miércoles, 20 de septiembre de 2017

TINTA NEGRA: UNA CUESTIÓN DE ETIQUETA

 
 "BLOGS DE RELATOS", "BLOG DE RELATOS", "NOVELA NEGRA", "NOVELA DE SUSPENSE", "NOVELA DE DETECTIVES", "NEGROCRIMINAL", "PACO CAMARASA", "HISTORIA DEL GÉNERO NEGRO", "EDGAR A. POE", "RAYMOND CHANDLER", "DASHIELL HAMMETT", "GENEROS LITERARIOS"
 

   Cuando vamos a una librería en busca de una novela con una historia que trate sobre crímenes es muy probable que nos dirijamos a una sección que se etiquete con algo así como “Misterio, thriller, suspense…”. Las editoriales tampoco son unánimes en el nombre de las colecciones que agrupan este tipo de novelas: “serie negra”; “Libro policíaco de bolsillo ”; “club del crimen”... Hace años, Bruguera publicó una colección en formato revista, al estilo pulp americano, bajo el nombre de “Club del misterio”. Fue en ella donde leí por primera vez a Hammett, Conan Doyle o Jim Thompson. "Negra y criminal" era el nombre de la emblemática librería barcelonesa especializada en el género (que tristemente ha cerrado), lo que parece indicar una diferencia entre ambos términos, de hecho, su fundador, Paco Camarasa, seguramente el mayor divulgador del género en España, propone el nombre de Novela Negrocriminal en su reciente libro Sangre en los estantes, una joya imprescindible para los amantes de las novelas negrocriminales.


     Y es que, aunque todos tenemos una idea del tipo de historia al que nos referimos, muchos expertos en el género se llevarían las manos a la cabeza si dijéramos que Agatha Christie escribió novela negra o Hammett novela de misterio. Curiosamente, esta diversidad de denominaciones para referirnos a las historias en las que el crimen es el elemento esencial no se da en otros géneros. La ciencia ficción es ciencia ficción, aunque luego pueda subdividirse en Space Opera, distopías, steampunk, etc…; la novela de fantasía es de fantasía, aunque luego existan distintos subgéneros, fantasía juvenil, épica…; lo mismo sucede con la romántica. Pero cuando hablamos de historias con un crimen, ¿cómo las llamamos? ¿Novela de misterio, de detectives, novela negra, novela criminal, novela de suspense, thriller, novela policíaca…? ¿Son denominaciones sinónimas o se refieren a distintos subgéneros? Como ejemplo de que esto no es paranoia mía, bastaría mencionar el ensayo de Raymond Chandler El simple arte de matar (1950). En su primera página utiliza hasta tres denominaciones. Primero, relato policial; después, novela de crímenes; hasta que finalmente se decide por relato de detectives, no por convencimiento, sino por el hecho de que en esa época seguía dominando la fórmula inglesa de novela enigma.

  Me ha parecido interesante dedicar esta primera entrada de la serie a exponer el origen y el porqué de este repertorio de etiquetas. Aunque antes podríamos plantearnos una pregunta sorprendente.

  ¿Existen los géneros literarios?

  Como aficionado siempre me ha parecido algo obvio. Ciencia ficción, novela romántica, terror, policíaca… ¡Claro que sí! Pues no. Estudiosos como Benedetto Croce afirman que “los géneros no son más que vacuos fantasmas”. El maestro de la ciencia ficción, Orson Scott Card, en su libro Cómo escribir ciencia ficción afirmaba que esta cuestión de los géneros era un invento de las editoriales, una cuestión de mercado más que otra cosa. P. D. James en su libro Lo que sé de novela negra afirma: “son divisiones que con frecuencia responden más a cuestiones de conveniencia, estrategia de márquetin, gusto o prejuicio que a hechos objetivos”. 

 No obstante, los que hayan estudiado Literatura habrán comprobado la infinidad de ensayos que intentan categorizar toda la obra literaria de la Humanidad, baste recordar la clásica división de Goethe: Lírica, épica y dramática.

  En mi humilde opinión, creo que en el fondo subyace una cuestión de orgullo de escritor. Parece que en el mundillo de los escritores existen dos razas: los que escriben literatura como expresión artística, la “Alta Literatura” y los de género, a quienes se les concibe como escritores que solo buscan el entretenimiento. En el libro Escribir ficción, de la Gotham writher's workshop, se diferencia la FICCIÓN LITERARIA, como aquella que aspira a ser arte, dirigida a un público elitista y con un contenido más profundo y exigente, de la FICCIÓN DE GÉNERO, dirigida a un público más amplio que busca el mero entretenimiento y en la que entrarían las categorías de misterio, suspense, terror, fantasía, ciencia ficción, western, romántica… Dorothy L. Sayers, una de las escritoras de la novela de detective de la llamada Edad dorada del género en Inglaterra (años veinte-treinta) distinguía entre LITERATURA DE EVASIÓN, puro entretenimiento, y LITERATURA DE EXPRESIÓN, la que buscaba el arte.

  Esta diferenciación parte de considerar a los escritores de género como de segunda, hasta el punto de que cuando una obra de género alcanza la excelencia, la crítica literaria ortodoxa parece pasar el Tipp-ex sobre la palabra "género" considerándola como literatura universal, como así comenta Orson Scott Card refiriéndose a Crónicas marcianas o Un mundo feliz. En el género negrocriminal la cosa no es distinta. Desde su origen, en la Inglaterra victoriana, las historias de detectives, fueron calificadas como novela sensacionalista recibiendo comentarios tan despectivos como estos: 
“una clase de literatura que no desempeña un papel importante a la hora de moldear las mentes y transformar los hábitos de una generación, solo se dirige a sus entrañas” 
"novelas sórdidas de apariencia espantosa e infame y baratas que invaden los estantes de las estaciones de ferrocarril (refiriéndose a los quioscos de prensa)”

Raymond Chandler
Por supuesto, no faltaron autores de género con una opinión distinta. Raymond Chandler en una carta a su corresponsal, James Sandoe, de 1949 comentaba: “A usted no le falta compañía en su deseo de que se haga algo contra la segregación en las reseñas entre novelas y novelas policiacas. Una vez cada tanto, muy rara vez, un autor de policiacas es tratado como un escritor.” Se refería a su percepción de que en Inglaterra era considerado como un escritor mientras que en Estados Unidos era tratado con cierto desdén como solo un escritor de novelas policíacas. De hecho, un año después, en su ensayo El simple arte de matar dejó escrita una frase que suscribo totalmente, criticando directamente a esa diferenciación entre novela de entretenimiento y de expresión: “Todo lo que se lee por placer (refiriéndose a cualquier escrito) es una evasión. Decir lo contrario es ser un esnob intelectual y un principiante en el arte de vivir”
  
  Aunque, también hay que decirlo, no faltaron autores que pese a escribir historias de detectives reconocían hacerlo por cuestiones de supervivencia y no porque se las tomaran en serio, como es el caso del considerado padre del género, Edgar Allan Poe. En su Ensayos y críticas afirma: “Razones al margen de mi voluntad me han impedido en todo momento esforzarme seriamente por algo que, en circunstancias más felices, hubiera sido mi terreno predilecto”. Como afirma Iván Martín Cerezo en su Poética del relato policíaco: “Inaugura el género policial y apenas le concede interés a sus relatos. Cabría decir que Poe descubrió el género policíaco a su pesar”.

