domingo, 26 de noviembre de 2017

TINTA NEGRA: LONDRES, PRIMERA SANGRE

"NOVELA NEGRA", "HISTORIA GENERO POLICIAL", "LONDRES VICTORIANO", "REVOLUCION INDUSTRIAL", "CRIMEN", "NOVELA DE MISTERIO", "EL CALENDARIO DE NEWGATE", "PRENSA SENSACIONALISTA", "THOMAS DE QUINCEY"

  De un género del que los especialistas no terminan de ponerse de acuerdo en cuanto a su denominación (ver UNA CUESTIÓN DE ETIQUETA) no es de extrañar que tampoco lo hagan para concretar el origen del mismo. Así, mientras que algunos se remontan hasta el Génesis de la Biblia encontrando la primera historia criminal en el asesinato de Abel, otros se remiten a la icónica figura de Edgar A. Poe como el creador del género con su relato Los crímenes de la calle Morgue. Y hasta hay quien habla de un texto anónimo que recoge las investigaciones de un juez de la dinastía Tang en la China del siglo VIII.

  No obstante, sea cual sea el precedente parece existir cierto consenso en señalar a la Inglaterra victoriana del s. XIX como el lugar y época en la que tomó forma el género negrocriminal, al menos en la parte criminal y detectivesca.

  Como ya sabéis de mi curiosidad, tan grande como mi ignorancia, me puse a bucear por ahí para intentar conocer las circunstancias sociales que motivaron el nacimiento de uno de los géneros más populares de la Literatura.

  Esto es lo que encontré.



NADA VOLVERÁ A SER COMO ERA

   Aunque la literatura tiene una aspiración eterna y universal, su día a día responde al contexto social de cada escritor; a lo que ven y demandan los lectores que deciden gastarse su dinero en sus obras. Algo básico, sobre todo para la literatura de género cuya primera aspiración es la de ser popular.

   Y desde luego, el caldo de cultivo que se inició en la segunda mitad del s. XVIII hacía inevitable el nacimiento de las historias de crímenes. Como todos sabéis, en ese período se produjo la REVOLUCIÓN INDUSTRIAL. Sin duda, la frase cliché de “a partir de entonces todo cambiaría para siempre” adquiere todo su significado para resumir el momento en el que la economía y la sociedad abandonan el entorno rural y agrícola por el urbano e industrial.

   Bueno, pues resulta que fue en Inglaterra donde se originó dicho período. Algunos autores sugieren que fue así por la distinta concepción del trabajo que proclamaba el protestantismo frente al catolicismo (un valor para el primero; un castigo para el segundo); otros, por una mayor disponibilidad de materias primas básicas como el carbón, una portentosa flota naval o el resultado de los cambios sociales nacidos de la Revolución gloriosa del s. XVII que trajo a Inglaterra la Monarquía parlamentaria, la división de poderes, reconocimiento de libertades individuales y, en general, una mayor seguridad jurídica, necesaria para el desarrollo económico que en el reinado victoriano supuso la creación de una clase media burguesa y el declive de la aristocracia.

  Incidir en ello está fuera de lo que pretende este post así que basta decir que todo ello generó los ingredientes sociales para el nacimiento del género negrocriminal.


HACINAMIENTO URBANO


  Una de las principales consecuencias de la Revolución industrial. Las ciudades estaban configuradas con criterios medievales y se vieron desbordadas por la ingente población que se trasladó a ellas. Eso provocó que para dar cabida a lo que en su día constituirá la masa obrera se tuvieron que construir viviendas y barrios en las afueras de la ciudad, lo que generó los primeros guetos. Además, por si fuera poco, la población inglesa experimentó una explosión demográfica que elevó los seis millones de habitantes en 1740 a los ¡dieciséis millones y medio en 1850!

 Demasiado para cualquiera, aunque sea inglés. Londres, como la mayor de las ciudades, se transformó en un escenario en el que las clases acomodadas de toda la vida habitaban la parte histórica, el centro de la metrópolis; mientras que esos nuevos ciudadanos lo hacían hacinados en barrios masificados y con escasas condiciones de salubridad. El repunte del alcoholismo, la prostitución o la delincuencia no tardó en hacerse esperar.

  Ello provocó no solo el aumento de la delincuencia, sino la ansiedad y desconfianza entre la población. También la creación, en 1829, del Cuerpo de Policía Metropolitana de Londres, en cuyo seno nacería años más tarde el Cuerpo de detectives de la Policía Metropolitana, conocido mundialmente como Scotland Yard. Hasta ese momento el orden público era conservado por los llamados Bow-Runners, unos mercenarios sin cualificación ni retribución del Estado. Eran contratados por los particulares quienes les pagaban según comisiones. Bueno, parece que este grupo no era trigo demasiado limpio según muestra Dickens en su relato de 1850 La brigada de detectives del cuerpo de policía:

“Ni mucho menos somos devotos de la antigua policía de Bow Street. A decir verdad, creemos que abundaban allí los farsantes entre los hombres honrados. Eso por no hablar de que muchos de ellos eran individuos mediocres y demasiado dados a asociarse con ladrones y gentes de la peor calaña, que nunca perdían la ocasión de chalanear y comerciar con su trabajo para enriquecerse todo lo posible”

Agentes Scotland Yard con el uniforme de verano
   Según P.D. James, la creación de este cuerpo policial del Estado fue básico para el nacimiento del género, dado que un relato de detectives lo primero que requería era un servicio oficial de detectives y un sistema organizado de leyes donde el asesinato se mostrara como algo extraño.

