinato. Eres el culpable, pero has conseguido librarte de la policía. Parece que a algunos no les basta con la suerte de la impunidad y necesitan algo más: un acto de vanidad. Y digo vanidad porque no se me ocurre otra palabra para definir a dos tipos que no tuvieron otra idea que escribir una novela en la que relataban los detalles del asesinato que habían cometido. Uno de ellos es KRYSTIAN BALA.

  En el año 2003, publicó una novela titulada Amok. Era una novela negra en la que se relata el asesinato de un joven mediante un macabro sistema en el que, mediante un lazo, el asesino cruzaba una soga en su cuello y terminaba atada a las muñecas por la espalda, de tal manera que si la víctima bajaba los brazos el lazo la estrangulaba. Tremendo. La novela parece que era minuciosa en detalles, algo que lo hubiera hecho pasar por un escritor de imaginación poderosa de no ser porque un ejemplar cayó en las manos de Jacek Wroblewski, un detective polaco que desde el año 2000 investigaba el caso de un cadáver que apareció flotando en el río Oder (Polonia).

 Las coincidencias de la novela con el modus operandi del crimen lo alertaron para centrarse en el autor y conseguir atraparlo. Actualmente, Krystian Bala cumple condena en la cárcel y, parece ser, está preparando una secuela, De Lyrik. ¿Quién sabe si descubrirá los datos de otro crimen?

En el caso de Bala, al publicarse la novela se resolvió el misterio. Pero hubo otro en el que la mala calidad de su obra le permitió eludir la cárcel durante años. Es el caso de Richard Klinkhamer y su novela Woensdag Gehakdag. En ella relataba la historia de un hombre que asesinó a su esposa para triturarla después. Parece ser que era tan mala que el editor la olvidó en un cajón. Años más tardes, los nuevos propietarios de la casa de Richard descubrieron los restos de la desgraciada esposa. Eso lo llevó a la cárcel y, morbo mediante, a la publicación de su novela.

   Y es que, reconozcámoslo, el criminal vende. ¿Alguien dudaría del éxito de audiencia que hubiera supuesto una entrevista de Charles Manson en un programa de entretenimiento? Es por ello que las biografías de los criminales suelen ser bien consideradas por los editores. El último caso que os traigo es el de Jacques Mesrine.

   Venga, pregunta rápida: ¿cuántos delitos se os ocurren? Pues bien, todos esos y alguno más los cometió este tipo. Este francés nacido en 1936 comenzó pronto su relación con la violencia. A corta edad presenció la masacre de unos aldeanos por parte del ejército nazi y quién sabe si eso marcó su carácter conflictivo. En la escuela fue expulsado varias veces y antes de la mayoría de edad ya se movía como pez en el agua en el mundo del hampa, la prostitución y las apuestas. Tampoco ayudó a encauzar su vida su pertenencia al ejercito francés en la guerra de Argelia donde afinó su arte en el asesinato. Llegó a convertirse en Enemigo Público nº 1 en Francia y su vida fue una sucesión de encarcelamientos y fugas. En una de sus estancias en la cárcel de La Santé, escribió su biografía Instinto asesino, en la que lejos de mostrar arrepentimiento, llegó a reconocer delitos de los que la policía ni siquiera tenía noticias. Esa altanería tendría continuidad cuando años después fue portada de la revista Paris-Macht en la que se jactaba de sus crímenes y ridiculizaba al Estado francés por su ineficacia. Sus días terminaron el 2 de noviembre de 1979, cuando en una redada, la policía acribilló su coche. Años después se cuestionó si su muerte fue un crimen de estado.

  Por supuesto, existen otras biografías menos ególatras, como el caso del contrabandista Sergiusz Piasecki y su El enamorado de la Osa Mayor; o Paul Ferris, un escritor escocés que puso en el candelero el debate en la ética de que un delincuente se enriqueciera con libros en los que relataba su vida criminal.

  Para este artículo, he consultado las entrevistas que ya os he reseñado y los siguientes libros:

LIBRERÍA INDIE


  Os comparto unas lecturas sorprendentes y diferentes a lo que las editoriales suelen publicar. Si os gusta la lectura, el verano es una excelente ocasión para descubrir nuevos autores.