  Pese a todo, pienso que los géneros son una realidad para quien realmente importa, el lector. Aquellos que hayáis tenido hijos: ¿Cuántas veces os ha pedido que les leáis el mismo cuento o le pongáis el mismo DVD con su serie favorita? En realidad, eso se debe al placer de visualizar algo que ya se conoce. El niño, a base de repeticiones, sabe lo que va a pasar y eso le da tranquilidad, le permite regocijarse en los detalles de algo que él reconoce. A los adultos nos pasa lo mismo. 

   Aunque la originalidad es algo que valoramos, lo hacemos aún más si aparece dentro de esquemas conocidos. Queremos saber, antes de ver una película o leer un libro, lo que podemos encontrarnos. Es lo que se llama pacto entre autor y lector. Algo que debe ser sagrado dado que, seguramente, será el primer motivo de la compra del libro ¿No miramos la portada o el argumento y nos hacemos una idea previa? ¿No es esta la razón de que las obras llamadas “de autor o experimentales” sean algo muy minoritario? Así que si un escritor promete una historia de policías, que no se le ocurra ofrecer una historia de amor en la que accidentalmente los amantes sean policías.

   Por tanto, dando por bueno que existen los géneros como una categoría no solo formal, ahora sí vayamos al meollo del asunto

¿Cómo llamar a las historias en las que aparece un crimen?

   Repasando los orígenes pronto vemos dos tendencias muy marcadas y creo que es esta dualidad la causa de la dificultad de encontrar un término que sirva para definir al género en su totalidad. 

La novela enigma

Poe

  El género nació en la Inglaterra victoriana aunque, según varios autores (la cuestión tampoco es pacífica), su fundador fue el norteamericano Edgar Allan Poe y su Los crímenes de la calle Morgue. En este relato aparecen los rasgos distintivos de lo que fue el género en sus orígenes, dando lugar a la NOVELA DE DETECTIVES o NOVELA ENIGMA que se caracterizaban por presentar:

  • Un crimen.
  • Un círculo cerrado de sospechosos con un móvil adecuado.
  • Una ambientación “palaciega”, mansiones rurales, aristócratas distinguidos, personajes de una amanerada educación y trato, “jarrones venecianos y misterios perfumados con capullos de magnolias” como diría Raymond Chandler.
  • Un detective, aficionado o profesional, que será el alter ego del lector para descubrir al asesino.
  • Una solución final consecuencia de una adecuada deducción lógica de las pistas que el autor ha dejado en la novela.

  Esta sería la tendencia predominante en Inglaterra y en la costa Este de Estados Unidos desde finales del s. XIX hasta la llamada Edad dorada del período de entreguerras, años veinte y treinta.

  Pero en la costa Oeste de Estados Unidos, en esos mismos años veinte, la ley seca, el crimen organizado y la corrupción eran cuestiones cotidianas. Tanto, que un tipo llamado Dashiell Hammett “sacó el crimen del jarrón veneciano y bajó la novela de misterio a la calle”. Esta frase es de otro tipo llamado Raymond Chandler que además otorga al creador de Sam Spade el honor de ser el inventor de la novela criminal. “Yo no inventé el relato criminal y nunca he ocultado mi opinión de que Hammett tiene, si no todo el mérito, al menos casi todo”

  ¿Qué caracteriza a esta evolución de la novela de detectives inglesa? Desde luego, la imagen propuesta por Chandler es perfecta. Sacar el jarrón veneciano a la calle significa que el escenario de lo criminal abandona las mansiones de los distinguidos aristócratas o burgueses, majestuosamente instaladas en el mundo rural, para trasladarse a las calles urbanas, repletas de mafiosos, vagabundos, prostitutas o policías corruptos. La resolución del crimen como un mero juego de salón deja paso al crimen como una consecuencia de la realidad social. Encontrar al culpable es menos importante que comprobar la dureza y crueldad de una sociedad podrida. Un tipo de narración que “habla de la realidad de las calles y no de las educadas intrigas que escribían las damas inglesas de la época y sus primos norteamericanos de la costa Este”, como dice Paco Camarasa. Describe un mundo que necesita un detective “duro y en ebullición”, nace la Novela Hard boiled.

Bogart, la imagen del detective

  Estos cambios respecto al género madre se producen no solo a nivel de fondo. A nivel formal, desaparecen los pensamientos, planteamientos o digresiones. Todo lo que podemos conocer de los personajes nos será mostrado a través de la acción, siguiendo el behaviorismo, esa corriente de la psicología que se fija en el comportamiento.



    Por tanto, estas son las dos grandes líneas del género: 
  • La que plantea el crimen como un enigma o misterio que resolver mediante la lógica, y 
  • La que plantea el crimen como una manera de mostrar y denunciar una realidad injusta y cruel, con unos personajes atormentados.
  Hasta aquí podríamos definir la primera como novela de detectives, policíaca o enigma; y, la segunda, novela criminal. Esta doble concepción del género es de tal calado que casi ha generado una guerra fratricida entre los aficionados al género. Chandler hablaba de que las historias enigma eran juegos de viejecitas aburridas tomando té. Por contra, Fernando Savater, filósofo español, ha llegado a escribir que cuando se siga hablando de Sherlock Holmes, de Phillipe Marlowe no se conocerán ni las iniciales. Andreu Martín en su Como escribo novela policíaca recoge: "...defensores de la novela enigma cargaron contra la novela negra diciendo que era inmoral, perversa e incoherente, protagonizada por un detective que sale adelante a base de cinismo, puñetazos y disparos; mientras que aficionados de la novela negra abominaron de la novela enigma aduciendo que era tramposa, aburrida, reaccionaria y desconectada de la realidad".

   Es curioso y significativo que en 1945, en Francia, la editorial Gallimard inicia su colección de obras escritas "a la americana", Série Noire, ya lo veremos más adelante. Pero en el otro lado del Atlántico, Borges y Bioy Casares convencen a la editorial Emecé para crear la colección El séptimo círculo, en la que primaba la novela enigma inglesa de los veinte y treinta, que siempre fue la predilecta de estos autores.

   Pero la cosa se complica. Los géneros son dinámicos, cambiantes, su estructura inicial se bifurca de la mano de escritores heterodoxos, ismaelitas, que buscan nuevos caminos y enfoques narrativos trasladando al papel los cambios sociales. En los años treinta aparecieron las llamadas novelas de espías y, sucesivamente,  las penitenciary stories, crook stories, procedural stories… Así que ¿cómo llamar al género que engloba tantas historias? 

