TINTA NEGRA: MATEMÁTICAS Y TINIEBLAS

"NOVELA NEGRA", "HISTORIA GENERO POLICIAL", "LONDRES VICTORIANO", "REVOLUCION INDUSTRIAL", "CRIMEN", "NOVELA DE MISTERIO", "EL CALENDARIO DE NEWGATE", "PRENSA SENSACIONALISTA", "THOMAS DE QUINCEY"



   Bienvenidos, amantes de lo negro, a la tercera entrega de esta pequeña historia del género negrocriminal. Espero que el mes os haya resultado productivo y hayáis resuelto con elegante razonamiento cuantos crímenes literarios hayáis tenido la suerte de encontraros. He dicho literarios, eh. En esta entrada hablaremos de los antecedentes que precedieron a la publicación del mítico relato de Edgar A. Poe, Los crímenes de la calle Morgue. ¿Pensabais que con él empezó todo?

   No os prometo sangre, pero sí un puñado de fantásticas lecturas de cuando el asesino todavía no era de este mundo.

   Entrad libremente y por vuestra propia voluntad.

MATEMÁTICAS Y TINIEBLAS

   Cuando nos ponemos teóricos no hay quien nos pare. Nos estrujamos la cabeza buscando relaciones en los temas, aunque para ello hagamos encajes de bolillos. Algo parecido sucede con el género negrocriminal. Algunos autores se remontan nada menos que al Génesis, y ven en el asesinato de Abel el primer precedente del género. Vale, fue el primer crimen, pero creo que es llevar las cosas al extremo.

  Más sentido tiene la propuesta de Fereydoun Hoveyda, diplomático y escritor iraní, quien considera que el antecedente literario del género son unos manuscritos chinos, anónimos, descubiertos por Robert Hans van Gulik, un estudioso de las culturas china y japonesa. Dichos textos, del siglo XVII, narraban los casos resueltos por el Juez Di (o Ti). Este personaje literario estaba basado en un juez real, Di Renji, que vivió entre el 630 y 700. Parece ser que la figura del juez en la antigua China era más interesante que en la época actual. No solo se limitaba a presidir los juicios y dictar sentencias, sino que era además el encargado de investigar los delitos. Un todo en uno de la lucha contra el crimen. 


  Desde luego, así visto, bien podría ser el precedente directo de la novela negrocriminal. Sin embargo, existía una diferencia esencial. En esos relatos chinos, parece ser que existía un importante componente sobrenatural. Fantasmas, quimeras, demonios y demás seres del Más Allá aparecían como Pedro por su casa y no solo como adorno, sino como parte del misterio a resolver. Algo prohibido en el género. Además, solían presentar al culpable al inicio, con lo que el interés del lector se basaba en comprobar cómo el juez conseguirá averiguarlo. También contaban con un reparto de personajes, digamos, un poco demasiado extenso. ¡Podían aparecer hasta doscientos personajes nada menos!

  Van Gulik adaptó esos textos, a la manera europea, siendo el primer libro Tres casos criminales resueltos por el juez Ti de 1949. En la actualidad, Frederic Lenormand está siguiendo la saga.

  Siendo desde luego un referente serio, los expertos sugieren que los antecedentes más directos debemos buscarlos en el mismo lugar en el que se perpetró el género negrocriminal.

Por supuesto, hablamos de Londres.

   En LONDRES, PRIMERA SANGRE vimos que en la sociedad victoriana se reunieron todos los ingredientes "logísticos" para que el género negrocriminal no solo naciera, sino que además alcanzara altas cotas de popularidad. Hablamos de la masificación urbana que conllevó no solo la creación de barrios marginales y el incremento de la delincuencia, sino que también significó un enorme mercado potencial de lectores. Si a ello unimos la mejora y abaratamiento del proceso de edición de periódicos, folletines o revistas nos encontramos con la situación idílica que aunaba una gran demanda y un sector editorial preparado para satisfacerla.

   El interés por el mundo del crimen fue en aumento durante el siglo XIX en una sociedad que devoraba todo artículo, ensayo o crónica que hablara de los criminales condenados en la horca y de las atrocidades que cometieron. Desde luego, ayudó bastante la creación de los primeros cuerpos policiales públicos, la mítica Scottland Yard. A la sociedad victoriana, los monstruos le atraían y repugnaban por igual. Aunque, en realidad, por lo que sentían verdadera fascinación era por lo misterioso.



MATEMÁTICAS Y TINIEBLAS

  Como afirma Iván Cerezo, en su libro Poética del relato policíaco, a finales del siglo XVIII Inglaterra fue una encrucijada de dos movimientos. Por un lado, la RACIONALISMO, que consideraba que la razón era suficiente para descubrir las leyes naturales o resolver los problemas más mundanos de la existencia, como la convivencia social. Entre sus filas contaba con filósofos como Kant o Hegel, los enciclopedistas franceses... Por otro lado, el ROMANTICISMO, nacido por la insatisfacción ante las respuestas dadas por la ciencia. El uso actual del término podría hacernos pensar que se trataba de una mera exaltación del amor, ya fuera carnal o platónico, pero era mucho más. El romántico estaba atrapado por el mito, lo irracional, la muerte, la nostalgia por la forma de vida anterior a la civilización, por el gusto a lo antiguo, lo extraño y lo melancólico. 

  Creo que no sería descabellado decir que el mundo del crimen, de la delincuencia, proponía un punto medio entre los dos movimientos. Por un lado, el horror ante el asesinato y el acto violento; por el otro, la convicción de que un razonamiento adecuado pudiera descubrir la identidad del asesino.

   El Romanticismo quizá pueda explicar la popularidad de las sesiones de espiritismo o el morbo que provocaban las Ferias de monstruos en las que se exhibían a seres humanos con malformaciones. Lo cierto es que, en Literatura, los poemas o novelas con elementos románticos fueron un movimiento muy popular. Para que os hagáis una idea, parece que los libros de Lord Byron alcanzaban ediciones de 200.000 ejemplares.