   Las calles por las que antes solo paseaban caballeros y damas de alcurnia se convirtieron en un muestrario de distintas clases sociales. Ello lo reflejaron escritores como Dickens, Stevenson o Wilde al mostrar en sus obras esa noche londinense, la espesa niebla, las farolas de gas, las calles transitadas por obreros, mendigos, dependientes, prostitutas, comerciantes, oficinistas, aristócratas y bohemios. Pero la vía pública no era el único lugar común.


EL TREN DEL TERROR

   El ferrocarril se convirtió a partir de 1830 el medio de transporte de masas. Durante un período de tiempo, el que durara el viaje, los pasajeros compartían un espacio cerrado con absolutos desconocidos, con vete tú a saber qué origen e intenciones. Atrás quedaba la seguridad de los coches de caballos, donde se podía confiar en el buen status del ocasional acompañante o recurrir al conductor en caso de apuro. Este temor fue recogido en relatos como En la oscuridad del túnel de Ellen Wood, El tren especial desaparecido de Conan Doyle o en clásicos posteriores como El asesinato en el Orient Express de Agatha Christie o en ese encuentro genial de Extraños en un tren de Patricia Highsmith.

“Los tres asientos de enfrente estaban libres. A mi lado iba un hombre menudo y de piel lozana, con unas lentes de oro, leyendo un libro, y a su lado, en la esquina, frente al caballero moreno, un chiflado. Era el peor de cuantos pasajeros inquietos, nerviosos, irascibles y quisquillosos hubieran coincidido jamás en un tren con personas cabales.” (En la oscuridad del túnel de Ellen Wood)

  ¿Y qué se podía hacer para abstraerse de lo que nos rodeaba durante el trayecto? En aquella época no existía el teléfono móvil. Sí, aunque parezca mentira hubo un tiempo en el que las personas leían cuando no tenían otra cosa que hacer. La lectura se convertía así no solo en un entretenimiento sino en autentica evasión que dotaba de una sensación de seguridad respecto al entorno.



  Pero transportar gruesos tomos de tapa dura es algo que no resulta cómodo, ¿verdad? Es mucho más práctico un periódico, una revista, un folletín… pues esa fue la razón de que junto al ferrocarril se crearan los primeros quioscos, los railway stalls, puntos de venta fijos que se instalaron en las estaciones de ferrocarril y en los que se vendía la prensa, revistas y en general cualquier tipo de publicación. De ellos el más popular fue la WH SMITH cuya cadena de librerías continúa en la actualidad.

   Muy bien, pero ¿sobré qué se leía en ese Londres del siglo XIX?

SENSACIONALISMO, POR FAVOR

   Inglaterra también fue la cuna del periodismo moderno. De hecho, en 1702 nació el primer diario, el Daily Courant, creado por Samuel Buckeley. Lo siguieron otros como The Weekly Reiew (1704), fundado por el autor de Robinson Crusoe, Daniel Defoe o The Times en 1788.

    Pero el boom del sector se produjo en el s. XIX apoyado en una masa de lectores de toda condición económica y en la reducción de los costes de impresión con la invención del linotipo. No solo se multiplicó la creación de periódicos, sino que se editaban publicaciones para todo público según el bolsillo: de gran calidad y elevado precio para las clases pudientes; baratas y de contenido sensacionalista para las clases proletarias.

   En ese paraíso, desde luego, los editores supieron cómo dar lo que su público demandaba. Nació el periodismo de opinión. Personalidades con autoridad moral o intelectual que criticaban la situación social, las políticas del gobierno… Se instauraba el cuarto poder, capaz de conformar ese intangible que es la Opinión Pública que nos lleva a la clásica pregunta de si la prensa se hace eco de la preocupación de la calle; o bien, la genera o amplifica.

   Y desde luego, la preocupación por la indefensión e impunidad frente al crimen era un tema estrella. Tema sobre el que abogados, médicos y periodistas comenzaron a publicar sus experiencias en forma de crónicas. Ello dio cierta respetabilidad a este tipo de historias sobre los barrios bajos. Hasta esa época se publicaban en folletos populares y de muy baja calidad que se repartían en calles. Se etiquetaron como novela sensacionalista, si bien eran más unas crónicas de sucesos que obras literarias. En esa categoría se incluían los relatos truculentos, las confesiones de los asesinos, informes de ejecuciones públicas, incestos, adulterios, robo o extorsión. 

   Con esa doble moral tan inglesa, en 1851 The Times recogía: “Cualquier aumento de las existencias (de los puestos de libros) se realizaba partiendo del supuesto de que las personas de mejor clase, que representan la mayor parte de los lectores de ferrocarril, pierden el gusto que los caracteriza al poner un pie en la estación”. En referencia a los puestos de libros de W.H. SMITH en las estaciones.

     De entre esas publicaciones sobre crímenes una destacaría por encima de todas.

EL CALENDARIO DE NEWGATE 

   Se decía de Edgar A. Poe que era una mezcla de matemáticas y tinieblas. Poe era americano, pero creo que podría decirse lo mismo de los ingleses. ¿Recordáis a Newton? Descubridor del funcionamiento de la Fuerza gravitatoria y a la vez apasionado del ocultismo. ¿Y el movimiento espiritista? Los ingleses parecen contener esa bipolaridad entre razón y fascinación por lo inexplicable. Y el crimen les despertaba temor, pero también una morbosa atracción.