   Negro, que te quiero negro

     En Francia, en el año 1945, apareció la colección de bolsillo SERIE NOIRE, de la editorial Gallimard en la que se pretendía recopilar las mejores obras del género, escrito por autores anglosajones que escribieran "a la americana", es decir, con violencia, sexo, inmoralidad, detectives duros, policías corruptos o justicieros, mayor peso de la acción en detrimento del enigma... El adjetivo Noire parece que tuvo como inspiración el nombre de la revista BLACK MASK, que era el pulp en el que comenzaron a publicar los grandes monstruos negrocriminales. Además, al año siguiente se estrenaron en las pantallas de cine francesa las siguientes películas (las reseño para envidia de los muchos compañeros blogueros que se dedican al cine, cualquier tiempo pasado fue mejor): El halcón maltés, de John Houston; Laura, de Otto Preminger; Historia de un detective, de Edward Dmytryk; Perdición, de Billy Wilder; La mujer del cuadro, de Fritz Lang. Semejante remesa fue bautizada como FILME NOIRE. Pero, curiosamente, no fue en Francia donde cuajó el término Novela negra, sino en España y, en general en el ámbito hispanoamericano. Prueba de ello es que los certámenes del género incluyen el adjetivo negro: Semana negra de Gijón; BCNegra; Panamá Negro; Semana Negra de Uruguay; Festival BAN! de novela negra en Buenos Aires…
      Como curiosidad, en principio se propuso que las portadas de la colección Serie Noire fueran blancas con florecillas verdes y no negras con filete amarillo. ¿Sería lo mismo la novela negra que la Novela de flores verdes sobre blanco?

  Novela Negra es la forma más extendida. Pero la vida no es tan sencilla. He mencionado que es la predominante en los países de habla hispana, no que sea universal.

   En Francia se denomina al género, Novela Polar, más adelante Manchette fundaría el Neopolar. No he conseguido encontrar el origen del término "Polar". En el libro de Paco Camarasa se incluye un comentario de Paco Ignacio Taibo II en relación a que su novela Días de combate sea considerada como la iniciadora del Neopolar latinoamericano: “El género negro fue para los que lo re-arrancamos en América Latina la posibilidad de ojear la parte oculta del iceberg de nuestras sociedades”. Así que el término polar podría ser un guiño al famoso iceberg de Hemingway, aquel que aconsejaba que un relato debía mostrar solo la punta dejando la parte oculta al lector. Si alguno de vosotros puede aportar más información os estaré eternamente agradecido. 

  En Italia se conoce al género como Novela Giallo, por el color amarillo de las portadas que utilizaban las publicaciones populares de las historias criminales.

   En el mundo anglosajón se usa el Thriller, derivación de la palabra thrill que significa emoción, estremecimiento. El término American noir también se utiliza pero en círculos de entendidos.


   Un solo nombre para denominarlos a todos

  Si tuviera que elegir un nombre me quedaría con el de Novela negrocriminal, ya que recoge esa dualidad original y de paso sirve de reconocimiento a la añorada librería de Barcelona. Así que propongo esta clasificación:

  NOVELA NEGROCRIMINAL (También llamada, según el país, NOVELA POLAR, NOVELA GIALLO o THRILLER)

  Dentro podría distinguirse las dos tendencias de esta manera:

  • CRIMINAL (NOVELA DE DETECTIVES, NOVELA POLICÍACA), para las herederas de la tradición de la novela enigma inglesa también llamada whodunit, procedente de la pregunta “Who has done it?" (¿Quién lo ha hecho?). 
  Por supuesto, en esta categoría nos encontramos a Poe, Agatha Christie o Arthur Conan Doyle, con sus detectives analíticos y deductores: Dupin, Sherlock Holmes o Poirot. También sería la tendencia de la costa Este norteamericana, con detectives como Philo Vance o Nero Wolfe. Tradición seguida hasta nuestros días por P.D. James o Ruth Rendell.

 Podría incluirse en esta categoría las novelas historico-policiales, es decir, aquellas en las que el crimen y su investigación se trasladan a otras épocas. En ellas no suele haber denuncia social, algo que solo puede producirse en las que se ambientan en la actualidad del autor, pero si muestran un contexto histórico junto al enigma criminal a resolver. Hablamos de autores como Anne Perry, Ellis Peters o nuestra Matilde Asensi. También Umberto Eco con su El nombre de la rosa.

  • NEGRA, para las que su intención es mostrar tanto el crimen  como la sociedad que lo provoca o ampara. Son las nacidas en la costa Oeste de Estados Unidos, en la revista BLACK MASK, y que podrían subdividirse en:
    • El Hard boiled, para las historias más clásicas en las que el típico detective desengañado resuelve una investigación mostrando la cruda realidad social que lo rodea. Llenas de acción o violencia. A lo Hammett o Chandler.
    • Las crook story, que son las historias en las que el protagonista es el delincuente. El padrino, de Mario Puzo, la saga de Ripley de Patricia Hightsmith.
    • Las police procedural, son aquellas en las que se muestra con todo lujo de detalles cómo se lleva a cabo la investigación: interrogatorios, forense, fiscales, jueces… El iniciador podría ser Ed McBain con su serie de novelas sobre la comisaría del Distrito 87 o Joseph Wambaugh con Hollywood Station.
    • Las penitenciary story, que son las historias carcelarias, aquellas que muestran la vida de los presos. Como Por el pasado llorarás de Chester Himes.
    • Las Though story o psychologic crimes, historias duras en las que los personajes viven aislados en su propio mundo obsesivo, de odio, deseos y frustración. Como El cartero siempre llama dos veces de James M. Cain.
    • Las de abogados o judiciales, hoy bautizadas como thriller legal, las que se basan en el procedimiento judicial. Las de Perry Mason de Erle Stanley Gardner o las de John Grisham.
    • Las domestic noir, basadas en historias sobre la violencia en el entorno familiar, malos tratos, abusos paternofiliares. Vera Caspary o Margaret Millar.
    • Las psycho killer story. Si soy honesto no he visto este término pero creo que la presencia de los serial killer, de los psicópatas en las novelas negrocriminales es cada vez más visible y recurrente. Por poner un ejemplo clásico, El silencio de los corderos, de Thomas Harris. En ellas prima el horror por la crueldad de los asesinatos y la investigación del experto en perfiles criminales.
    • Las novelas de espías, por supuesto son aquellas historias nacidas a la sombra del personaje creado por Ian Fleming. John Le Carré, Graham Greene. Conspiraciones internacionales, conflictos diplomáticos, guerra sucia… De este subgénero se dice que se lo cargó Gorbachov. Lo cierto es que el fin de la Guerra Fría supuso la necesidad de cambiar de “malo”, pero también existe una evolución del género pasando del humanismo y la astucia a la acción y los juguetes electrónicos con autores como Robert Ludlum o Joseph Finder. 
    • Las local crime, como la saga Baztán de Dolores Redondo en la que el crimen y la investigación se produce en entornos rurales.