   PÓNGAME UNA DE FANTASMAS, CON SUS CASTILLOS, SU NIEBLA Y SUS LAMENTOS

  Los poemas de Shelley, del propio Byron, de Samuel Taylor Coleridge (La balada del viejo marinero o Kubla Kan), Williams Wordsworth (Baladas líricas) hablaban de misterio y sucesos sobrenaturales. También de paisajes nocturnos y tenebrosos, de castillos y catedrales medievales, de fantasmas condenados, y encadenados, de monstruos... Imágenes cautivadoras para unos lectores que se movían entre las matemáticas y las tinieblas. Ello desembocó en el llamado TERROR GÓTICO. Lo de gótico viene por el estilo arquitectónico de las construcciones en las que se desarrollaban las historias.

    Parece que la primera novela de Terror gótico fue El castillo de Otranto, de Horace Walpole, en 1765. Una historia un tanto culebrera en la que el príncipe de Otranto, Manfred, se enfrenta a una maldición que se inicia con la caída de un enorme yelmo del cielo que acaba con la vida de su hijo. Después intentará casarse con la prometida de su hijo muerto y... Os dejo el enlace a un PDF que encontré en la Red por si queréis leerlo AQUÍ
"Impresionado por estos lamentos y temiendo no sabía qué, avanzó apresuradamente. Mas ¡qué visión para los ojos de un padre! Contempló a su hijo despedazado y casi sepultado bajo un enorme yelmo, cien veces mayor que cualquiera hecho para un ser humano, y ensombrecido por una cantidad proporcional de plumas negras.
El horror de aquel espectáculo, la ignorancia de los circunstantes sobre cómo había acaecido la desgracia y, ante todo, el tremendo fenómeno que tenía ante él, dejaron al príncipe sin habla." (Extracto de El castillo de Otranto, de Horace Walpole)
   Tanto en esta novela, como en las que le siguieron, aparecen asesinatos y misterios por resolver, pero no la figura de alguien que vaya recopilando pistas ni una intención del autor en darle al lector la más mínima oportunidad de que pueda adelantarse a la resolución final. Además, los elementos sobrenaturales, como ese yelmo caído del cielo, tienen un papel preponderante en la trama.

  Otras novelas pertenecientes a esta época y que PD James, en su libro Todo lo que sé sobre novela negra, considera como los primeros andamios hacia lo negrocriminal son:


  Los misterios de Udolfo (1794) de Anne Radcliffe. (podeís leerla AQUÍ) En ella se narran las calamidades sufridas por Emily St. Aubert, tanto terrenales como sobrenaturales. También hay un castillo sombrío y un bandolero italiano.

  El Monje (1796) de Matthew Lewis. (podeis leerla AQUÍ)  En esta novela conoceremos a Ambrosio, un cura lujurioso y pervertido que dentro del convento campa a sus anchas. Pactos con el demonio, depravaciones sexuales y demás truculencias convierten esta novela en toda una crítica a la Iglesia. P.D. James considera que influyó en Conan Doyle y en las actuales novelas de psicópatas.

   Melmoth, el errabundo (1815) de Charles Maturin. Considerada como la última novela del terror gótico de esta época narra los intentos de Melmoth por traspasar su inmortalidad, conseguida mediante un pacto con el Diablo, a otro ingenuo. De este no he encontrado versión gratuita pero fue publicado por la editorial Valdemar hace poco.

  Como ocurriera con las novelas de caballerías, cuando Don Quijote al parodiarlas demostró que la fórmula estaba gastada, la novela La abadía de Northanger (1818), de Jane Austen, (podéis leerla AQUÍ) puso el cierre al terror gótico al satirizar varias novelas del género, entre ellas Los misterios de Udolfo.

  Por supuesto, la trama de estas historias distaba del esquema de la novela de detectives en el que se planteara un crimen o existiera una figura que usara la razón para unir pistas y que además el lector estuviera en igualdad de condiciones para desvelar el misterio. Pero en ellas, el crimen comenzaba a ser el meollo de la cuestión, sobre lo que giraba la trama.

  No obstante, en este período hubo una novela cuya trama recuerda muy mucho, no ya a la novela de detectives, sino a la novela negra norteamericana de los años veinte. Se trata de Caleb Williams, escrita por William Godwin y publicada en 1794 (Os la podéis descargar AQUÍ). Sí, es el padre de Mary Shelley. Desde luego, entre el padre y la hija parece que se bastaron para marcar el rumbo de la narrativa de género hasta la actualidad. Caleb Williams es el secretario de un tipo llamado Falkland, Todo va bien hasta que descubre que su jefe asesinó a un terrateniente. Entonces, Falkland, para quitárselo de encima decide acusarlo falsamente de robo. Caleb logra escapar y la novela trata de cómo intenta demostrar tanto su inocencia como el asesinato de su jefe. Godwin era un anarquista convencido y quiso hacer de esta novela una crítica al gobierno y a la explotación del Estado. No hay misterio que resolver, pero es denuncia social, interesa más las circunstancias que rodean el crimen que su propia resolución.



RUMBO A 1837

  Los gustos populares evolucionaron hacia la narrativa de terror, iniciada por Frankenstein en 1818 y la llamada literatura de presidio, ¿recordáis El calendario de Newgate? Además, profesionales como abogados, médicos, jueces o periodistas encontraron una vía extra de ganar dinero al publicar sus experiencias y conocimientos acerca del mundo del crimen. Las llamadas novelas sensacionalistas recogían las confesiones de los asesinos, trataban de temas como el incesto, adulterios, robo o asesinatos, y lo hacían bajo una cierta respetabilidad por la condición profesional de sus autores. No era ficción, eran crónicas más o menos adornadas, pero ante su éxito, solo era cuestión de tiempo que escritores de verdad decidieran elevar esas historias a la categoría de obras literarias.