LIBROS DE RELATOS


IRREAL COMO LA VIDA MISMA, de Josep María Panadés

“Irreal como la vida misma” es una obra totalmente de ficción, abarcando un amplio espectro de estilos y géneros literarios: aventura, suspense, romanticismo, tragedia, humor, terror. Todo un mosaico cuyo nexo de unión pretende ser la fantasía. Este libro contiene una selección de cincuenta y cinco relatos, algunos inspirados en hechos reales. Realidad y ficción se mezclan, pues, en perfecta armonía dejando al lector la difícil tarea de discernir dónde se halla la fina línea divisoria entre ambas.

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LAS BABAS DE DON GABRIEL, de Mariluz Chacón

Nos muestra una historia a partir de los diferentes puntos de vista de todos y cada uno de sus personajes. Una original puesta en escena en donde se une la vida y la muerte, entre lo cotidiano y la exageración. El bien y el mal, la necesidad, el amor, el sexo, el odio, la violencia, la tierra, el cielo y el infierno. De lectura ágil y amena, encontramos un concepto narrativo muy original, una historia coral en donde muchas cosas no parecen lo que son y otras son lo que no parecen; basada en su origen en el tríptico El Jardín de las Delicias, en las tablas de la Lujuria y el Infierno.

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RELATOS DE MUERTE 2, por Javi Navas

Atrévete a internarte en el horror y en la muerte.

Los siguientes relatos son pura fantasía, pero algunos están inspirados en sucesos reales aparecidos en las noticias. Otros son consecuencia de vivencias personales de algunos lectores de mis libros, que me han regalado sus experiencias y pesadillas para que yo las convierta en un relato. Muchas gracias a todos ellos.Asesinatos, canibalismo, rostros que te vigilan desde el exterior de tu ventana, demonios, voces que susurran… Todo tiene cabida en esta antología, que no pretende sino aterrorizarte y dejarte con mal sabor de boca.

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HISTORIAS EXTRAÑAS DE JAPÓN, por Ana Través



Desde tiempos antiquísimos, los monstruos y seres sobrenaturales han formado parte del folklore y la superstición de todas las culturas de nuestro planeta. En la mayoría de los casos, estas criaturas se han ido transformando de generación en generación, pasando de ser verdaderamente temidas a simplemente leyendas bonitas y curiosas de recordar. La legendaria cultura nipona no iba a ser menos, contando con una gran variedad de criaturas mitológicas. Algunos de estos seres son terroríficos y, además de asustar, buscan dañar a los humanos. Otros son representados como criaturas encantadoras, amables y guardianes de la naturaleza. Es a estos seres a los que dedico estas historias.


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JAZZESINATO, por Rafa Sastre



  Medio serio, medio en broma, entre la novela policiaca y el cine negro, la música de jazz y el crimen… Jazzesinato, el sorprendente primer libro de relatos de Rafa Sastre, es como una partitura para trompeta y pistola.


  Rafa Sastre nació en Valencia. Tras licenciarse en Económicas, comenzó a trabajar en el sector financiero. Enamorado de la música, especialmente del jazz de los años cuarenta y cincuenta, también es aficionado al cine y a la fotografía. Sin embargo, es en la literatura, su vocación tardía, donde ha sobresalido. Algunos de sus relatos han sido distinguidos en concursos, y otros han aparecido en antologías colectivas. Forma parte del grupo literario Generación Bibliocafé y edita la revista mensual Valencia Escribe. En 2014 fue elegido como finalista para la Beca ACVF de Literatura, pero escritor y editorial acordaron su descalificación una vez iniciadas las negociaciones de su publicación. Es un admirador de la obra del ruso Antón Chejov, el irlandés Oscar Wilde y el español Juan José Millás, entre otros autores.

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EL SONIDO DE LA TRISTEZA, por Raúl A. Victoriano



“La combinación de las alturas y el ritmo era tan triste que enlutaba todo el espacio, no había lágrimas suficientes para tolerarla, hacía temblar los pétalos de las flores en la oscuridad. Y, oyendo esa sinfonía celestial, Andrés se fue vaciando, sintió que la humedad que tenía en el alma se iba esfumando como la niebla, el corazón se le aquietaba, su espíritu entraba en la calma luego de la tempestad, las tinieblas de su interior se aclaraban, la hoguera de su cerebro daba paso a la pena leve y la hacía menos dolorosa; todo cedía.”


Con una narrativa interesada en sentimientos universales como la soledad, el amor, la tristeza, el autor teje con hebras de poesía la textura de su prosa. Los cuentos aquí reunidos poseen el encanto de los sucesos que funden la realidad con la fantasía en la medida que lo permite el ejercicio literario y buscan despertar en el lector las emociones más cercanas al corazón.