   Es evidente que muchas novelas transitaran por las fronteras de cada subgénero o incluso algunas puedan ser consideradas de ambos. Etiquetar o encasillar novelas en un género es, en ocasiones, poner puertas al campo. Pero sí que me parece erróneo utilizar las denominaciones que contienen las palabras Misterio, Suspense o Intriga me parecen demasiado genéricas, dado que en realidad esos tres términos designan unos efectos narrativos buscados por el escritor, sea de género negro o sea de cualquier otro, como la ciencia ficción, el terror, el histórico… ¿Acaso no se recomienda a todo escritor que sus historias enganchen y, por tanto, esos ingredientes, aunque sean a pequeñas dosis, no son recomendables para toda Literatura? 

   Parece que es solo una mera cuestión de etiqueta pero he pretendido que esta entrada, la primera de la serie, sirva para evitar lo que advertía P.D. James: 
“Un lector que pase de Hammett o Chandler a Agatha Christie o Dorothy L. Sayers podría tener la sensación, y no sería extraño, de que esos escritores no sólo viven en continentes diferentes sino en siglos diferentes”.

   Bueno, ¿qué os ha parecido? Si habéis encontrado algún error o sabéis de algún aporte interesante no dudéis en incluirlo en los comentarios. En dos meses una nueva entrega de esta serie dedicada al género negrocriminal en la que hablaré de su origen, ¿por qué nació en la época victoriana? ¿Qué circunstancias rodearon esa pasión por el crimen? ¿Es Edgar A. Poe el verdadero fundador del género?

  Hasta entonces, os dejo. Tengo que ir a la farmacia a buscar unos compuestos; también he de afilar ciertos cuchillos y limpiar de pólvora algún que otro revólver.

Portada de la primera publicación de El halcón Maltese


David Rubio Sánchez

60 comentarios:

  1. Interesante y didáctica entrada, David Rubio. También suscribo "El simple arte de matar dejó escrita una frase que suscribo totalmente, criticando directamente a esa diferenciación entre novela de entretenimiento y de expresión: “Todo lo que se lee por placer (refiriéndose a cualquier escrito) es una evasión. Decir lo contrario es ser un esnob intelectual y un principiante en el arte de vivir”. "

    El género negro es uno de mis favoritos, te recomiendo a la escritora catalana Gemma Minguillón que escribe relatos de misterios, al igual que a la madrileña Luisa Ferro. Recibe un abrazo literario.

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    1. Gracias, Lola. Me apunto el nombre de ambas autoras. Este año mis lecturas están concentradas en este género, tanto en ficción como en teoría narrativa. Ando escribiendo un par de novelas y desde luego es un género que atrapa cuanto más lo conoces. Un fuerte abrazo!!!

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  2. Hola David, mi sincera felicitación por el trabajo que presentas hoy y del que he aprendido y relacionado términos que andaban revueltos por mi memoria y otros que desconocía por completo. También felicitarte por el dibujo de portada que ha quedado muy cinematográfico. Respecto a la clasificación de los géneros, a mi si me gusta y creo que ayudan al lector o al espectador a posicionarse ante una propuesta. No tenía mucho conocimiento del elitismo existente entre supuestos escritores buenos y los otros que se dedican al género y como tal, ese elitismo me parece muy desacertado. O es que tiene la culpa Sthephen King de ser un gran escritor y de que haya conseguido conquistar a millones de personas. Sencillamente hay buenos escritores o menos buenos, pero independientemente de géneros o dedicaciones literarias. Respecto a la literatura negrocriminal me gustan más los relatos que las novelas muy, muy largas. Respecto al cine me gusta bastante también.
    Un gran abrazo y gracias por tan interesante estudio.

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    1. Gracias, Miguel. Este tipo de publicaciones son lo contrario a lo que recomiendan los expertos en blogs, pero ¡qué demonios! Creo que tenemos que aportar contenidos sin mirar tanto la extensión. Pues sí, ese conflicto entre escritores de género y de expresión existe, pero es que también lo hay entre los apasionados de la novela enigma, la de Agatha Christie por ejemplo, y los de la novela negra a lo Hammett. Y es que el mundo de los escritores es así. Este año estoy dedicado a este género en exclusiva para aprender lo máximo de cara a mi primera novela. En el dibujo he tratado de jugar con el doble significado de etiqueta me alegra que te haya gustado... Bueno, imagino que te habrás sentido aludido cuando he hablado de esas cintas. Un fuerte abrazo, querido Miguel!

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  3. Un análisis excelente, David, te felicito. Aprendí muchas cosas, sobre todo a ponerlas en orden porque siempre fui fan de las novelas policiales o negras. Leí todo Hammet y Chandler, creo que son los que más me gustaron, con sus mínimas pero certeras descripciones y la ironía de sus agudos diálogos.
    También leí a casi todos los que nombraste y en cada uno encontré su peculiar forma de tratar el género.
    Los géneros, con sus subgéneros, existen por la necesidad que tenemos de compartimentar y catalogar todo, pero no por ello hay que discriminarlos en "menores", según la temática que traten
    Gracias por desasnarme con la claridad de tu exposición.
    Un gran abrazo.

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    1. Gracias, Mirella. Leyendo diversos libros me llamó mucho la atención esa especie de guerra fratricida entre los propios escritores. Que si son de género, que eso no es literatura, que si es solo para entretener, que si aquellos son unos esnobs que aburren a las ovejas... Desde luego, es divertido ver lo que los escritores se dicen en ocasiones. Como dices es esa necesidad de compartimentar la tenemos casi de niños, aunque no nos demos cuenta, cuando vamos a una librería y vemos las distintas secciones siempre tiramos a una en concreto y esperamos encontrarnos una historia distinta según la sección. Un gran abrazo!!!

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  4. Buenos días David,
    Me ha gustado muchísimo esta entrada. Me has aclarado algunas dudas que tenía sobre el género que dices. A mí personalmente me encanta ese tipo de novelas. Dónde la tensión se masca en el ambiente. Hace poco me leí "El día que se perdió la locura" y "Confabulación". Ahora estoy con "La mala hierba" de un escritor Murciano que es muy bueno y la historia me está atrapando.

    Que tengas un buen día.
    Un abrazo!

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    1. Gracias, Éowyn. Este es un género muy atrapante y cuyos subgéneros parecen no tener fin hasta el punto de copar todo aquello que no sea ciencia ficción, romántica o fantasía. Pero es que eso de atrapar a un asesino o disfrutar de diálogos brillantes... puaf, es delicioso. Aunque por supuesto como todo hay buenos y malos libros. Un abrazo!!!