Prisión de Newgate
   La prisión de Newgate, situada en la calle del mismo nombre, estuvo funcionando desde 1188 hasta 1902. Así que imaginad el número de criminales que pasaron por sus celdas. Pues bien, sobre el 1750 uno de los vigilantes tuvo la idea de crear un boletín mensual de ajusticiamentos en el que reseñaba aparte de la ejecución del preso, la vida y milagros que lo habían llevado a la horca. Ni qué decir que aquellos boletines fueron un rotundo éxito de ventas.

   Tanto que, en 1774, esas crónicas se reunieron en un solo libro el llamado EL CALENDARIO DE NEWGATE, subtitulado El sangrante registro de los malhechores. Estas recopilaciones que se publicaron hasta 1850 se encontraban en cada casa, como la Biblia. De hecho, se convirtieron en lecturas para niños, haciendo la función moralizante de los cuentos clásicos tipo Caperucita Roja o Los tres cerditos.

   Todo el mundo a mitad de s. XIX había leído esas crónicas y la vida y sucesos allí narrados sirvieron de inspiración para autores como Charles Dickens o Daniel Defoe.

    Para que os hagáis una idea de las historias que contenía os dejo unos cuantos títulos:

   JACOB HALSEY, El cuáquero salteador de caminos que, tras ser engañado por un espíritu llevó una vida de crimen y fue ejecutado en Maidstone en abril de 1691.

  SAWNEY BEAN, Un increíble monstruo que, con su esposa, vivió a base de asesinatos y de practicar el canibalismo en una cueva.

   JOHN WILLIAMS. Quien, tras cometer una serie de asesinatos horribles, en 1811 escapó de la horca ahorcándose en prisión.

    WILLIAM BURKE. Quien, con su cómplice, asesinaba a personas para vender sus cuerpos a los anatomistas. Fue ejecutado el 28 de enero de 1830.

   No hace falta que siga, ¿verdad? Recientemente se ha publicado en España una recopilación de estas narraciones por la editorial Lafelguera, LONDRES NOIR, EL LIBRO NEGRO DEL CRIMEN. El estilo de las narraciones es directo y moralizador, pero os aseguro que engancha muchísimo.

    En 1854 Thomas de Quincey (1785-1859) publicó El asesinato como una de las bellas artes. En clave de humor, escribiría una deliciosa sátira en la que denuncia este gusto por lo macabro. Como muestra del sutil humor tan inglés de ese ensayo os dejo esta cita:
"Uno empieza por permitirse un asesinato, pronto no le dará importancia al robar, del robo pasa a la bebida y a la inobservancia del día del Señor, y se acaba por faltar a la buena educación y por dejar las cosas para el día siguiente."


Y CON TODOS ESOS INGREDIENTES...

   Una enorme demanda de lectores de toda condición, una eficaz red de distribución que permitía tiradas espectaculares, el temor pero también la atracción por el mundo del crimen, el nacimiento de un cuerpo de policías y detectives oficial y garante del bien… Era cuestión de tiempo que esas historias, esas crónicas de sucesos, fueran tomadas por escritores de verdad como Poe, Wilkie Collins o Conan Doyle.

   Primero en forma de relatos que aparecían en ediciones baratas, como los populares Horror a un penique, o más adelante The Strand, donde aparecerían las aventuras de Sherlock Holmes o The idler. Por no hablar de hechos criminales como el asesinato de Road Hill House o el mítico Jack, El destripador, que dispararían aún más el interés por el mundo del crimen.


    Pero todo eso será en la próxima entrega de TINTA NEGRA, porque la sangre ya se ha secado en el tintero y necesito ir a por más…

  ¡Saludos tinteros!

63 comentarios:

  1. Interesantísimo trabajo de investigación, como siempre, David.
    Siempre he sentido curiosidad por entender el origen de los géneros literarios, por conocer cómo, dónde y por qué empezó todo. Algo sabía de que el género negro tenía sus inicios en la Inglaterra victoria, pero no estaba al tanto de todos esos datos que nos has proporcionado. Parece mentira que de ese hacinamiento urbano, esa prisión de Newgate, esa Revolución Industrial y esos cuerpos de policía se crease un género que perdura hasta la actualidad, y que fue bautizado por grandes maestros como Poe.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Gracias, Mrs. Sofía. La verdad es que este género siempre me atrapó y tenía ganas de estudiarlo a fondo y de manera ordenada. Por eso esta sección. Pues sí, en Inglaterra se dio toda la infraestructura necesaria para que este género enseguida encontrara una fuerte demanda. Había crecimiento demográfico, económico, editorial... una tradición de gusto por lo macabro. En esta entrada he hablado de la sociedad que demandó esas historias, en la siguiente me detendré en la tradición literaria que cuajó en el género. Me alegra que te haya resultado interesante. Un abrazo!

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  2. Un buen trabajo de investigación sobre como nació ese tipo de literatura, en la inglaterra victoriana los sucesos macabros estaban a la orden del día tal y como luego se recreó en ese tipo de género literario. Yo creo que también ayudaba la pertinente niebla jejeje
    Te felicito, te curraste la entrada, gracias por compartirla.
    Un abrazo David
    Puri.

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    1. Gracias, Puri. Me encanta resumir y anotar cosas que leo en los libros, pero luego soy un desastre guardándolas. Así que aprovecho para estas entradas. Sin duda la niebla ayuda a ponernos en situación, je, je, je... Un abrazo!