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MÁS ALLÁ DE LAS PALABRAS, de Ana María Palacios


  Más allá de las palabras es un conjunto de pequeños relatos, sencillos cuentos y algún breve poema que invitan a la reflexión.

   Es como un ramillete de flores silvestres; cada una tiene su propio color y forma pero todas desprenden una fragancia digna de ser aspirada.
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LOS DEMONIOS EXTERIORES, de David Rubio

  La historia de la Humanidad cambiará para siempre una vez se haya producido el Primer Contacto. La pregunta no es si existen los extraterrestres, sino si estaremos preparados para su llegada y para comprender las respuestas a las grandes preguntas. Una novela estructurada en forma de relatos en un viaje de más de cien años que nos llevará a descubrir lo que somos y hacia dónde vamos.

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FANTASÍA

EL PODER DEL MEDALLÓN, de Noemí Hernández Muñoz


A punto de firmar el tratado de paz entre Vaneval y Silvest, los monarcas de ambos reinos caen gravemente enfermos. Entretanto, unos enigmáticos caballeros arrasan las aldeas de Silvest. La princesa Neridah, con la ayuda del príncipe de Vaneval y un mensajero, decide investigar los extraños acontecimientos. Por casualidades del destino, una campesina les cuenta una leyenda sobre un poderoso medallón capaz de sanar a los enfermos. Sólo hay un problema: para conseguirlo tendrán que sortear los peligros de la Gruta del Miedo.


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LA HISTORIA DE TILANSIA, de Adella Brac


Estoraque mira el mar soñando con huir de su vida, así que el día que sus padres lo dejan al cargo de Cereus, el capitán del galeón Ninfa Blanca, sabe que ha llegado su oportunidad. Se llevará a su único amigo, su gato Aerides, y marchará sin mirar atrás. Boje siempre ha cuidado de sí mismo y está convencido de que podrá cuidar de su hermana y sobrevivir sin sus padres. Pero cuando ella enferma, tendrá que admitir que necesita ayuda y partir hacia la capital del reino en busca de su abuelo. Tilansia solo tiene claro dos cosas, que el amor es destructivo y que debe esperar el momento oportuno para abandonar la rutina decepcionante del día a día y vivir la vida de aventuras que ansía. Sin embargo, todo se precipitará con el ataque de su propia madre.


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NOVELA


LOS AMORES PERDIDOS, de Puri Otero

  Varias personas se encuentran en un cementerio para visitar a sus difuntos y entre ellos surgen lazos que los unen de forma desconocida. La intervención de los muertos hace que se alcancen grados de relación olvidada por el paso del tiempo.

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PREDESTINADOS, por Eva Loureiro Vilarelhe
  Predestinados es una novela cuya protagonista relata abiertamente su pasado, hablando sin reservas de amor y pasión, de dolor y pérdida, de amistad y de relaciones familiares, prestando especial atención a la amplia galería de personajes secundarios que la rodean y a la evolución de su concepción de la vida, al ser consciente de que está inevitablemente marcada por el destino.


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DOMICILIO DESCONOCIDO, de Gerardo V. C.


¿Qué es lo que une o separa a dos personas? ¿El destino o el puro azar? Una novela corta que nos habla de las encrucijadas y ramificaciones a las que nos conduce cada decisión que tomamos, de manera consciente o no. La vida es una posibilidad tras otra, un millón de existencias distintas, abortadas, pero que tuvieron su pequeña probabilidad de ser. "Domicilio desconocido", indaga por esos caminos nunca transitados, los de una vida nunca vivida.

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EL SECRETO DE LOS CEREZOS, de Gemma O. López


A principios de verano de los años 50, cuatro amigos están a punto de vivir el verano más importante de sus vidas. Saben que ese invierno todo cambiará, uno de los muchachos ha de empezar a trabajar y nada volverá a ser como antes así que quieren aprovechar al máximo el tiempo de libertad que les queda.