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  5. Todos tendemos a la clasificación (en todos los ámbitos, no solo el literario) pues parece que ello nos aclara las ideas, nos posiciona ante lo que se ha definido e incluso nos da seguridad (sé lo que compro, a quién tengo enfrente, lo que me espera, etc.). Luego viene la contrariedad, el desengaño, si el objeto o sujeto de la clasificación no ha cumplido con mis expectativas. Quizá sí que las editoriales y librerías precisen de una definición y clasificación de las obras que editan y venden. Yo prefiero leer la sinopsis. Y aun así, en más de una ocasión me he llevado un desengaño, jeje
    Magnífica tu "lección magistral". Me ha dado una información que no tenía, a la vez que me ha reafirmado en que todo es discutible. Lástima que con el tiempo se me olvidará mucho de lo que has expuesto. Lo que sí me ha quedado claro es que no sé muy bien qué es lo que escribo, jajaja
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Josep. Lo importante es escribir, ya se encargaran los lectores en decirnos a qué género corresponde. Esa es la ventaja de quienes empezamos, que no tenemos que rendir cuentas. Algo que si le sucede a autores como King. Jamás se le publicaría una novela romántica. Hay casos en los que el autor tuvo que recurrir a seudónimos para no perder su marca como autor de un género. Yo no veo mal que las novelas se clasifiquen por géneros. Con el volumen de publicaciones existente sería una verdadera lotería dar con una lectura acorde con los gustos de cada uno. Aunque también es verdad que a veces es una delicia perderse en una librería y coger el primer libro sin pensar, solo atraída por la lectura de algo nuevo. Un abrazo!!

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  6. Interesante entrada y muy bien explicada, te felicito.
    Una pregunta sobre este tema :¿ en todo este tipo de novelas siempre tiene que haber un crimen? .
    Un abrazo David.
    Puri

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    1. Gracias, Puri. El crimen es el elemento básico de la novela negrocriminal. Puede ser robo, drogas, secuestro... aunque la lista la encabece el asesinato. Pero es que la historia debe girar en torno a él. No basta que aparezca un asesinato si lo que estamos contando es una historia de amor entre dos policías.
      Hay novelas en las que al final se descubre que en realidad no hubo crimen pero eso es solo una variante. Un abrazo!!!

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  7. Un artículo estupendo y muy interesante.He aprendido con él. La verdad es que hay un poco de lío con tantas denominaciones, pero nos lo has aclarado muy bien. Yo también pienso que es muy difícil delimitar un genero y que los escritores siempre se escabullen de los corsés. Muchas gracias. Abrazos.

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    1. Gracias, Lana. Está bien que te digan de qué va, al menos que te permitan escuchar la música, en este caso el tipo de historia. Pero como dices es muy difícil encorsetar en categorías las infinitas variantes que los autores pueden conseguir con su imaginación partiendo de la existencia de un crimen. Un abrazo!

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    2. Gracias, Lana. Está bien que te digan de qué va, al menos que te permitan escuchar la música, en este caso el tipo de historia. Pero como dices es muy difícil encorsetar en categorías las infinitas variantes que los autores pueden conseguir con su imaginación partiendo de la existencia de un crimen. Un abrazo!

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  8. Caray! Esto más que una publicación de blog es un ensayo sobre el género negro, o policíaco, o polar, o como se le quiera llamar.
    A mí con este género, o géneros más bien, me ocurre algo muy curioso. Me encantan las series de televisión de detectives, con sus asesinatos y sus asesinos, y los policías que los trincan. Pero cuando leo sobre el tema ya no me atrapa tanto.
    La mayoría de las novelas de estos géneros no me suelen gustar demasiado ¿por qué será?
    Un abrazo y gracias por ilustrarnos tanto, sobre todo a mí que ahora mismo estoy pensando en que me falta leer más para saber si realmente me gusta o no este género(s).

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    1. Gracias, Kiirke. Con tu capacidad de lectura me extrañaría que te leyeras la mitad del género en pocas semanas, je, je, je... Es un género que en ocasiones puede llegar a saturar. A veces ocurre que las tramas se espesan tanto que empiezas a confundir nombres y hasta te lías con el testigo o con la subtrama. En otros casos, el género parece llegar a lo fantástico dado que la trama se vuelve muy inverosímil. Pero sin duda tiene muchísimas obras maestras en su saca. Hace poco releí 1280 almas de Jim Thompson. Impresionante. Un fuerte abrazo!!!

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  9. ¡¡Enhorabuena, guapo!! Menuda entrada te has largado. Me ha encantado. Como amante del género negro (simplificando mucho por lo que veo), me ha resultado de lo más instructivo.
    Yo diferenciaba negro y policíaco igual que haces tú, dejando el negro para aquellas historias que muestran las lacras de la sociedad en la que se cultiva el delito, y el policíaco para aquellas más de suspense en las que hay que descubrir al autor del crimen. Es cierto que muchas veces se mezclan, pero es una forma de distinguir ambos tipos de literatura. Con todos las subgéneros que mencionas, la cosa queda mucho más definida. Lo malo es que casi hay que ponerse a estudiar para tenerlo claro, pero igual he disfrutado y seguiré disfrutando si sigues con esta serie de entradas,
    Un beso.

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    1. Gracias, Rosa. Este tipo de artículos reconozco que pueden resultar demasiado densos o pesados, espero que la práctica consiga que sean entretenidos. Pero creo que están bien como una oportunidad de hablar de literatura, de conversar sobre un género, sin más. A veces nos centramos demasiado en nuestros relatos y desaprovechamos esta otra oportunidad que nos ofrecen las redes. En realidad, creo que todos sabemos de qué van los libros solo viendo la portada o la sinopsis. Aunque los teóricos del género disfrutan mucho con estas labores de taxidermia. Lo importante es que haya un crimen y una buena historia con altas dosis de suspense. La idea es continuarla. En la próxima entrada hablaré de los orígenes del género, algo que también se las trae. A ver si consigo encajar toda la información. Un abrazo!!!

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  10. Muy bien planteada tu entrada, amigo David, es dificil a veces clasificar este género negro, a mí no me gusta mucho, prefiero el género de terror y de suspense, más que este otro, pero veo lo has planteado genial, una entrada excelente, con ella nos has dado una lección.

    Besos enormes.

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    1. Gracias, María. Sin duda el terror y el suspense son primos hermanos de este. De hecho, el terror paranormal o fantástico fue en el que se inició uno de los padres de la novela enigma: Poe. Me alegra que te haya gustado, temía que resultara demasiado densa. Un abrazo!!!

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  11. Hola David, muy instructiva entrada sobre este tipo de literatura.
    Me ha gustado el repaso que has hecho con los distintos tipos y subtipos. Empecé leyendo a muchos de los clásicos que siguen siendo plenamente actuales hace muchos años.

    Y ahora con el boom de la novela negra he leído a nuevos autores que me han recomendado compañeros de blogs y sí creo que es un género que atrapa, aunque en algunos casos tengo la sensación que se da un exceso de todo, especialmente en los psycho killer story como los has llamado, que en algunos autores y lecturas son tan excesivos que no me gustan.
    Siempre se aprende contigo.
    Besos

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    1. Gracias, Conxita. Te doy la razón con ese tipo de historias. Este verano me leí dos bastante nombradas: El psicoanalista, de Katzenbach y Sé lo que estás pensando, de Verdon. Me defraudaron bastante, las vi demasiado poco naturales, como muy mecanizadas, como si el juego se viera demasiado. Pero este género tiene una cosa, aunque la historia no te entusiasme es muy difícil que el lector lo deje a la mitad. Un abrazo!!!