LA CÁMARA SECRETA

   William Evans Burton debió ser un tipo genial. Nació en 1804, en Londres. Su padre era un impresor de literatura religiosa y, parece ser, educó a William con la esperanza de que hiciera carrera en el clero. Pero los planes no siempre salen bien, afortunadamente, y tras la muerte de su progenitor tuvo que abandonar sus estudios para hacerse cargo de la pequeña imprenta familiar.

    También le liberó para dedicarse a su gran pasión: el mundo del teatro. Fue tal el éxito que cosechó como actor aficionado en los escenarios de provincias que, en 1831, con solo veintisiete años, debutó en un teatro de Londres. Tres años más tarde emigró a Estados Unidos, triunfando en Baltimore y Nueva York. Y cuando digo triunfar me refiero a que un teatro neoyorkino se rebautizó con su nombre.

   Pero no solo se dedicó a actuar. Fue autor de varias obras teatrales y, aprovechando sus conocimientos del mundo editorial, editó revistas como Souvenir o Cambridge Quaterley. En 1837 fundó su propia revista, la Burton’s Gentleman’s Magazineque estaba enfocada hacia la vida deportiva, para caballeros (no olvidemos la época), e informaba sobre navegación, caza, cricket… pero también incluía poemas, narraciones y ensayos.

Burton y Poe en la cabecera del número de enero de 1840

   Su implicación con la publicación fue notable. Tanto como profesional de la edición, dotándola de un alto nivel de calidad con la inclusión de ilustraciones y un papel más grueso; como personal, al publicar sus propios relatos en los primeros números. Uno de ellos fue descubierto en 2011 por el especialista Michael Syms, se trata de La cámara secreta y comenzaba así:
«Hará cosa de ocho años fui el humilde instrumento para desentrañar un curioso caso de infamia acontecido en un barrio de Londres y digno de ser consignado como ejemplo de esa parte de la “vida” que transcurre sin pausa en los rincones y los tugurios de la Gran Metrópoli. Mi relato, aunque tiene los ingredientes románticos necesarios para ser una ficción, es de lo más corriente en algunos de sus detalles: una mezcolanza de vida real en la que una conspiración, un secuestro, un convento y un manicomio se entrecruzan con agentes de policía, coches de alquiler y una vieja lavandera. Lamento de igual modo que mi heroína, amén de no tener enamorado, sea completamente ajena a la influencia de la pasión y no sufra el asedio de los hombres en razón de su belleza trascendente.»

  Este inicio podría ser una introducción al género policial. En breves líneas marca las líneas maestras del género negrocriminal. Un curioso caso, la “vida”, los rincones y tugurios, el crimen o la policía. Además, se desmarca del género romántico, del amor como eje de la historia. Sí, señoras y señores, he aquí el primer relato negrocriminal.

  En La cámara secreta el investigador no es un detective profesional ni un policía, es un protodetective como denominaría P.D. James. Un caballero que se presta a investigar la extraña desaparición de una joven en un asunto de herencias. En España, se ha publicado por primera vez en la antología de relatos Cuentos de detectives victorianos, publicada por la Editorial Alba bajo la dirección de Ana Useros y que recomiendo a los amantes del género negrocriminal que estén interesados en conocer cómo nació. Podéis comprarlo AQUÍ.

   ¿Qué? ¿Teníais entendido que era otro autor el fundador del género? ¿Alguien llamado Edgar A. Poe? Hablar de fundadores de un género es complicado. En muchas ocasiones se utiliza una figura icónica para dar lustre y esplendor, pero si lo pensamos, un género se va conformando por escritores anónimos, relato a relato, hasta que ese tipo de historias llega a un escritor de categoría, como es Poe. Y Edgar desde luego conocía de la existencia del relato de Burton dado que fue editor de la revista. De hecho, fue contratado por William E. Burton como editor estrella durante una temporada. Concretamente, fue en junio de 1839 cuando se anunció en la revista que el dueño había «hecho arreglos con Edgar A. Poe, Lcdo., editor del Southern Literary Messenger, a fin de dedicar sus habilidades y experiencia a una parte de los compromisos editoriales de la Revista de Caballeros». Parece que el acuerdo obligaba a Poe a aportar once páginas de material original por mes y que se le pagarían diez dólares semanales; además, su nombre aparecería colocado al lado del de Burton. Así, sus lectores fueron los primeros en disfrutar de relatos como La caída de la casa Usher, William Wilson, Morella o El hombre que se gastó.

  En 1841, Burton vendió la revista a George Rex Graham, que la fusionó con su publicación Atkinson's Casket para crear la Graham's Magazine. Y fue en esta revista, en el número de abril, cuando se publicó el relato que todos conocemos, Los crímenes de la calle Morgue. El relato de Poe en el que nació el primer detective, don Auguste Dupin. 

  La historia negrocriminal comenzaba a escribir sus primeras páginas. Un género literario que supo unir razón y misterio; matemáticas y tinieblas (como alguien dijo de Poe). Eso es, en mi opinión, la razón de su éxito hasta hoy día. A todos nos gustan los misterios, y a todos nos gusta resolverlos.

 Dejémoslo aquí por hoy, hay un par de simios que llevan un rato observándome y no estoy demasiado seguro de sus intenciones. Así que mejor me quedo quieto esperando vuestros comentarios, aportaciones o correcciones que enriquezcan la entrada.

  ¡Saludos tinteros!


 ANTERIORES ENTRADAS DE TINTA NEGRA:




 UNA CUESTIÓN DE ETIQUETA: Un repaso a la nomenclatura del género negrocriminal y a los subgéneros que lo conforman. Podéis acceder a ella AQUÍ






LONDRES, PRIMERA SANGRE: La Inglaterra victoriana reunió toda una serie factores que fueron clave para que el género negrocriminal naciera allí y no en otro lugar. Podéis acceder a ella AQUÍ





© David Rubio Sánchez. Texto y dibujo.