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DESPIERTE EL ALMA DORMIDA, de Ana Madrigal Muñoz


  Elvira es una joven de la alta sociedad, alegre y culta, en el Madrid del último período del reinado de Amadeo de Saboya. Recién casada, afronta un embarazo complicado cuando su marido le comunica que tienen que dejar la capital para trasladarse a una casa perdida entre unos pinos en la provincia de Huesca, donde a él lo han nombrado ingeniero de un pantano. Elvira nunca será feliz lejos de la capital. Se sentirá cada vez más sola y atrapada, después de que su marido la relegue a un segundo plano tras un accidente en el que muere su ayudante. La joven esposa tratará de afrontar su abandono con la compañía de doña Sol, una viuda que la ayudará a llevar la casa. Unos años más tarde, Carlos, médico y director de los Santos Niños Justo y Pastor, el manicomio que recoge a los locos de la provincia, intentará despertar el alma de la anciana señora Roldán leyéndole las cartas que le escribe su hijo Roberto desde distintos lugares de Europa.

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LA TORRE DE MARFIL: EXPERIENCIAS DE UNA CHICA TRANSEXUAL, de Ernesto Rubio Sánchez


  Toni ha nacido físicamente como varón... pero su interior es el de una niña. Esta es una dramática historia que transcurre en la Badalona de los años ochenta, una década en la que, a pesar de la instauración de la democracia, aún se contempla la transexualidad como un tabú. El pequeño protagonista siente deseos de operarse para ser transformado en niña, pero tropieza con la incomprensión familiar, con el acoso escolar y con la anticuada mentalidad de un psicólogo que intenta disuadirle. ¿Será reconocido su conflicto interior y su derecho a la reasignación de sexo? ¿Cómo transcurrirá su nueva vida como niña si lo consigue algún día? ¿Le aceptará su entorno en su nuevo estado?

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EL DESPERTAR DE ABELIA: UN VIAJE A TRAVÉS DE LOS ARCANOS, de Pilar González


   Abelia desea alcanzar sus sueños y se encuentra con un sendero marcado por los veintidós arcanos mayores del tarot. Cuenta con un guía ejemplar: su corazón. Cada arcano le muestra un aspecto de sí misma y las experiencias y obstáculos que ha de superar para llegar a adquirir el conocimiento necesario que la dirija a su destino. Por el camino se tropieza con otros mundos, otras sensaciones jamás vividas. Alcanzará su meta cuando consiga encontrarse a sí misma y su alma se sienta al fin en casa.

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LA TRAGEDIA DE POMPEYA, de María Delgado

Historias que se entrecruzan y que convergerán en uno de los momentos más dramáticos de la Humanidad.

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¡Saludos tinteros!

Comentarios

  1. He disfrutado muchísimo con la lectura de este número de julio de En tinta viva que me ha parecido además de curioso, muy, muy especial. Me da un poco de pena que una entrada que se da la mano con la excelencia, se la vayan a perder algunos lectores que ya estén de vacaciones; así que espero que puedas volver a promocionarla en redes durante este otoño pues lo que cuentas es atemporal y una gozada para los amantes de la literatura, también del cine y como hecho sociocultural en sí mismo. Respecto al cine y siempre amando a nuestro querido Tarantino, quiero hacer hincapié en Criaturas celestiales (que voy a volver a ver) que me parece una película magistral y en la que Kate Winslet ya asomaba como la estrella de cine, estrella de verdad, que ya es hoy. Además de esto, todo lo que has relatado es asombroso en torno al filme.
    En fin David, creo que la cárcel es un gran lugar para escribir, sobre todo por qué hay tiempo, ja,ja,ja. Aunque espero que nadie tenga que pisarla para escribir un buen libro ;-)
    Un gran abrazo y enhorabuena por un muy interesante trabajo de verdad.

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    1. Gracias, Miguel. Esta entrada debería haberse publicado a finales de junio, pero se me hizo eterna para buscando info y redactándola. Bueno, aquí estará mientras exista blogger. Creo que esa Criaturas celestiales fue el debut de Kate Winslet y desde luego no le haría mucha gracia a la pobre Anne Perry, pero como se suele decir el pasado siempre vuelve. La verdad es que la cárcel sirvió a muchos para descubrir la literatura, el caso más llamativo es el de Edward Bunker, aunque también hay ejemplos menos edificantes como los de la tercera relación. Me alegra que la hayas disfrutado, aunque muchos estén de vacaciones, un solo lector que clique en nuestro blog se merece leer la mejor publicación posible. Un fuerte abrazo!!

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    2. Si quisiera sintetizar lo que has escrito me llevaría un tiempo que no tengo .
      Me gustaría que tú si es posible pudieras hacerlo
      ¿. Cual es el fin de esto? ....¿que aprendamos lo que no sabemos?¿que comparemos?
      ¿que nos queda de lo que leímos?