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  12. ¡Menuda entrada te has marcado, David! Me dejas con la boca abierta por lo mucho que sabes sobre la historia y los autores del Género. Realmente a los lectores nos gusta saber sobre qué vamos a leer, y a los escritores nos ayuda tener claro sobre qué vamos a escribir. En ese sentido las etiquetas son cómodas y hasta útiles, pero ya veo que es difícil poner la adecuada cuando se habla del Negro.

    Una entrada interesantísima, aunque no prometo que mañana recuerde todas las subdivisiones que nos has descrito/descubierto/mostrado.

    Como siempre, es un instructivo placer pasar por tu blog, ¡gracias! :))

    ¡Un abrazo!

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    1. Gracias, Julia. Te aseguro que si me preguntas ahora a cual se corresponde cada una de las subdivisiones me parece que erraría varias, je, je, je... En realidad, eso ya me parece rizar el rizo. Está bien que la librería nos toque la música del libro clasificándolo de una manera o de otra y que el autor cumpla su parte del trato contando la historia que promete. Aunque luego sea una delicia que nos sorprenda con algo nuevo. Estas entradas pueden resultar densas pero creo que nos permiten hablar de literatura, de géneros, de autores... no sé, compartir nuestros gustos además de nuestras historias. Un fuerte abrazo!!!

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  13. 'Vaya pedazo de entrada David! esta me la guardo, se aprende mucho contigo compañero.
    Bueno... yo creo que al margen de los diversos registros, existe la buena literatura y la mala, y punto pelota ;)... y a los puristas que les den jeje

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    1. Gracias, Isabel. Desde luego esa es la clasificación Madre, je, je, je... También creo que en ocasiones se le dan demasiadas vueltas a las cosas, pero de algo tienen que vivir los críticos y teóricos. Los autores crean, luego los taxidermistas clasifican, catalogan y etiquetan. En la próxima entrega, en un par de meses, hablaré de los inicios del género espero que te guste. Un abrazo!!!

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  14. La novela criminal le terminó ganando la partida a su propio padre, la novela policíaca. O sea, el discípulo superó al maestro. Y le terminó ganando no porque sea necesariamente mejor, sino porque, como dices, funciona como un reflejo de la sociedad donde el ciudadano de a pie se puede sentir fácilmente identificado. ¿Y a esto último se le llama (o llamaba) literatura de arte menor? ¡Por favor!

    Saludos y saludes, David.

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    1. Gracias, Julio David. Pues sí, desgraciadamente. Es curioso como en Literatura existen estas guerras de egos y estos desplantes en función de lo que se escribe. Ni te imaginas las citas que he descartado. En realidad la novela criminal o enigma ha ido evolucionando, sobre todo en escenarios y épocas pasadas. Saludos!!!

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  15. ¡Qué entrada David! Bueno, que te doy las gracias y muchas por todo lo que nos cedes, que no es poco, la verdad. No tenía idea de casi nada, así que ahora me siento bien, con un poquito de más conocimiento a mi haber, :)
    Un abrazo, y me quedo esperando con muchas ganas la siguiente.

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    1. Gracias, Irene! Reconozco que estos artículos pueden resultar muy densos y poco recomendables para un blog. Pero también una excelente oportunidad para hablar de literatura y compartir cosas que he leído por ahí y que a lo mejor pueden resultar útiles. Un fuerte abrazo!!!

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  16. Estupenda entrada David, felicitaciones.
    Lo cierto es que las cosas hay que llamarlas por su nombre, pero como tú mismo dices, es difícil encorsetar la libertad creativa de un autor en una simple denominación. Si a eso añadimos la memoria de pez y la subjetividad del lector, probablemente cada cual rubrique con su propia denominación lo que para otros se encuentra claramente dentro de una categoría distinta.
    Un abrazo David

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    1. Gracias, Macarena. A veces esto de los géneros y subgéneros es casi una labor de taxidermista, je, je, je... Bueno, me alegra que te haya gustado. Estoy escribiendo mi primera novela y me ha parecido interesante compartir lo que he leído sobre el género para escribirla. Un fuerte abrazo!!!

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  17. Una entrada muy completa y muy interesante, David.
    Recuerdo mi impaciencia cuando esperaba el próximo fascículo del Club del Misterio. Algunos los compraba y otros no, si eran autores del noir americano o francés, porque mi economía no daba para mucho. Ahora guardo muchos de ellos en un rincón preferente de mi biblioteca.
    Profesionalmente me he dedicado toda la vida a catalogar libros y aunque afortunadamente las obras de ficcón no se clasifican temáticamente reconozco el clasismo que se solapa detrás de ese tipo de clasificaciones.
    Los libros se empezaron a clasificar por genero cuando se democratizó la lectura en el siglo XIX, hasta entonces todos los libros eran exclusivamente indizados como novelas, poesía, teatro, cuentos etc...
    La clasificación temática no es inocente, es una forma de distinción y de rechazo. Distinción entre los aficionados a la misma y una forma de rechazo para los partidarios de la literatura total sin carnet.
    Luego si el género policial o criminal es negro o de misterio es una distinción más reciente por la exportación de la novela del realismo al contexto criminal frente a aquellos que preferían usaral como mecanismo de juego para resolver un caso. Algo habitual en los viejos folletines donde Victor Hugo, Dickens, Dumas, Mark Twain tuvieron su momento.
    En definitiva, quizás las clasificaciones reflejen más a aquellos que las hacen que aquello que definen y en ésto también las editoriales han tenido parte en el empeño.
    Un autor dijo una vez que le gustaba el concepto de literatura de evasión porque no hay nada mejor que darle a un preso instrumentos para evadirse de su prisión.

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    1. Jo, doctor Krapp. Solo por compartir tu experiencia y conocimientos en este comentario ha merecido la pena publicar este artículo. Desde luego es todo un honor para mí contar con tu compañía en este camino literario.
      Pienso que vivimos en la época de las etiquetas y los Hastags. Quizá por el exceso de publicación, por comodidad a la hora de elegir el tipo de lectura que nos apetece o simplemente porque nos hemos acostumbrado a ello. La evasión es lo que buscamos en literatura, es más, considero que pretender escribir una novela que cambie la forma de pensar de la sociedad o que muestre la profundidad del ser humano tiene un punto pretencioso. Un fuerte abrazo e insisto muchas gracias por este comentario que has regalado al blog.

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  18. Una entrada muy lucrativa, interesante por su contenido en términos literarios de interés para todos los gusto. La he leído con mucha atención por el tema que hoy nos presentas como nos tienes acostumbrados valen la pena. El diseño de portada ta ha quedado de lujo así estilo clásico de siempre con la elegancia que lo caracteriza. Mis felicitaciones por el trabajo y te animo a seguir adelante creando ilusiones de lectura para aquello que se resisten a sumergirse en una aventura literaria, ya sea de terror, amor, misterio, aventura, suspense etc. Mi abrazo David pasa un bonito fin de semana.