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  3. David, me ha resultado muy curiosa tu entrada porque, leyéndote, y en tu afán de plasmar los orígenes de la sangre en la literatura, me he acordado de mis clases de Historia del Periodismo y es, en esta misma época y con estos mismos condicionantes donde se ubica el nacimiento del periodismo moderno. Si bien es verdad -por la referencia que haces a la Biblia- que existen antecedentes lejanos, también para la prensa, y una evolución de los noticieros, pero, lo demás, se asemeja bastante. Debe ser que eres buen investigador jejejejeje
    Un besazo. Aprendo mucho leyéndote.

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    1. Gracias, Macarena. No sabes cómo te agradezco tu comentario. Cuando publico estas entradas siempre tengo la duda o temor de soltar alguna barbaridad. Así que imagina cómo me alegra que el contenido referente al inicio del periodismo moderno sea correcto. Un fuerte abrazo!!

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  4. Hola David, en primer lugar felicidades por tu dibujo y por la elección del título de la entrada, que a veces olvido mencionar tu buen trabajo en estos dos aspectos. Observo que además y como en alguna entrada anterior, te sientes cómodo con la denominación de género negrocriminal y que engloba perfectamente a lo que expones a continuación. Por cierto, que vengo observando que en Hispanoamérica se utiliza bastante el término de policial o policiales a secas, para nombrar películas o libros del género negro. Muy interesantes los aspectos del hacinamiento urbano o lo que mencionas del sensacionalismo y las implicaciones con el periodismo. En otro orden de cosas, hoy en día el género negro es reclamado en distintos espacios radiofónicos o televisivos, aunque a veces tiende más al amarillismo, que a una buena y bien tratada crónica negra de sucesos.
    Seguimos aprendiendo David, muchas gracias por tu labor divulgativa.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Gracias, Miguel. Desde luego la denominación de este género es un tema complejo, en la anterior entrada reseñé como diez formas de designarlo. Es un género apasionante. Porque además es de los pocos que evoluciona en cuanto a tramas o maneras de contar. Es cierto que suele haber un crimen y un asesino, pero el suspense, el misterio, es algo delicioso en la ficción.
      En aquella época se desarrolló la prensa amarilla y desde luego fue la primera piedra para crear un interés en leer historias macabras o de crímenes. El libro de LONDRES NOIR es muy ilustrativo, si lo ves en alguna librería te lo recomiendo. Engancha a base de bien. Un fuerte abrazo!!

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  5. ¡Hola! ¡Qué genial cuando haces estas entradas! Desconocía muchísimas cosas y algunas las he refrescado de mis clases de secundario. Lo de los trenes sí que debía ser escabroso, especialmente, para las clases más pobres que son generalmente, las que peor pasan todas esas situaciones. Hay algunos relatos y libros que no conocía, así que voy sumándolos a mis listas de lectura.

    ¡Un abrazo!

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    1. Gracias, Roxana. Parece que en esa época se dieron todas las circunstancias para que este género arrasara en el mundo anglosajón. Desarrollo logístico de la edición, masa lectora, interés por estos temas... Me alegra que te haya resultado interesante. Un abrazo!!

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  6. Cómo me ha gustado tu entrada. Una de mis grandes pasiones es la novela victoriana y me has hecho evocar su ambiente, como la prisión de Newgate, que me ha recordado a Dickens y su Little Dorrit. Así que, cuando he llegado al final, me ha dado mucha rabia porque hubiera seguido leyendo horas y horas. Aprendo mucho en tu blog, se nota cuánto cuidas tu trabajo y el tiempo que le dedicas. Un abrazo y enhorabuena

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    1. Gracias, Ana. Si te gusta Dickens en el libro que menciono aparece un prólogo escrito por él y que hasta la fecha permanecía inédito en España. Realiza un recorrido por esa cárcel descrito con esa flema inglesa tan peculiar. Gracias por tus palabras, estas entradas me sirven para poner en orden muchas cosillas que voy apuntando aquí y allá. Un abrazo!!!

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  7. Buen trabajo, David. No, el género negro nunca ha sido mi fuerte, siempre di preferencia a otras lecturas, así que abres la puerta del conocimiento a este servidor. Me encanta aprender cosas nuevas.

    Abrazo.

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    1. Gracias, Jonh. En la próxima entrada hablaré de la influencia del romanticismo inglés y Lord Byron como precedentes de la novela de detectives. Espero que te guste también. Un abrazo!

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  8. Lo primero: GRACIAS DAVID, por estas estupendas entradas que tanto me gustan y de las que tanto aprendo.
    Otro de los tuyos que me guardo por didáctico e interesante, y además lo haces tan ameno que resulta tremendamente fácil de leerlos.
    Gracias de nuevo compañero.

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    1. Gracias, Isabel. Aparte de poder decir alguna barbaridad, otro temor que tengo cuando comparto estas entradas es que resulten aburridas o tostonas. Así que me encanta que no te lo haya parecido. Como he comentado estas publicaciones me sirven para intentar poner en orden muchas notas que suelo tener desperdigadas en cuadernos, hojas, páginas de word... Es una manera de obligarme a no ser tan desastre. Un abrazo!

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  9. ¡Y qué bueno el dibujo! Bien por utilizar solo dos colores, enfocando la atención con el morado y escarlata de la víctima y su sangre. Felicidades señor dibujante.