      .Por favor no lo tomes a mal porque mi comentario es diferente a los que te adulan.No estoy juzgando lo bueno que eres escribiendo...
      Simplemente quiero entender ya que me perdí en el camino de tus letras
      Gracias por tomarte el tiempo de leerme

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    3. A medida que te voy leyendo te voy entendiendo.Hay blogs que te hacen crecer como tu blog . Blogs que explican de otra manera el contenido de la vida. Debe de ser interesante cuando uno se conoce y se ve directamente mirándose a la cara...como es esa persona que escribe largo...¿ Es corto en persona ? Son pocas palabras lo que lo definen ????El escritor y sus letras que maravilla Mil besos

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  2. Todavía estoy impresionada con los ególatras asesinos que serían ejemplos dignos de figurar en tratados de psicopatología sobre psicópatas narcisistas. Cuando empecé a leer tu entrada, me estaba acordando de Oscar Wilde y de los poetas malditos que desafiaron la moral puritana del siglo XIX y acabaron en la cárcel por sus “costumbres licenciosas” pero claro éstos eran niños inocentes al lado de un Issei Sagawa. Como siempre, he disfrutado mucho con tu entrada. ¡Menudo trabajo! Deberías plantearte publicar aunque fuera una recopilación. Son buenísimas.

    De nuevo muchas gracias por hacer referencia a mi novela.

    Un beso

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    1. Gracias, Ana. Pues quién sabe si algún día me animo y recopilo estos artículos en algún ebook gratuito, aunque el tiempo no da para todo lo que nos gustaría. En relación a este tema, el libro que recomiendo es el escrito por José Ovejero en el que podrás encontrar decenas de historias como estas.
      Y desde luego, el japonés se las trae circula por ahí una publicación en la que se muestra el estado de la pobre chica, la verdad es que se te revuelven las tripas no solo por el crimen, sino en lo morbosa que es la sociedad para dar popularidad a estas carroñas. Un fuerte abrazo!!

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  3. No sabía que hubiera tanto escritor delincuente. Conocía algunos como Anne Perry (vi la película en su día) o Chester Hymes. Pero otros me han sorprendido mucho.
    Karl May fue una de mis lecturas infantiles, no tan de tener en cuenta como Verne o Salgari o Stevenson o Burroughs, pero leí un par de cosas suyas que tenía mi padre por casa. Y, sobre todo, no sabía que el autor de "Reservoir dogs" también hubiera estado en presidio y mucho menos que hubiera interpretado al señor Azul en la película de Tarantino (¡¡qué peliculón!!)
    Muy buena entrada, David. ¡¡Te vamos a echar de menos!!
    Un beso.

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    1. Gracias, Rosa. No conocía a Karl May hasta ahora, pero te aseguro que su vida me ha atrapado. Ciego hasta los cinco años, convertido en delincuente por una tontería, farsante aventurero... desde luego fue todo un personaje. Bunker no escribió RESERVOIR DOGS pero su presencia de tipo duro fue la que decidió a Tarantino darle el papel del señor Azul. Fue el creador del subgénero negro de las historias carcelarias y un autor de los que escriben de manera tan directa como atrapante.
      En cuanto a tu comentario final, afortunadamente podremos encontrar muchísimo contenido interesante como para que se note mi ausencia. En tu blog sin ir más lejos y para mi disfrute como lector. Un fuerte abrazo!!

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  4. ¡¡¡¡¡¡Hola!!!!
    Lo primero mil gracias por poner mi novela, qué ilusión, muchas gracias, de verdad.
    Respecto al post, que me ha encantado y que he dejado para la sobremesa para tener tiempo.
    Algunos casos como el de Cervantes los conocía, y el de Anne Perry(me ha apetecido volver a ver la peli) pero los de los caníbales no los conocía y me han impresionado, especialmente el japonés, que apenas pisó la cárcel y además es una celebridad.

    Enhorabuena por una entrada tan currada.
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Gemma. Menudo pájaro ese japonés, buscando información di con una entrada en la que se mostraba la autopsia de la pobre muchacha. No te recomiendo que tu curiosidad te lleve hasta allí. Asqueroso. La verdad es que la relación de la cárcel con los escritores es muy prolífica y variada, tanto que en algunos casos se hubieran perdido muchos y buenos escritores que jamás habían pensado en escribir hasta que pisaron la celda. Un fuerte abrazo!!

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  5. Muy buen trabajo David. Me gusta la lista de libros, hay varios que me han llamado la ateción, así que voy a mirarlos para estas vacaciones. Un abrazo.