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    1. Gracias, Rosana. Acabo de ver tu entrada homenaje al otoño, son fascinantes esas ilustraciones de verdad. Lo mio son dibujillos. Intento aportar mi grano de arena para que quien por casualidad caiga en este blog se contagie de lo maravilloso que es leer, emocionarse no solo con la ficción sino con todo lo que rodea el mundo de la escritura que, en ocasiones, es hasta más apasionante. Como arte es lo que define fundamentalmente al ser humano y lo que nos da sentido. Un abrazo!!!

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  19. Cuanto aprendo contigo David!! Da gusto pasarse por tu blog y leerte un rato. Yo la verdad es que siempre he clasificado por generos. He aprendido un monto nsobre el tema y seguro que en la proxima entrada aprendo un poco mas. Un abrazo y feliz fin de semana.

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    1. Gracias, Vicenta. Digamos que aprendemos todos, de eso se trata esto de internet. Compartir lo poco o mucho que sepamos con la comunidad y, a la recíproca. Entre todos conseguiremos que internet sea un lugar para eso. Un abrazo!!

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  20. Excelente artículo, David.
    Personalmente pienso que si la obra no entretiene, no sirve, la dejas al rato de comenzarla a leer. En cuanto a las clasificaciones, quizás sean solo intentos para orientarnos con respecto al contenido. Claro que cada uno tendrá sus códigos, sus tips para darle forma, pero lo que distingue una buena obra es la sensación que obtienes al final, cuando dices qué buena historia, la volvería a leer. Se podrá abordar con explícita crítica social o no. Pero siempre hay algo de crítica o por lo menos todo argumento es buen motivo para pensar.
    Un abrazo

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    1. Gracias, Mirna. La lectura de ficción es evasión, de sentimientos o intelectual, pero siempre debe ser algo que produzca placer... aunque ya se sabe que los gustos son como los culos, cada uno tiene el suyo. Un abrazo!!!

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  21. David, se nota que aquí ha habido un buen trabajo de investigación, sumado a la información en que ya conocías de primera mano, claro.
    Nunca había reflexionado al respecto, pero coincido con la idea de que los géneros funcionan, por un lado, como una estrategia de márketing que permite dirigir a los lectores de acuerdo a sus gustos e intereses. No obstante, creo que también es importante tener en cuenta de que los humanos hemos creado civilizaciones a base de clasificar e inventar categorías, por lo que no creo que los géneros sean cuestiones baladí ni inventos innecesarios. Bueno, es un tema que da para mucho debate, pero recuerdo que en muchas clases de literatura se creaban discusiones muy interesantes en torno a la cuestión de los géneros.
    En lo que respecta a la novela negra/thriller/novela policíaca, reconozco que me no sé distinguirlas con precisión. Es más, hasta antes de leer la entrada no tenía claro que fuesen cosas diferentes, por lo que me has aclarado mucho las ideas.
    Es cierto que este un género al que me acerco más bien poco. Pero eso sí: mi adorado Poe siempre tiene un lugar muy especial en mis estanterías, pues fue de los primeros autores que despertó mi interés por la literatura con ese grandioso relato de "El corazón delator".
    Un abrazo y cuidado al afilar esos cuchillos ;)

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    1. Gracias, Mrs. Sofía. Como dices el conocimiento debe estructurarse y clasificarse para intentar dotarlo de unidad y hacer comprensible. En el caso de los géneros lo que me ha llamado la atención es precisamente esa distinción despreciativa entre unos y otros. En todo caso siempre es fantástico hablar de literatura sean cuales sean las opiniones de unos y otros. Un abrazo y tranquila con los cuchillos!

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  22. Impresionante. Más completo y didáctico no podía ser, felicitaciones. Admito que en mi adolescencia tuve una obsesión por los libros de Agatha Christie. De Mario Puzo solo leí El último Don y me atrapó (no volví a ver el mundo de Hollywood de la misma manera después de terminarlo). Me gustan las novelas de abogados, he leído unas cuantas. Y de Patricia Highsmith y Raymond Chandler tengo un par de libros en mi biblioteca que no he abierto. Debería empezarlos de una vez, me has hecho recordarlos.
    Muy buen post. Espero ver más. ¡Saludos!

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    1. Gracias, Cyn. Quizá por mi profesión, las novelas de abogados las tengo un tanto apartadas, pero te recomiendo que te lances a esas novelas de Chandler, sean cuales sean son toda una cátedra de diálogos y descripciones que te fascinará. Un abrazo!

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  23. Excelente trabajo, David, felicidades. A mí que me encanta el género (o lo que sea, jeje), ya lo he dicho varias veces. Yo suelo llamarlo género negro que es un término muy amplio y hoy en día con la evolución que ha sufrido podemos meter muchas cosas ahí. Si que estoy de acuerdo que el término suspense o misterio es muy amplio e incluso yo lo utilizará más para temas de dramas psicológicos, o historias inquietantes que no llegan a ser de terror.
    Al margen de estas etiquetas, que son algo al final bastante subjetivo, me ha encantado leer el artículo porque he ido repasando autores que he leído desde siempre y que me traen tan gratos recuerdos. ¡Ah! bueno, y totalmente de acuerdo con lo que has escrito sobre la Alta literatura y la de género o de entretenimiento, una distinción que espero se vaya superando con el tiempo.
    Un abrazo David.

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    1. Gracias, Ziortza. La verdad es que me apetecía escribir este tipo de artículos. Por un lado, me obliga a leer y resumir; por otro, es una oportunidad de hablar de literatura y aprovechar para hablar de temas clásicos como la distinción que mencionas. Un fuerte abrazo!!!

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  24. Menuda entrada has hecho! No sólo es magnífica en los conocimientos también en el extenso debate que podría generar. Yo hace tiempo que me hago un poco de lío con los géneros y a veces, lo que me ocurre, es que no sé muy bien cómo catalogarlos. Entiendo que deba haber una mínima etiqueta para diferenciar, por ejemplo, la novela romántica de la ciencia ficción, pero no siempre las cosas están tan claras. Leyendo otros blogs donde reseñan libros he visto que existen novelas de fantasía pero al mismo tiempo son románticas. Entonces, ¿en qué saco las meto? Me ha gustado mucho tu entrada porque yo también llevo tiempo pensando lo mismo. A veces, estoy leyendo un libro y alguien me pregunta de qué va, y hasta me cuesta dar una explicación concisa, y ¿el género?
    Respecto a la novela negra/crimen/ etc etc...Existen una serie de historias en la línea de El silencio de los corderos (aplicado al cine podríamos encontrar Seven o True Detective) que me gustan bastante. Todas tratan de crímenes y su resolución, pero es que nunca he pensado que tratase de novela negra. Tampoco de terror...Y respecto a la ciencia ficción, bueno ésta sí creo que hay que catalogarla, y no por ello me parece que por el hecho de tener etiqueta sea puramente de entretenimiento. Será que me gusta mucho la ciencia ficción y encuentro algo despectivo en esa definición. Un mundo Feliz es una de mis novelas preferidas e Isaac Asimov fue uno de los escritores que me acompañó en mi adolescencia. De todos modos, yo también tengo mis prejuicios. La novela romántica (y que nadie se ofenda si lee mi comentario) me parece un poco floja en cuanto a expresiones y descripciones. Y sin embargo, existen mil subgéneros. A mí la novela romántica, propiamente dicho, no me gusta, pero sí existe un género o subgénero llamado ChickLit que sí me gusta. No se centra tanto en la historia de amor, sino en la vida urbana de las mujeres de hoy en día (sexo en nueva york es un ejemplo, o las novelas de Sophie Kinsella, que me hacen reír mucho). En estas historias romance no hay en exceso, aunque siempre hay una figura masculina. De todos modos, asumo que el estilo no es el más complejo se pueda encontrar y los "problemas femeninos del primer mundo" resulten un tanto banales, pero me hacen reír. Pero con la novela romántica (en el sentido puro de la palabra) no puedo. Aún así cada uno tiene sus gustos..
    Por otro lado pienso...El amor en los tiempos del cólera es una historia de amor, ¿es novela romántica? Quizás la diferencia, no está en la trama en sí, sino en el modo realista de narrar la historia y los sentimientos de los personajes, y la trama, sólo sea un telón de fondo.
    No tengo perdón y aún no he abierto un libro de Agatha Christie. Empezaré por Diez negritos, no sé cuándo :)
    Bueno, me he extendido muchísimo. Ya he comentado que tu entrada daba para un buen debate :)
    Besitos!!