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    1. Gracias, de nuevo! Intento apañarme con el lápiz, el rotulador y el paint. Ojalá tuviera tiempo para aprender a dominar otros programas de diseño e ilustración.
      Este en concreto es un dibujo basado en un fotograma de la película FROM HELL que protagoniza Johnny Deep. Un abrazo

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  10. Ay qué maravilla, mi género preferido y todos mis autores preferidos en un mismo post. Mil gracias, lo releeré seguro, me encanta.
    Un abrazo y feliz semana.

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    1. Gracias, Gemma. Bueno, lo primero es agradecerte de nuevo ese detallazado que has tenido con mi libro de relatos. Te aseguro que me alegraste el día querida amiga.
      Como ahora ando liado con dos novelas de este género, todavía muy en el inicio, he pensado en repasar en esta sección toda la historia de este género... por aquello de que se me pegue algo. Un fuerte abrazo!!

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    2. De nada, lo hice encantada porque el libro me ha encantado, de verdad, si pensara lo contrario no haría el post y listo, pero me sorprendió tanto que un género que me es bastante ajeno me atrapara que tenía que comentarlo.
      Un abrazo y suerte con las novelas.

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  11. No es mi género preferido por lo que, excepto las novelas de Simenon, poco interés he mostrado por él; no obstante, alabo este trabajo que has expuesto aquí. Resulta muy ameno, a la vez que completo y muy instructivo.
    Un saludo.

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    1. Gracias, Ángeles. Hay una anécdota de Simenon que publiqué no hace mucho. Este escritor tuvo fama de que escribía muy rápido. Bueno, pues se cuenta que una vez lo llamó Hichtcock por teléfono. La asistenta le dijo a Alfred que el señor no se podía poner porque estaba comenzando una novela. Hicthcock respondió que no había problema, que se esperaba a que terminara. Un abrazo

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  12. Genial, David, aclaras estupendamente los orígenes de un género que seguirá en boga mientras vivamos hacinados en ciudades, jeje, y creo que también sí decidimos emigrar todos al campo... Espero la siguiente entrega :)
    Abrazos de noviembre

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    1. Gracias, EVa. ¿Quién sabe si en poco tiempo será como comentas y se produzca la migración al campo? Bueno, no estoy seguro que sea para mal... je, je, je. Un abrazo!!

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  13. Desde luego, la Revolución Industrial fue el principio de muchas cosas. A veces pienso que incluso fue el principio del fin.
    Delicioso el extracto de de Quincey. Tengo "El asesinato como una de las bellas artes" apuntado en mi lista hace años y nunca me decido.
    Muy interesante tu entrada. Siempre aprendo cosas y te las curras un montón.
    Un beso.

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    1. Gracias, Rosa. Este año me he puesto con este género, un intento para que se me pegue algo de cara a la escritura de una novela. Desde luego esa frase es de un humor inglés delicioso. Me alegra que te haya resultado entretenida teniendo en cuenta lo bien que conoces este género. Un abrazo!!

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  14. David, felicidades por esta maravillosa entrada. Gracias por darnos a conocer tantas cosas (que yo estoy muy pez en géneros literarios) Y siempre es un placer poder saber más.

    Un beso!

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    1. Gracias, Éowyn. Creo que es un género muy interesante y en continua evolución. Me alegra que te haya resultado interesante esta entrada. Un abrazo!!

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  15. Si, la Revolución industrial, tiene ese origen en Londres, como ahora ocurre con lo que llaman la cuarta revolución industrial, es decir, la globalización. Épocas cruciales que marcan un hito en la historia.

    El florecimiento de la burguesía junto al aumento de la clase obrera llegada de las zonas rurales, viviendo en condiciones infrahumanas, fue buen caldo de cultivo para la delincuencia y el crimen.

    La Historia del Periodismo, como bien comenta mi amiga Macarena (El mundo con ella), sigue teniendo los mismos condicionantes actalmente, que en aquellos inicios de la Inglaterra victoriana.

    También me ha encantado, David, tus alusiones a obras fundamentales de este género, asi como al famoso Calendario de Newgate.

    Te felicito finalmente por el diseño de portada con los dos personajes más famosos de este género: Sherlock Holmes y su inseparable Watson. Quedo expectante para leer tu siguiente entrega, ya que esta me ha parecido excelente y muy bien documentada.

    Un abrazo fuerte.

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    1. Gracias, Estrella. Como comentas esa época reunió todos los ingredientes para que el género viera la luz. La sociedad es determinante para la creación de un género o tendencia narrativa. Por ejemplo, por aquellos años España era muy distinta en su estructura socioeconómica y lo que se escribía estaba bastante alejado a la posibilidad de que nacieran historias de detectives. El dibujo es una adaptación de un fotograma de la película basada en el comic de Alan Moore, From Hell, que narra los asesinatos de Jack El destripador. Un abrazo!

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  16. Muy interesante y desde luego, un trabajo de investigación concienzudo, todo bien hilado: genial. Me ha llamado la atención especialmente esa recopilación de atrocidades y ejecuciones carcelarias. Buscaré el "Londres Noir" para echarle un ojo. Supongo que "El caso" es en parte su equivalente español y también arrasaba en ventas. Heredé algunos ejemplares de mi abuela y merece la pena.
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Gerardo. Es curioso pero ese diario surgió en España casi un siglo después, cuando comenzaban a reunirse las condiciones sociales de este período en Inglaterra. El libro de LONDRES NOIR lo compré en verano y es una delicia. No son relatos. Son crónicas de sucesos sobre la vida de los criminales. No son alta literatura, pero desde luego atrapan. Una edición que te encantará. Un fuerte abrazo!!!