Comentarios

  1. Muy interesante este artículo. Pasaré por aquí con frecuencia. Saludos desde Rosario, Argentina

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    1. Gracias, Neogéminis. Esta sección intenta ser una breve historia del género negrocriminal que personalmente me encanta. Espero que en lo sucesivo encuentres contenidos igual de interesantes. ¡Saludos!

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  2. Me encanta el genero negro y ver tu articúlo con estas obras me ha entretenido de lo lindo. Un saludo y feliz domingo

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    1. Gracias, Vicenta. Me alegra compartir el gusto por este género. Un abrazo!!

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  3. Hola David, muy elaborada tu tercera parte del género negro. Es uno de mis preferidos junto con el de ciencia-ficción.
    Siempre la maestra del misterio será Agatha Cristie, y también Mary Higgins Clark en Gran Bretaña.
    En España destacaría dos escritoras que saben manejar el misterio, y son contemporáneas: Luisa Ferro, y Gemma Minguillón.

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    1. Gracias, Lola. ¡Tiempo al tiempo! Me he propuesto reunir una breve historia del género y sin duda esas autoras pasarán por aquí. En España parece que vivimos un repunte de nuevos autores con mucho talento como las dos escritoras que mencionas. Celebro que te haya gustado. Un abrazo!

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  4. Soy de las que pienso que siempre es bueno aprender y hoy contigo he aprendido cosas que desconocía. Muy muy interesante. Y el genero negro me gusta mucho, las novelas de suspense, son de las que mas me gustan.
    Un abrazo y gracias mil por un articulo tan tan interesante.

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    1. Gracias, Teresa. Si te gusta el género no dudes en echarle un vistazo a las obras que menciono. ¡Te encantaran! Un abrazo!

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  5. Hola David, creo que das con una de las claves cuando afirmas: " un género se va conformando por escritores anónimos, relato a relato, hasta que ese tipo de historias llega a un escritor de categoría, como es Poe".

    Esta claro que la declaración de intenciones que hacías al principio de la temporada, en la que prometías trabajo e investigación en el género negrocrimanal esta dando sus frutos y de que manera.

    Una pequeña referencia cinematográfica negra/fantástica/gótica, de una buena película que paso un tanto desapercibida el año pasado fue "La cura del bienestar".

    Un gran abrazo.

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    1. Gracias, Miguel. Bueno, se intenta, aunque cada vez cuesta más encontrar tiempo, je, je, je... Me encantan tus aportes cinematográficos que siempre redondean y dan movimiento al tema. Este mes, por unas razones u otras el blog parece haberse detenido a principios del s. XIX. A ver cómo se presenta febrero. Un abrazo!!

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  6. Mientras leía los primeros párrafos de tu magnífica entrada, me ha venido a la mente la pregunta sobre el origen del término "terror gótico" para, acto seguido, aclarármelo, jeje.
    Siempre resulta enriquecedor conocer de tu mano y de tu prosa la historia de este género literario que, por cierto, me resulta tremendamente atractivo, aunque prefiero las versiones de autores "modernos", aunque la trama transcurra en una época pretérita.
    Cuando han mencionado la literatura japonesa de misterio he recordado, como un ejemplo de lo que acabo de mencionar, la novela de Laura Joh Rowland (1954) titulada "El tatuaje de la concubina", cuya acción tiene lugar en el Japón del s. XVII y en la que un detective al servicio del Emperador, Sano Ichiro, debe resolver el misterio en torno del asesinato de su concubina favorita.
    Un excelente recopilatorio, David. Eres un maestro a la hora de ilustrarnos.
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Josep. El elemento asiático tuvo en su momento mucho éxito en la literatura Pulp, de hecho hubo un detective llamado Charlie Chan. La verdad es que estas entradas me sirven para poner en orden muchos apuntes y repasar autores y lecturas. Así que en verano me decidí por este pequeña historia del género negro para que sirva de punto de partida en el que situar personajes y autores. Así que te aseguro que escribiéndolas también aprendo. Me alegra que te haya gustado, este tipo de artículos siempre me preocupan en cuanto a que no resulten demasiado densos. Un abrazo!

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  7. Como todas tus entradas, me ha encantado también esta en la que sigues contándonos la historia del género negro. Leí hace muchos años "La abadía de Northanger". Con el que no he podido es con Edgar Allan Poe, y mira que lo intenté en la adolescencia cuando me estaba abriendo al mundo de lo negro y policíaco, pues no hubo manera, me resulta muy fantástico para mi gusto, o demasiado deprimente y negro (no por el género, sino por la negrura de sus ambientes). Prefiero a Wilkie Collins entre los considerados creadores del género. De él he leído varias cosas.
    De todas formas, aprendo mucho contigo porque mencionas varios autores de los que no sabía nada.
    Un beso.

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    1. Gracias, Rosa. Bueno, si alguno de los autores no te era conocido desde luego solo por eso merece la pena la entrada. Aunque no se puede comparar a la cantidad de lecturas y escritores que descubro en tu blog. La próxima entrega, en un par de meses, será dedicada a Poe. Wilkie Collins y su piedra lunar vendrán a continuación. Voy a intentar ser ordenadito. Un fuerte abrazo, querida Rosa.

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  8. Hola!
    Me pareces una entrada super interesante, hay tantas cosas que desconocía que me ha venido genial.
    Ya tienes una seguidora más, me quedo por aquí y te invito al mío.
    Feliz Lunes!

    −Fantasy Violet−
    Besotes! ♥

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    1. Gracias, Violeta. Bienvenida y será un placer contar con tu compañía. Un abrazo

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  9. David,
    Qué entrada tan interesante. Cada vez le voy cogiendo más gusto por la novela negra. Cuando algo está bien contado, da gusto leer.
    Un beso!

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    1. Gracias, Éowyn. Me alegran tus palabras porque siempre tengo ese miedo a que estas entradas resulten pesadas y aburridas. Un fuerte abrazo!!

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  10. Fantástico, como siempre. Un verdadero placer pasarme por aquí.