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    1. Gracias, Vicenta. En su mayoría son de autores que suelen pasar por el blog y de los que tengo constancia de primera mano de su calidad. Seguro que aciertas con cualquiera de ellos. Un fuerte abrazo!!!

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  6. Estoy con Ana respecto a la idea de publicar todo este trabajo: es interesante, ameno, está bien documentado y escrito. Cumple los estándares. Como otros lectores, conocía algunos casos y otros no. Me ha gustado ver que una de mis películas de adolescencia se ha colado en tu lista, la verdad es que me sabía los diálogos de memoria, jaja.
    Siempre que se menciona a escritores encarcelados, me viene a la cabeza Howard Fast. Desde luego, el no era ningún psicópata. Fue a la cárcel por no chivarse al tristemente famoso Comité de Actividades Anti-Americanas. Allí, entre rejas, empezó a escribir una de mis novelas históricas favoritas "Espartaco".
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Gerardo. Compartimos gustos cinematográficos, je, je, je... Bueno, me llevo esa sugerencia para la carpeta de proyectos. De todas formas, en este tema te recomiendo el libro de Ovejero, en él encontrarás muchísimos casos más. El caso de Fast no lo conocía aunque no no lo habría incluido dado que no se trata de un delito común, dudo incluso de que se tratara de un delito por lo que comentas. Un fuerte abrazo!!

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  7. Hola David, antes de nada gracias por incluir mi novela, me costó años terminarla pero mereció la pena, ahora tengo otra entre manos pero me parece que va a ser como" la historia interminable" no encuentro tiempo para dedicarle y terminarla.
    Felicitarte por la información relativa a este tipo de escritores, nacidos tras las rejas y de su experiencia en temas turbios consiguieron hacerse conocidos literariamente.
    Lo que está claro es que todos ellos tenían tiempo para escribir, que es lo principal, luego si el tema es mas o menos acertado depende de la publicidad que la editorial quiera hacer
    La trama de la mayoría de estas novelas es de poner los pelos de punta, y el que se comía a sus victimas que solo estuviera esos meses encerrado es alucinante.
    Gracias por compartir todo esto .
    Un abrazo y feliz verano.
    Puri

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    1. Gracias, Puri. ¿Qué te voy a contar? En mi caso estoy igual. Escribir una novela es algo que requiere de todos nuestros sentidos, entendimiento y concentración. Si no es imposible, necesita construirse día a día y no semana a semana o mes a mes. Pero a ver terminado una te da un cuajo para que consigas acabar esa segunda novela. ¡Ánimo!
      Y desde ese punto de vista, casi te diría que la cárcel sería un lugar ideal para encontrar tiempo, soledad y tranquilidad. Pero bueno, mejor no probarlo, je, je, je... Y sí ese Iseei es desde luego un personaje desquiciado y que tenga notoriedad en su país es para hacérselo mirar. Si tienes estómago busca a ese autor en Google, en este caso no es lo mismo verlo que imaginarlo. Un fuerte abrazo!!

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  8. Exhaustivo y documentado repaso a criminales novelistas que no se conformaban con ser novelistas de lo criminal. Exhaustivo y esclarecedor repaso al que se podría añadir a gente como Jean Genet, a Paul Verlaine o al mismo Oscar Wilde entre los más grandes.
    Siempre es un placer pasarse por aquí, David.
    Un abrazo

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    1. Gracias, Doctor. El caso de Genet lo saqué en el último momento de la entrada, dado que la extensión ya era mastodóntica. Sin duda, esta relación crimen-Literatura es muy jugosa, y como todo en la vida, en unos casos suponen ejemplos edificantes, pero en otros, solo demuestran la perversidad a la que puede llegar la mente humana. Un fuerte abrazo!!

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  9. hola! cuanto escritor criminal, que salvo a la adorada Perry con su pelicula incluida desconociamos, que trabajazo, por favor!!! te leimos por arribita para contestarte y te aseguro que estamos con el cuaderno a mano, para anotar todos los libros y sugerencias que has realizado. EXCELENTE!! tendremos lectura para disfrutar por un rato con tu sublime reseña, nos encanta curiosear todo, gracias y saludosbuhos.

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    1. Gracias, Búho. Si os ha atrapado el tema os recomiendo el libro de Ovejero, allí encontraréis decenas de casos y mucho más desarrollados de lo que he publicado en esta entrada. Desde luego crimen y literatura es una combinación irresistible. Un abrazo!!