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  17. Magnífica labor la tuya, David, al mostrarnos la evolución del género negrocriminal de la mano de la evolución socioeconómica. Nuevas costumbres y nuevas formas de vida requieren de nuevas formas de contar las miserias humanas. Tengo entendido que muchos autores famosos tuvieron sus inicios en esos folletines o relatos por entregas en periodicuchos locales, revistas o incluso en periódicos de gran tirada. Me gustaría (si es que no los hay) que volvieran a editarse periódicos que, por ejemplo, en su suplemento dominical incluyeran un apartado dedicado a relatos cortos de autores desconocidos. Creo haberlo dicho en otra ocasión. Si fue en este blog, lamento la reiteración.
    Mi enhorabuena por esta detallada crónica histórico-literaria.
    Un abrazo, y quedo a la espera de la continuación.

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    1. Gracias, Josep. Estas entradas me sirven para poner orden al montón de anotaciones que tengo en libretas, hojas o archivos de word. Así que redactarlas es algo que me ayuda muchísimo. ¡Ay, esas revistas! Creo que todos los maestros del género de terror o negro comenzaron en esas revistas o periódicos. Y que hayan desaparecido esos formatos pulp de los quioscos es una verdadera pena. Recuerdo el tiempo en el que los pequeños libros del oeste escritos por Estefania se vendían a espuertas. En fin, sigamos soñando porque alguna vez vuelvan a publicarse. Un abrazo!

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  18. Un post genial, David. Me ha parecido interesantísimo este análisis sobre los factores que tuvieron que converger para alumbrar el nacimiento del género negro. Creo que queda patente que el ser humano es contradictorio e "hipocritilla" hasta límites insospechados: nos atrae todo aquello que nos causa repulsión y nos parece criticable según nuestra moralidad. Morbo le llaman a eso, ¿no? jajajaja.

    Un repaso de hechos históricos, autores y obras para enmarcar. Si nos cobraras un euro cada vez que nos enseñas algo, ¡serías millonario!

    Un abrazo, David, y un millón de gracias por un post tan bueno.

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    1. Gracias, Julia. ¿Un euro? Humm, pues a lo mejor me lo pienso je, je, je... En serio, estas entradas me sirven a ordenar un poquito mis apuntes. Soy muy culo inquieto anotando cosas que leo y al final no encuentro nada, así que también me ayuda redactarlos. O sea que te devuelvo el euro por leerlo, je, je, je...
      La hipocresía no deja de ser una vaselina social. Imagínate una sociedad en la que todo el mundo se dijera las cosas a la cara. Sería honesta, sí; pero no sé si demasiado agradable para vivir. Un abrazo!!!

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  19. Me gusta el género de terror y suspense, y parece que los trenes dan ese aire en las películas.

    Has escrito una interesante entrada, David, bien detallada, y trabajada, te felicito por tu excelente trabajo.

    Besos enormes.

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    1. Gracias, María. Desde luego los trenes son un icono del terror. Espacio cerrado, compartido por desconocidos, sin autoridad manifiesta que pueda protegernos, sin escape... Hasta en las ferias de los pueblos El tren de la bruja o del terror es un clásico. Un abrazo!!

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  20. Un artículo fantástico David, me ha parecido una aproximación a los inicios de la novela negra con sus vinculaciones históricas con la revolución industrial, muy buenas.
    Una gran labor de investigación, enhorabuena David.
    Un abrazo grande 😙😙

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    1. Gracias, Xus. Me alegra que te haya resultado interesante, cuando publico estas entradas siempre tengo la duda de que sean aburridillas. Un abrazo

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  21. Desveladora descripción.
    He leído el Londres Noir sobre la prisión de Newgate, sus mazmorras y fantasmas, como si fuera esa cámara oscura que hay en el Museo de cera Madame Tussauds, atractivo a pesar de su tenebrismo.
    Aparte del referente claro de Poe, me quedaría con las ambientaciones de Dickens incluso la más entrañable como Cuento de Navidad, como precedentes del género. Otro gran impulsor que tuvo una enorme influencia en Conan Doyle, y su personaje más emblemático, fue Wilkie Collins y esa novela tan moderna llamada La piedra lunar.
    Un abrazo

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    1. Gracias, Doctor Krapp. ¡Calla, calla que me espoileas el contenido de la siguiente entrada! Je, je, je... La verdad es que es una colección de crónicas muy adictiva. En la edición que menciono aparece un prólogo de Dickens inédito en España. Un abrazo.

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  22. Fantástico repaso. Muchas gracias por esta entrada, no sabes la de cosas que acabo de descubrir gracias a ti y a este artículo. Además, este género es uno de mis favoritos.
    Gracias, de verdad.
    Besicos

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    1. Gracias, Mary. Te agradezco tus palabras y me alegra compartir gustos literarios. Un fuerte abrazo!