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    1. Gracias, Mer Mer. El placer es mío. Un abrazo

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  11. Hola David!!
    Qué buen recuento, este paseo por la historia el genero criminal y de terror, yo no soy experta pero sí fan, así que más que correcciones te agradezco esta interesante entrada con muchas sugerencias por conocer.
    Como siempre te luces amigo!!
    Abrazos :)

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    1. Gracias, Diana. La idea es esa: recordar cómo empezó y evolucionó este género que se ha reinventado tantas veces y servir de pequeño homenaje a tantos autores que nos han hecho soñar. Un fuerte abrazo!!

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  12. Interesante entrada David. Me ha gustado leer este recorrido por el género negro. Soy una neófita con el tema aunque sí que leí en su momento (hace ya muchos años) a los clásicos a Poe,a Chandler, a Hammett... pero no imaginaba el gran impacto que tendría este género. Tengo conocidas que frecuentan la semana negra de Barcelona y salen cada año entusiasmadas y el boom de publicaciones y autores de este género que aparecen cada año es impresionante.
    Me ha gustado saber más del tema.
    Vaya trabajo de documentación más exhaustivo has realizado, es impresionante, da para una clase magistral.
    Un abrazo compañero

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    1. Gracias, Conxita. Precisamente esta semana se celebra la BCNEGRE y le dan el premio Carvalho a James Ellroy, así que viene al pelo esta entrada. Precisamente la próxima entrada de esta sección estará dedicada a Poe. Hammett y Chandler me parece que a pasarán por aquí en la próxima temporada. La idea es repasar la historia del género y te aseguro que el primero que aprende cosas soy yo mientras la preparo. Un fuerte abrazo!!

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  13. Aprendo contigo David, sobre todo a no tener prejuicio con lo diversos géneros, otra cosa es tener preferencias. Creo que solo he leído lo más clásico, La abadía de Northanger y de Poe casi todo, incluido el obligado Los crímenes de la calle Morgue. Declaro mi ignorancia en todos los demás autores nombrados.
    Estas reseñas tuyas son impagables querido compañero.

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    1. Gracias, Isabel. La verdad es que hasta hace un par de meses yo tampoco sabía nada del Juez Di o de El Monje. La razón de esta pequeña historia es aprender, compartir y recordar tanto autor interesante que el tiempo ha dejado un poquito olvidado. Un fuerte abrazo!!

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  14. Muy interesante, entre lo policíaco y lo gótico. He aprovechado para descargarme "El monje". Siempre he tenido curiosidad, hace años leí una novela de ETA Hoffman, "El elixir del diablo" y en el prólogo se citaba "El monje" como un precedente. Veremos si puedo hacerle un hueco.
    Saludos.

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    1. Gracias, Gerardo. Estas lecturas hay que tomarlas con calma. El estilo narrativo es bastante distinto al que estamos acostumbrados hoy día pero solo en la forma. En el fondo esta en concreto es tremenda y "perversa" para su tiempo... y casi para nuestro tiempo. P.D. James la considera una influencia del género de psicópatas. A mi me recordó vagamente a 1280 almas de Thompson. Espero que la disfrutes. Un abrazo!!

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  15. Interesantísimo este recorrido por el género negro desde su nacimiento, David. Estoy de acuerdo contigo en que un género literario no nace de un día para otro, sino que se va conformando poco a poco; además evoluciona hasta consolidarse por completo. Por eso creo que es difícil, si no imposible, determinar quién fue el padre, el primer autor que lo representó con propiedad.

    Es un gustazo leer estas entradas que nos preparas. Además de entretenidas nos permiten aprender un montón de cosas, así que ¡muchas gracias!

    Un abrazo enorme de martes :))

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    1. Gracias, Julia. Que duda cabe que es muy atrayente reconocer en una gran figura el origen de algo. En este caso, Poe, que, eso sí, creó al primer detective. Pero un género no nace de un día para otro y seguro que antes del relato de LA CÁMARA SECRETA, hay más de uno que bien podría ser el primero, y no solo en Inglaterra. Un abrazo!!

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  16. ¡Hola! Me encanta tu dedicación con estas entradas ¡fascinante el tema de la novela negra! Me guardo los links que compartes en la entrada así voy leyendo los relatos de a poco, que muchos no los conocía de nada.

    ¡Un abrazo!

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    1. Gracias, Roxana. Son lecturas sorprendentes una vez te acostumbras al estilo narrativo de la época. Un fuerte abrazo!!

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  17. Currado e interesante trabajo sobre el género, David, que nos lleva más allá de lo conocido, o reconocido. Y lo mejor es la forma amena en que lo presentas con tus personales comentarios, que van llevando el ritmo del texto y al lector. Mmmm, interesante, muy interesante
    Un abrazo compañero

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    1. Gracias, Isidoro. Me alegra mucho que te haya resultado ameno, te aseguro que cuando preparo estas entradas siempre tengo la sensación de que me quede un rollo aburrido. Poco a poco espero adquirir una técnica más fluida para estos textos. Un abrazo amigo!!

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  18. Tu entrada, además de erudita, tiene el ingrediente esencial de la novela negra: el suspense. Desde la alusión a las matemáticas en el título, que cosquillea la curiosidad del lector, hasta el magnífico texto, que se lee con ganas de saber más. Es magnífico encontrarse con un texto tan cuidado en el que demuestras tus amplios conocimientos y el esmero que has puesto en prepararlo. Enhorabuena, David. Un texto excelente

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    1. Gracias, Ana. La verdad es que más que conocimiento es ignorancia. En verano me propuse estudiar la historia de este género tan extenso en cuanto a autores y temas. Te aseguro que aprendo sobre la marcha. La verdad es que el título me encanta. He aprovechado algo que alguien dijo una vez de Poe "que era una mezcla de matemáticas y tinieblas". Creo que es la mejor definición del género: las matemáticas de la razón y las tinieblas del crimen. Un fuerte abrazo!!