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    1. Gracias, María! Bueno lo primero ¡Se te echaba de menos! La verdad es que la clasificación de los subgéneros en la ciencia ficción no tiene demasiada controversia. El género negro presenta esa doble cara casi desde el inicio y como he mencionado en las citas existen verdaderos enfrentamientos entre defensores de una y otra raíz. En ciencia ficción no existen defensores y detractores de, por ejemplo, historias de extraterrestres. En todo caso es ciencia ficción, pero por ejemplo ¡ni se te ocurra decir que los Diez negritos son novela negra! A más de uno le daría algo.
      En el fondo son variaciones de una temática y los problemas vienen cuando intentas definirla. El lector de manera instintiva reconoce unos y otros sin problema. Coincido contigo en el género romántico, pero el realista tampoco me llama demasiado. Busco historias que tengan un punto que se salga de lo que puedo ver desde mi casa al trabajo, con ese punto fantástico. Un abrazo!!!

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  25. ¡Guauu! Espléndido e instructivo post que me ha encantado leer porque muchíiiisimas cosas las desconocía.
    Me he quedado con dos cosas: en que nos gusta regocijarnos en los detalles de aquello que ya conocemos, bien por haberlo leído o haberlo visto, y en eso que llamas "pacto entre autor y lector".
    Tu final me ha dejado la sonrisa puesta.
    ¡Un beso, David!

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    1. Gracias, Chelo!! Pues sí queremos saber de antemano lo que vamos a leer pero luego que en su lectura encontremos algo que nos sorprenda. Si quiero leer novela negra querré que haya un crimen y una investigación, o por lo menos que la trama gire entorno a ese crimen. Pero si resulta que lo que se ofrece es un relato erótico en el que después del lío el policía habla de cómo han pillado a uno. Como que no. Bueno, quédate con esa sonrisa... ju, ju, ju Un abrazo!!!!

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  26. ¡Hola! Interesante entrada. La verdad, siempre he pensado que estas cosas sirven más a las editoriales y a los estudiosos que a los autores y lectores. Un lector se deja llevar por la reseña, sinopsis, portada, etc. —a veces ni eso, que tengo algunos libros que ni portada ni sinopsis tienen, sólo empiezas a leerlo— y un escritor por sus personajes y lo que van contando —a veces, el formato de narración ni si quiera entra en un género preciso, sino que se vuelven híbridos sumamente interesantes—. Aún así está bueno conocerlos y tenerlos como una guía —que se pueda seguir y saltear de manera muy libre—.

    ¡Un abrazo!

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    1. Gracias, Roxana. Al final lo único que cuenta es la historia. Si engancha, el disfrute está asegurado. Este es el primer artículo de una serie sobre la novela negrocriminal. Al leer algunos libros me llamó la atención esta cuestión de géneros y me pareció curioso mostrarla. Un abrazo!!!

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  27. Menuda clase magistral, David. Me quito el sombrero ante tanto conocimiento. Yo tampoco estoy de acuerdo en la distinción entre Alta literatura y literatura de género. Creo que se pueden escribir obras de arte siguiendo los esquemas del género si se añade algo más. No sé dónde leí que después de que le concedieran el Nobel, García Márquez dijo: Ahora me voy a permitir el lujo de escribir una novela romántica. Y le salió nada menos que "El amor en los tiempo del cólera", que nadie pone en duda que es Alta literatura.
    Te diré que no he leído mucho novelas de este género, alguna de Chandler, Hammett o Agatha Christie, y poco más, pero me has abierto el apetito. Muchas gracias y mi Enhorabuena, David.
    Un abrazo

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    1. Gracias, Ana. La verdad es que más que conocimientos es un resumen de varias lecturas que he realizado en los últimos meses sobre este género y dado que hay que dar de comer al blog, pues me parecía interesante... He recogido unas citas pero te aseguro que existen muchas más, existe esa idea de que hay escritores de género y otros de expresión que son los que deben ser considerados literatura. Yo creo que las etiquetas siempre son a posteriori, bastante tiene un escritor con idear una historia con una trama convincente como para encima andar pensado en qué género encuadrarla. Un abrazo!!!

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  28. ¡Hola, David! Recuerdo que una vez tuve que hacer un trabajo en mi carrera sobre este tipo de novela y me enfrenté al mismo problema: ¿novela negra?, ¿criminal?, ¿detectivesca?, ¿policíaca?... El trabajito me dio qué pensar, pero no investigué tanto como has hecho tú, así que puedo decir que hoy ya he aprendido algo.
    Asimismo, y como ya te han dicho antes, estoy de acuerdo contigo en tanto que la literatura es literatura y que no caben distinciones, ya que toda ella está escrita con el único fin del entretenimiento. Pero sí debo admitir que unos libros están mejor escritos que otros, si bien eso no tiene nada que ver con el subgénero en el que se enmarquen.
    ¡Un abrazote!

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    1. Gracias, Noemí. Insisto, me das mucha envidia cuando hablas de tu carrera, por supuesto sana. La verdad es que pienso que un autor cuando escribe una novela bastante tiene con idear la trama, los personajes, etc... como para fijarse en si es novela negra o ciencia ficción, etc. Aunque seguro que tras enviarla a las editoriales habrán muchos casos en los que presionaran al autor para encuadrarla en algún género en concreto. Un abrazo!

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  29. Hola David!, como siempre didáctico y preciso, dos cuestiones que no siempre es posible que vayan parejas. Te aseguro que he aprendido mucho sobre este entramado de géneros, a veces difícil de precisar. Un abrazo!

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    1. Gracias, Norte. Te agradezco el comentario porque este tipo de entradas tiene el riesgo de convertirse en un tocho aburrido. Un abrazo!!

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