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  23. ¡Genial entrada David! Menudo trabajo documentado has hecho. No he leído mucho sobre novela negra, pero empiezo a encontrar algunas interesantes. No creo que sean de terror, así que tampoco coinciden con el género que nombras. Sin embargo, me ha llamado la atención todas las historias que has mencionado. A mí el terror me gusta pero en pequeñas dosis jajaj y quizás Londres Noir resulte demasiado fuerte, no sé hasta qué punto es explícito jajaja, pero tendré en cuenta que existe este libro. Además de un buen trabajo divulgativo has sabido dar ambiente al texto, creo que en tu entrada se puede visualizar ese Londres de los bajos fondos, peligroso y sucio que trata de dar un paso hacia una importarte ciudad.
    Me ha hecho que gracia que nombres a Dickens, porque mientras leía tu entrada he pensado en él, no por el terror sino por la ambientación de la inglaterra pobre, y después tú mismo lo has mencionado. He leído toda su obra, y además de ser mi escritor preferido de todos los tiempos (quizás suena a cliché que adore a Dickens, pero es la realidad), es capaz de hacer imaginar con precisión la inglaterra marginada de una manera que parece fácil.
    Volviendo al tema de la novela negra, tengo en casa algunos libros esperando, aunque como he dicho, tampoco creo que sean de terror. Hoy en día parece muy difícil definir un género, es como que las novelas pertenecen a dos géneros mínimo.
    Un besito, voy lenta con el blog, pero es que he estado muy liada y aún me voy poniendo al día. Tengo una entrada tuya todavía pendiente de leer! Feliz jueves David!!! :))

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    1. Gracias, María. Te encantará el ese libro. Además tiene un prólogo de Dickens inédito hasta ahora en España. Y no tiene sangre. El género negro es apasionante. Quizá es el que más se ha transformado y reinventado a lo largo de los años. Es muy rico en cuanto a autores y tramas. Este año estoy haciendo un intensivo y estoy descubriendo autores e historias apasionantes. ¡Ah! Tranquila que no apunto falta, je, je, je... solo faltaría que comentar o visitar blogs se convirtiera en una obligación. Un fuerte abrazo!!!

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  24. .¿Sigues manteniendo eso de que tu curiosidad es tan grande como tu ignorancia? Vayamos por partes (como dijo Jack) ;-)
    Por un lado me ha resultado interesantísimo el recorrido que has hecho, y por otro me encanta esa fina ironía que usas como si tal cosa ("hubo un tiempo en el que las personas leían cuando no tenían otra cosa que hacer"; efectivamente, hoy es rarísimo ver en el tren a alguien SIN el teléfono en la mano).
    También tienes frases magistrales, como que los ingleses parecen tener una bipolaridad "entre razón y fascinación por lo inexplicable" (estoy totalmente de acuerdo).

    Gracias por entradas como ésta, David.
    Un beso.

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    1. Gracias, Chelo. Y cuanto más leo más me reafirmo en ello. Te agradezco que hayas notado esa ironía. Este tipo de artículos me causan respeto no solo en cuanto a la posibilidad de meter la gamba hasta el fondo, sino por el riesgo de que resulten aburridos. Con esas cosillas intento conseguir un cierto tono conversacional. Un fuerte abrazo y gracias a ti por leerla y comentarla.

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  25. Me fui a preparar un té para seguir leyendo, y me encuentro con que llegué al final jaja Pero va a continuar, ¿cierto? Es que es muy ameno aprender por medio de tu blog, David.

    Saludos salados.

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    1. Gracias, Julio David. Me alegra que te haya entretenido, con este tipo de entradas nunca se sabe. La idea es continuarla y conformar una pequeña historia del género negro. ¡Ya veremos qué sale! Un abrazo

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  26. Una vez más, me quito el sombrero, David, por lo que te curras estas entradas y por lo bien que lo cuentas.
    Me ha parecido fantástica la manera de ponernos en situación para entender cómo y por qué nace un género literario que tantos ríos de tinta ha provocado. Pero creo que no solo explicas el nacimiento de la novela negra o policial, en general así nació la novela como hoy la entendemos (sin olvidar a nuestro Cervantes que con su Quijote fue el primero en España en escribir en prosa para entretener).
    Aunque la novela negra no es mi género preferido sí que siento fascinación por el siglo XIX y el ambiente gótico que yo siempre asocio a esa época. Tú lo has explicado muy bien; ese hacinamiento de gentes venidas de un montón de sitios y todo lo demás. Pero también esa dualidad tan extraña y particular de convivir razón con espiritualidad; un siglo que tuvo un repunte de la ciencia experimental y en el que las sesiones espiritistas estaban a la orden del día.
    No me extiendo más, como puedes comprobar me encanta esa época en la que nació la novela policíaca.
    Esperaré ansiosa la continuación.
    Gracias por esta magnífica exposición. Olé.
    Un beso.

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    1. Gracias, Paloma. Jo, si de algo me siento orgulloso es de los comentarios que me regaláis, tan completos y que añaden contenido como el tuyo. Sin duda fue una época en la que convivían el positivismo y el romanticismo. El ejemplo de Newton creo que lo comenté alguna vez en tu blog. Fíjate que en ese contexto nació también el género del cuento de Navidad. Una época de matemáticas y tinieblas fascinante. En la próxima me centraré en los antecedentes literarios, a ver qué sale. Un abrazo!