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  19. Flipo contigo, David. Tu pasión por le género negro es contagiosa, porque a mí, que no gusto mucho de ese género, me está empezando a resultar muy atractivo.
    Que nos pongas en antecedentes de cómo empezó la novela de detectives es una buena herramienta para iniciarse y comprender este género que tantas páginas ha protagonizado. Lo que cuentas de los jueces chinos me ha dejado con la boca abierta.
    Una vez más, me quedo enganchada a la época que citas, el romanticismo, y que me resulta tan fascinante por esa contradicción que la caracteriza (espiritualidad y razón), además los escenarios que se reproducen en mi cabeza cuando en ella pienso son cementerios con niebla, y ahí qué menos que se dé algún que otro asesinato. Todo predispone.
    Gracias por tan ilustrativa entrada y por presentarme a un personaje tan interesante como William Evans Burton (no tiene desperdicio).
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Paloma. La verdad es que este mes me ha salido muy, pero que muy romántico entre el guiño a Villa Diodati, el artículo de Mary Shelley y la entrada de hoy. Bueno, también es intentar aprovechar el tiempo y los temas que voy leyendo. Creo que el título, MATEMÁTICAS Y TINIEBLAS, resume esta época. Eso es lo que dijeron de Poe.
      Lo de las historias chinas es increíble. Cuando leí que utilizaban 200 personajes de media, me dije "A ver cómo haces un estudio de personajes así". En esos textos, también se daba mucha importancia al equipo que rodeaba al juez. Bien curioso. Van Gulik lo que hizo fue adaptar al estilo europeo esas historias.
      La verdad es que Burton debió ser alguien excepcional, tanto como internet. Si pones en el Google la revista que menciono, creo que aparecen todas las portadas publicadas. Seleccioné esta en la que aparece Poe, siempre me gustan estas cosas. A veces nos olvidamos de que estos autores fueron gente viva que tuvo que ganarse las habichuelas. Un abrazo!!

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  20. Aquí estoy, David, completando la trilogía ;) He de decirte que he disfrutado de este repaso por los antecedentes de lo que hoy conocemos como género negro (entre otras nomenclaturas, y me remito a tu muy acertada entrada sobre las etiquetas). Coincido con Miguel Pina en resaltar que siempre hay antecesores a lo considerado “fundador” de un género, aunque indudablemente siempre se tengan motivos para considerarlo como tal, bien porque sea el impulsor definitivo de una tendencia, bien porque con sus escritos haya revolucionado el género algún sentido (creo que ambas cosas se le pueden achacar a Poe, y de ahí su merecido título). Eso sí, no debemos menospreciar a los demás “cooperadores”, por llamarlos de alguna manera, que consiguieron que esa tendencia se convirtiese en un éxito. Y hablando de éxito es inevitable citar la popularidad de los autores románticos y la novela gótica, para ejemplificar el interés que despertaba este tipo de textos desde hace siglos. De hecho, si tenemos en cuenta estudios sobre las estadísticas de los préstamos bibliotecarios, tendríamos que reconocer que el Romanticismo fue la época literaria que mayor influjo continúa teniendo a día de hoy (un profesor mío de la facultad defendía que no habíamos dejado ese período en realidad, y que todo lo que viene después es adyacente, jeje), y en ese mismo sentido, igual que hablas de Mary Shelley con respecto a la novela de terror, yo también haría referencia al Dracula de Bram Stocker, como innovador de este tipo de narrativa por su originalidad y los elementos que introduce sirvieron de ejemplo para lo que vino después (la utilización de elementos fragmentarios de cartas, diarios, recortes de periódico, etc., o el maníaco retenido en el psiquiátrico que utiliza el conde para emplearlo a su servicio, personaje digno de aparecer en cualquier película que narre las peripecias de un serialkiller, sin ir más lejos, Dracula daría el perfil de uno de esos asesinos obsesivos). En fin, que me emociono hablando del asunto y me enrollo como una persiana, jajaja. Enhorabuena por tus estupendas entradas, David. ¡Abrazos!

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    1. Gracias, Eva. ¡Emociónate! Precisamente estas entradas las escribo para eso, para que demos rienda suelta a todos esos autores con los que empezamos a soñar. Creo que tu profesor tenía razón, nunca hemos dejado de ser románticos. El terror gótico no deja de ser un más allá de la realidad y la literatura es evasión. Vale, también debe ser comprometida, tener su crítica social, dar su mensaje, etc... Pero sobre todo debe trasladarnos a un lugar fuera de nuestras calles y nuestra realidad. Tienes razón con Stoker, que vendría más adelante, pero aprovecho para hablar de Polidori quien configuró la figura del vampiro seductor moderno en su relato EL VAMPIRO, nacido del famoso verano de 1816 en Villa Diodati y del que nació nuestro Frankenstein. Se dice que para crear el vampiro tuvo como referente claro a su "amigo" Lord Byron, el gran poeta romántico pero que como persona parece que dejaba mucho que desear. Un fuerte abrazo y te agradezco este apasionado comentario. Solo por él merece la pena escribir sobre estas cosas.

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  21. Wow! que completa entrada, David
    Soy fanática del género negrocriminal. Y me capturó tu magnifico articulo. He leido los misterios de Udolfo y el monje, menos Melmoth, el errabundo, pero tengo la suerte que dejas el link para leerlo. Por estos lares es muy difícil encontrar literatura de este calibre, y me refiero a las bibliotecas. Barnes and Nobles? no los tiene, creo la unica opcion seria Amazon. Gracias por tu Tinta Negra Digital!

    Un abrazo!

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    1. Gracias, Yessy. Precisamente esa es una de las ventajas de internet, sobre todo para este tipo de lecturas que no suelen publicarse en grandes tiradas. Melmoth fue la última novela del terror gótico de esa época. Quizá hubo que esperar a Lovecraft para que el género renaciera. Me alegra que te haya gustado. Un fuerte abrazo!!