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  10. ¡Hola! Apenas comencé a leer pensé en el abuelito Fish, que cuando comenzó con sus asesinatos comenzó su escritura de cartas de sus asesinatos. También recuerdo a José León Sanchéz, que tras su encarcelamiento injusto (pues, años más tarde se comprobó que era inocente), escribió en la cárcel 'La isla de los hombres solos'. El libro es sublime <3 triste y con un toque de humor, que creo que eso lo hace muy especial además, sin contar el ingenio del autor para poder conseguir papel o lápiz y escribir desde la cárcel.
    Más que interesante la entrada, como siempre. Un placer leerte.
    ¡Un abrazo!

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    1. Gracias, Roxana. Lo que digo siempre, sois fantásticos. Desconocía esos casos que mencionas y que te agradezco muchísimo que hayas traído al comentario para enriquecer la entrada. Me pongo a curiosear ambos casos después de darte un fuerte abrazo!!!

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  11. Me encanta la temática de hoy. Me parece interesantísima porque, en gran parte, nos lleva a indagar también sobre la complejidad (y maldad) de la mente humana.
    No me parece ilógico que la cárcel sea el lugar ideal para que un escritor, con tanto tiempo libre, pueda fabular y poder plasmarlo; aunque sí que me llama más la atención que, tras cometer un crimen, la persona se tome la molestia en dejar escritos para la posteridad los detalles. Es algo parecido a lo que hacemos nosotros con nuestros textos en los blogs: como si documentar y escribir sobre el crimen los hiciera perdurar en la mente para siempre.
    Por otra parte, me ha llamado la atención el título de la obra de Krystian Bala: "Amok", pues si bien es cierto que en psiquiatría es usado para describir conductas homicidas, también es uno de los platos nacionales de Camboya. Y como has hecho referencia también a los delirios de Marlaux en este país...
    Lo que está claro, David, es que hay mentes muy muy enfermas.
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Macarena. Cómo debía estar la cabeza de ese Bala para escribir y describir su crimen en la novela. Desde luego, la vanidad en ocasiones es algo que nos supera. En la entrada he resumido bastante y parece que el investigador ató cabos nada más leer el libro. Digamos que lo puso en la pista y comenzó a indagar sobre Bala. Y poco a poco fue descubriendo que todos los hechos llevaban a aquel homicidio. Sin duda, la mente criminal tiene sus propias motivaciones y la excitación por mostrarse debe ser irresistible. Un fuerte abrazo!!

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  12. Como siempre, completa y muy interesante tu entrada, no solo por su contenido, sino por esa estructura que le das (a está y todas las que escribes), clasificando los grupos y añadiendo tus notas personales. Las haces amenas y fáciles de leer, que de eso se trata.
    En cuanto al tema, es que el ambiente carcelario y el de la delincuencia en general, da mucho juego, je, je, y resulta bastante atractivo para el lector por lo que tiene de extremo y conflictivo, sin mencionar el tema de las fugas. Por eso muchos, con más o menos talento, lo han usado como experiencia personal para trasladarlo al papel (amén del resto de casos que mencionas) Se me viene a la memoria, por ejemplo, Henri Charrière, el famoso Papillon, entre otros. Luego están todos esos exhibicionistas que disfrutan, no ya, hablándonos de su experiencia, sino compartiendo su propia locura, de los que nos has puesto un elenco bastante digno. Sea como fuere, un asunto que da ju González y que, a buen seguro te ha costado resumir y sintetizar
    Un fuerte abrazo, compañero

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    1. Gracias, Isidoro. La verdad es que aquí he tenido la suerte de contar con esos tres libros con un montón de referencias, pero tienes razón en que estos artículos se leen mejor si se categorizan por categorías y ahí te obligas a leer mucho más de lo que trasladas a la entrada. Me alegra que te haya resultado entretenida, siempre que suelto estos rollos me entra ese miedo a que resulte un tostón. Un fuerte abrazo!!!

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  13. ¡Qué entrada colega! La he disfrutado un montonazo, haces que sea de lectura fácil y curiosa.
    Gracias por tu esfuerzo David.
    Ahora ¡A disfrutar de las vacaciones! ¡ES UNA ORDEN!

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    1. Gracias, Isabel. Bueno, me parece que lo viene son algo más que unas vacaciones... Un fuerte abrazo!!!