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  27. ¡Hola, David!
    No sabes como he disfrutado leyendo esta entrada tuya tan completa!, precisamente porque hace pocas semanas estuve en Londres, y precisamente en las calles donde Jack el destripador cometió sus crímenes.
    Es interesante que enfoques tu entrada en el nacimiento de la novela negra, algo que a mi siempre me ha gustado también, aunque personalmente creo que eso está en el punto de vista de cada uno.
    Para mí, el auténtico padre del género detectivesco es Poe, aunque ya sabes que siento cierta debilidad ante este autor, pero el que verdaderamente explotó ese género, bebiendo, por supuesto, del gran Poe, fué Conan Doyle. Incluso el Holmes de Doyle recuerda muy directamente a Dupin. Y creo precisamente que fueron los crímenes de ese asesino anónimo lo que catapultó a este escritor a una fama aún más grande si cabe, ya que incluso Scotland Yard pidió su opinión personal sobre los crímenes de Jack. Obviamente, los escritores de novela negra se dispararon ante el morbo de los lectores.
    Lo que si le quita cierto encanto a la historia es que esa famosa niebla de Londres era en realidad contaminación, los cristales de las ventanas y el de las farolas estaban completamente negros a causa de esto. La revolución industrial es lo que tiene... Aunque es un dato que muchos preferirían conocer, ¿verdad? A mi me pasó, jajajaja.
    ¡Un besote! ¡Esperando impaciente tu siguiente entrada!

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    1. Gracias, Ana. Lo primero, un placer volver a leerte aunque sea tu comentario ¡Publica algún relato ya, por favor! Lo segundo, reitero lo que he comentado antes una de las cosas que me enorgullecen del blog es recibir esta clase de comentarios que aportan tanto. En mi intento de escribir una novela negra este año me he dedicado mucho al género, por eso he creado esta sección en la que intento repasar toda su historia. Me ha encantado tu comentario porque sirve de adelanto de la siguiente entrada en la que hablaré de los antecedentes literarios del género, de los primeros relatos negrocriminales y, por supuesto, de Poe... Bueno, esto no es seguro dependerá de la extensión porque, ya te avanzo, hay mucho antes de llegar a Poe. Un fuerte abrazo!!

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    2. ¡Hola de nuevo!
      Disculpa, en mi comentario anterior había una herrata, quería decir que lo de la contaminación no es un dato que muchos quisieran saber, por lo menos a mi me hubiera gustado más no saberlo!
      ¡Pues ya estoy deseando leer tu siguiente entrada para conocer a esos misteriosos antecesores de Poe. La verdad es que con tu blog se aprenden cosas curiosas, ehh.
      Pienso que es interesante hacer lo que tu has hecho en esta entrada para alguien que quiera empezar a escribir por primera vez sobre el genero de turno, ¿quién sabe la cantidad de ideas que solamente esa información pueda darte? Le recomiendo hacer lo mismo a mucha gente.
      ¡Ah! Y si, hace apenas días publique algún relato nuevo en mi blog, séque lo he tenido bastante avandonado estos últimos meses, pero espero poder ponerlo al día pronto! ¡Desde aquí te invito a que te des una Vuelta!
      ¡Un abrazo!

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    3. ¡Hola, Ana! No sé quién dijo que lo importante es leer y cuanto más variado mejor, no solo ficción, nunca sabes dónde aparecerá ese dato que despierte una historia. Ando escribiendo una novela negra, así que he intentado empaparme todo lo posible con el género y, de paso, aprovechar esos apuntes para estas entradas. ¡Ah, ya vi tu publicación! Un abrazo

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  28. Interesante y didáctica entrada David. Se nota que conoces el tema y te has documentado bien. La época Victoriana siempre tiene un atractivo especial y su lado más oscuro no deja de ser un aliciente más para acercarse a ella. Un saludo.

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    1. Gracias, Jorge. Bueno, digamos que este año me he puesto bastante con el género negro y estos artículos me sirven para poner un poco de orden en mis anotaciones. Me alegra que te haya resultado amena. Un abrazo!!

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  29. Gran trabajo David.
    A mí la verdad que no me atrae la novela negra. Sólo he disfrutado de algún trabajo como el de Patricia Highsmith, El Talento de Mr. Ripley. También disfruté con Raymond Chandler, aunque debo decir que es un mundo desconocido para mí y seguro que hay otros autores interesantes. Desde luego que Poe inició el género, pero sus intrigas iban destinadas a descifrar, a plantear siquiera lo más recóndito del alma humana; ahí es donde yo le veo interés a la novela negra.
    Y la cita de Quincey, por cierto, excelente.
    Saludos

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    1. Gracias, Rubén. Desde inicios de este año he intentado empaparme a fondo con este género. Yo lo adoro, aparte de la evasión que proporciona creo que también nos enseña a estructurar una historia o construir diálogos potentes. Poe inició la llamada Novela enigma, esa mezcla de matemáticas y tinieblas como le catalogó alguien. Aunque este género se reinventa continuamente y de aquel ejercicio de lógica se pasó al Hard-boiled de Hammett, Chandler o Thompson. Todo ello y mucho más en la siguiente entrega. Saludos!

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  30. ¡Hola de nuevo, David! Pues fíjate que no sabía que fueron los medios de comunicación los que empezaron a "enviciar" a la gente con el gusto por el morbo de los asesinatos (en la lectura, me refiero, ja, ja, ja). Desde luego, imaginaba que algo tendrían que ver para que se empezara a desarrollar la novela negra, pero no me imaginaba que hasta ese punto era así. Ya he aprendido algo más hoy. HA sido una entrada estupenda. ¡Cómo te las curras!
    ¡Un abrazote!

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    1. Gracias, Noemí. Estoy intentando escribir una novela negra y este año me he propuesto empaparme de este género... desde su origen. Y de paso aprovecho estas entradas para poner en orden mis apuntes. Me alegra que te haya gustado. Un abrazo!

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