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  22. Yo que no soy, digamos, demasiado "fan" de este género, me ha resultado interesante tu post, quizás por la forma tan particular que tienes de proporcionar toda la información.
    Especialmente llamativo me ha resultado lo del "terror gótico", del que ni siquiera había oído hablar.
    Lástima que no consiga luego recordar todo lo que nos cuentas, David (no es culpa tuya sino de mi memoria).

    Un abrazo y felicidades por esta entrada.

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    1. Gracias, Chelo. Yo también tengo una memoria regular, soy muy de esto recuerdo haberlo leído pero no tener claro dónde ni el contenido. Y es por eso que escribo estas cosas, para saber al menos dónde buscar lo que leí. Un fuerte abrazo!!

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  23. Fantástica entrada, como siempre, aunque a mi bolsillo no le va a gustar tanto😂😂 Me he apuntado en mi interminable lista de pendientes unos cuantos libros que has comentado.
    Besicos

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    1. Gracias, Mary. Me alegra que te haya gustado, en los enlaces tienes ediciones en PDF que están por la red y que son de dominio público. Me alegra que hayas descubierto alguna cosa como yo lo hago con tus entradas. Un abrazo!

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  24. Exhaustiva y penetrante entrada, no has dejado hilo sin puntada sobre el origen del género. En realidad todas las historias se reducen a Eros y Tanatos en todas sus variantes. La muerte y en especial la muerte provocada es motivo literario desde la leyenda de Gilgamesh. El crimen es un hecho literario antes de ser un bello arte en el libro de De Quincey en los orígenes del género.
    Luego fue considerarlo una obra de geometría perfecta para consumo de públicos burgueses antes de mecanismo de denuncia social.
    Felicidades por el texto, David.
    Un abrazo

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    1. Gracias, Doctor. ¡Qué excelente resumen de lo que está por venir! Me ha encantado eso de "una obra de geometría..." En una misma frase recoges las dos grandes vertientes del género negrocriminal: la novela enigma y la novela negra. Un fuerte abrazo!!

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  25. Todo un experto manejándose en estos temas, David. ¡Felicitaciones!

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    1. Gracias, Julio. Creo que exageras un pelín, digamos que alumno aplicado me hace sentir más cómodo. Un abrazo!

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  26. Desde luego hay que rendirse ante tu cultura literaria David, nuevamente nos traes una entrada de lo más interesante y didáctica, amena de leer y con la que como siempre aprendemos. He de confesar que soy muy clásico y de los mencionados me quedo con Poe, de quien he leído bastantes de sus relatos. Gracias por esta entrada y por el esfuerzo de escribirla. Un abrazo.

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    1. Gracias, Jorge. La verdad es que estas entradas me sirven de excusa para profundizar en lecturas y autores que tenía desperdigados en mis recuerdos. Así que más que por cultura estas entradas nacen del estudio. Si te gusta Poe la próxima entrada estará dedicada solo a él y a sus crímenes de la calle Morgue. Un fuerte abrazo y gracias por tus palabras que las tomo como vitaminas.

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  27. ¡Hola, David!
    Antes que nada decirte que me ha encantado tu entrada. No solo se te dan bien los relatos, sino que también serias capaz de defenderte a la hora de crear tu propia revista, ¡lo digo en serio! Eso es otro talento además de lo buen relatista que eres.
    Al leer tu entrada no he podido evitar sentirme un poco tonta, pues, aparte de conocer algunas de las obras que mencionas y que son anteriores a Poe (lo que nunca me había dado por mirar era la fecha en que fueron escritas, o directamente no lo recuerdo), me ha hecho darme cuenta de que yo misma llevo años estudiando un tipo de obras, la mayoria de ellas escritas entre 1800 y 1830,que con el paso de los siglos se han convertido en unas de las leyendas más conocidas de su pais de origen, y que nunca morirán. Te hablo de las obras escritas en Japón, especialmente las destinadas para ser interpretadas en el teatro kabuki, como la de Yotsuya Keidan, que habla del asesinato de la joven Oiwa a manos de su marido, un ronin super psicópata. Esta obra fué escrita en 1825, y es la más famosa del país. Es una historia curiosa, de crímenes, engaños, infidelidades y, cómo no... Fantasmas. No quiero enrollarme mucho hablando de ella por aquí, aunque me encantaría, jajajaja, pero ya hablaré de ella más extensamente en mi blog. El caso es que esta historia, como otras muchas que conozco al dedillo, encajan perfectamente en el tema que tratas en tu entrada, y como tu dices como curiosidad, son unas historias que, al igual que las chinas, empiezan directamente con un asesinato. La razón de eso, es que esas leyendas, las chinas y las japonesas (ya que beben direcvtamente la una de la otra), se centran más que nada en la historia de esas criaturas que dices que aparecen de cualquier sitio, como en el caso de Yotsuya Keidan, que cuenta la persecución que realiza la fallecida Oiwa a su asesino hasta volverlo loco.
    Manda guasa... Manda guasa que haya tenido que leer tu entrdeada para caer en ese pequeño detaye... Si es que soy boba, jajajajaja. Pero, ¡oye! Eso dice mucho del estupendo trabajo que haces!
    ¡Un bezado, amigo!

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    1. POSDATA: Por favor, disculpa mis faltas, ¡escribí super rápido!

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    2. Gracias, Ana. ¡Qué maravilla de aportación! Lo digo en serio, una de las cosas de las que más me enorgullecen del blog es la calidad de los comentarios que recibe. Este casi es un anexo a la entrada y te aseguro que cuando escribas ese artículo lo añadiré como enlace. Te aseguro que muchas de las cosas que contiene el artículo las desconocía hasta que como dices me dio por poner fechas y buscar bibliografía. Muchas de las fuentes que he consultado ya aparecen en el artículo.
      Eres toda una experta en la literatura fantástica japonesa y me acordé de ti cuando busqué información del juez Ti. Me ha encantado tu explicación del por qué iniciaban esas historias descubriendo al asesino. Desde luego son todo un antecedente del género. Es curioso como en distintas culturas hubo ese desarrollo parecido. De lo sobrenatural al género detectivesco. ¿Casualidad?
      Pues eso quedo a la espera de ese artículo prometido en tu blog. Y no te preocupes por las faltas. Creo que todos sabemos que cuando comentamos lo hacemos en tiempo real y en aparatos y espacios que son complicados para ser puristas. Ni te cuento la de comas y acentos que me puedo haber comido yo. El contenido es lo que cuenta y el tuyo es de diez. Un fuerte abrazo!!!