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  14. Felicitar también a todos los compañeros que han publicado, algunos de vuestros libros lo tengo en casa.

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  15. "Dedico estas palabras a la creación más grande del universo (que soy yo)". Suena aterrador y egolatra cuando viene de un poeta homicida y para peor, caníbal. Sin embargo si lo leyéramos en el prefacio de un libro de autoayuda, nos parecería de lo más normal y nada bizarro.

    Como siempre y no me canso de repetir: un placer pasarse por tu casa virtual. Te dejo un abrazo, David.

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    1. Gracias, Julio David. Genial observación. Eso denota la importancia del contexto, en ese caso imagínate cómo debe tener la cabeza ese hombre. Desde luego la mente humana es algo que nunca podremos llegar a comprender. Un fuerte abrazo!!

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  16. Ay, me perdí entre tanta información, fascinante cómo llegar a ser escritor y matar en el intento, sadismo, canibalismo, cualquier istmo es adecuado, cualquier canal o vía para contar la historia más real jamás contada. Cuanta información compañero; qué currazo te has pegado, se agradece. Y no se si andaba yo despistada, pero me pareció que cambiaste completamente le blog ¿? guau, quedó supermegachulo. Yo ni me atrevo a tocar el mío, y eso que lo he pensado muchas veces de darle un cambio. Lo dicho muchas gracias por todo lo que aportas a la blogos-fera. Un abrazo

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    1. Gracias, Eme. Desde luego esta relación de crimen y literatura es apasionante, sobre todo vista desde la distancia. El cambio de plantilla ha venido motivado para hacerlo más accesible ahora que permanecerá en stand by durante algunos meses. Te animo a probar ese cambio en agosto, yo tengo otro blog de pruebas para ver cómo quedan los cambios, puedes abrirte uno a ese fin. Un fuerte abrazo!!

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  17. Desde luego si algo se tiene en la carcel es tiempo para pensar, reflexionar y en algunos casos crear, y está claro que algunos lo han aprovechado. Muy interesante el repaso por estos escritores delincuentes. Como en toda lista siempre queda alguien por incluir, se me viene a la memoria el malogrado Oscar Wilde, que pasó dos años en prisión por homosexualidad, aunque desde luego no podría considerársele desde una óptica actual como delincuente. Genial entrada David, como siempre. Abrazos!

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    1. Gracias, Jorge. Por eso no lo he incluido, solo me he dedicado a aquellos casos en los que el escritor ha cometido un crimen como Dios manda, je, je, je. La verdad es la lista excede en mucho los ejemplos mencionados. Si te interesa el tema el libro de Ovejero es fantástico y muy documentado. Un fuerte abrazo de vuelta!!

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  18. Hola David ! Me ha puesto de cabeza lo de los caníbales.
    Uno tiende a disculpar a los que se han redimido escribiendo. No que hablar de los que fueron tras las rejas por algún asunto cuestionable. Pero los ególatra... esos si que dan miedo. Habría que investigar si existen casos al revés... digo que la literatura los haya llevado al delito. Ahí tenemos material para un relato de terror...
    Un gusto siempre leerte David. Un abrazo

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    1. Gracias, Mirna. Pues ahora que lo mencionas me parece apasionante que hubiera algún caso en el que el escritor enloqueciera con sus relatos y decidiera convertirlos en realidad. Jo, la idea es potente para un relato. Venga, a ver qué se nos ocurre. Un fuerte abrazo!!!

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  19. !Que me has dejado impresionada con este mes en Tinta Viva!
    Es sorprendente cómo la mente creadora es también una mente criminal. Conocía de algunos casos, como el de Sade, Cervantes. El de Sapienza no lo sabía, y el de Himes.
    Será un acto de redención? Gracias por esta lectura tan amena, donde aprendo de tus articulos muchas cosas nuevas.
    Un abrazo!

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    1. Gracias, Yessy. A veces pensamos que un escritor es un intelectual y que, por tanto, el crimen le es ajeno. Nada más lejos de la realidad. Con el agravante de que a un escritor se le pueden ocurrir unos métodos la mar de imaginativos, je, je, je... Un fuerte abrazo!!

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  20. Una entrada magnífica, David. Desconocía a la mayoría de los autores que has mencionado. Desde luego, la cárcel da para escribir mucho. Algo hay que hacer con el tiempo muerto, ¿no? Por cierto, muchas gracias por la mención de El poder del medallón. Me ha hecho mucha ilusión.
    ¡Un abrazote!

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