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  28. [...] " ¿Qué? ¿Teníais entendido que era otro autor el fundador del género? ¿Alguien llamado Edgar A. Poe? Hablar de fundadores de un género es complicado. En muchas ocasiones se utiliza una figura icónica para dar lustre y esplendor, pero si lo pensamos, un género se va conformando por escritores anónimos, relato a relato, hasta que ese tipo de historias llega a un escritor de categoría, como es Poe"[...]


    Estimado David (entre visita y visita voy aprendiendo a quererte). Me ha encantado tu conclusión. El arte es nada más ni menos que una cadena donde muchos van colocando eslabones algunos con más penas que gloria y viceversa, pero esa es la mecánica para desarrollar eso que tú tan bien nos detallas en tu artículo: el nacimiento de un estilo o corriente.

    La red, que contiene ahora mismo a un grupo casi infinito de escritores y comunicadores —son vocablos con una etimología distinta—, ya es en sí misma un estilo en cuanto a la manera de ofrecer al público la literatura que hemos conocido hasta hace poco, y que aúna en una misma sección, el blog o web, varias facetas del arte. Un post se puede acompañar con música, imágenes, enlaces a otras webs..., lo más diverso y fantástico que se ha inventado dentro del oficio. Todo a golpe de click.

    Sí, un escritor que a su vez es un comunicador y que establece una comunidad como la que aquí hay en derredor tuyo, es una raza aparte: un blogger.

    Digamos que estamos ante una nueva era de la comunicación y toda comunicación conlleva una literalidad.

    Para mí es un orgullo formar parte de esta gran raza bloggeriana contenida en esa ciudad tan divertida llamada blogger, ubicada en este continente virtual, bestial también, que es Google.


    (La madre que te parió, David Rubio cuánto y cómo me inspiras, y me alientas a no tirar la toalla abandonando el puto ring, gracias)

    Hace unos días un escritor muy, muy bueno me dijo:"los buenos como yo no son para la red".

    Bueno, me enfureci. Y un blogger endurecido puede ser peligroso. Un estilo abarca como bien apuntas, relatistas brillantes y algunos no tan que aportan —estos últimos— globalmente al género, por supuesto. No creo en esa estupidez de los buenos y los malos y los regulares, ya que para empezar todo artículo tiene un comprador y esa verdad nos iguala. Es el lector quien dice si dentro de un estilo fulano es mas poderoso charlando que mengano, y no el autor. Lo que a mí me hace falta quizás no le haga falta a mi compañero o un individuo x.

    En mi opinión yo vine al mundo a dar batalla y a relacionarme, soy un tipo abierto a la vida y a todo lo que venga y eso incluye la red; en la red hay gente muy cojonuda como tú, David Rubio, peleando por avanzar y por crecer. Yo sé lo solo que puede llegar a ser escribir. Así que aquí lo dejo.

    ¡Chapeu!!!!!!!!!!



    Abrazo y aplausos multitudinarios.

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    1. Gracias, John. ¿Y qué narices puedo comentar yo ahora? Tu comentario me ha emocionado por todo lo que transmite de ti y del entusiasmo y respeto que se merece todo aquel que dedica su tiempo a la escritura. ¿En serio alguien es tan cretino para decir que es demasiado bueno para lo que sea? Puff, qué poquitos libros debe vender ese prenda. Y lo digo con pena, que conste. Cada una de tus frases habría que enmarcarlas, porque la red debe ser un punto de encuentro de las inquietudes de cada uno, una plataforma de dar voz a todos los que intentan aportar su poco o mucho conocimiento, talento o creatividad. Eso es lo que le da sentido. No podemos dejar que sea un mero lugar para compartir salidas de tono o insulseces.
      Como siempre digo, una de las cosas que más orgulloso estoy con el blog es el inmenso regalo que recibe en forma de comentarios como el tuyo. Un fuerte abrazo, poeta!

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  29. Creo que esta entrada ya la leí, pero no la comenté, ya que no veo mi comentario por aquí (o lo mismo, con lo miope que soy me la he saltado sin darme cuenta, ja, ja, ja), en cualquier caso, has vuelto a sacar tu faceta de erudito, así que, he aprendido un montón.
    Eres todo un experto en al materia, ¿eh?
    ¡Un abrazote!

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    1. Gracias, Noemí. La verdad es que no, ¡qué más quisiera! Es por ello que me decidí elaborar esta pequeña historia del género negro para obligarme a serlo. Me alegra que te haya gustado. Humm... ¿te animas a hacer lo propio con la Fantasía? Sería fantástico. Un abrazo!!

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    2. Pues, lo creas o no, tengo pensado desde hace tiempo crear un blog nuevo (manteniendo el actual porque me sigue gustando lo que hago) dedicado exclusivamente a la fantasía. Habría una sección dedicada a los grandes maestros del género, otra muy ligada a la anterior sobre la historia del género, otra para reseñas, otra de consejos para escribir novelas de fantasía y otra más light dedicada a "batallas de personajes" en las que se comparasen a los personajes de un libro con los de otro para ver cuál ganaría, ja, ja,ja.
      Pero claro, ahora mismo es sólo un proyecto que no sé cuándo podré comenzar, ya que hasta que no pase los exámenes de oposiciones, no puedo hacer mucho con mi tiempo salvo estudiar...

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    3. Jo, Noemí, tiene una pinta genial... y también mucho trabajo. Me encanta que lo organices por secciones y los contenidos son muy atrayentes. Dale caña a esas oposiciones pero no dejes el proyecto en el cajón porque está realmente bien. Un abrazo!!

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