jueves, 17 de noviembre de 2016

LA PALETA DE LAS EMOCIONES

"BLOG DE RELATOS", "RECURSOS PARA ESCRITORES", "EMOCIONES", "EMOCIONARIO", "CREATIVIDAD", "DAVID RUBIO SANCHEZ"



Casi todo el mundo piensa que sabe qué es una emoción hasta que intenta definirla. En ese momento, prácticamente nadie afirma poder entenderla (Wenger, Jones & Jones)

   Habitualmente, en los artículos sobre consejos creativos se nos habla de la importancia de organizar la historia a través de una trama en la que existan núcleos y giros que hagan avanzar la historia. Es decir, acontecimientos en los que el protagonista deberá actuar y evolucionar.

    Lo que os propongo en este post es algo distinto: partir de cómo queréis que evolucione el personaje. ¿Optamos por iniciar la historia con un personaje feliz y dejarlo hecho unos zorros? O al revés, ¿comenzamos con un personaje hundido y la historia es el viaje hacia su resurgimiento? Es claro que los acontecimientos que le sucedan van a marcarlo psicológicamente. Pero, más allá del triste-feliz, amor-desamor ¿conocemos las emociones? Y, sobre todo, cómo nos puede ayudar contar con una paleta de emociones lo más colorida posible.

  
¿Qué es una emoción?

   La RAE la define como: «Una alteración de ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática». De hecho, el término se compone de «moción», que implica movimiento, y de «e», que indica que esos movimientos se dirigen a la acción. Es decir, algo produce que nuestro ánimo se modifique y ello provoque una manifestación de gestos corporales como reacción a ese primer estímulo.



   Por supuesto, este tema ha sido tratado profusamente dentro de la psicología pero por su claridad expositiva voy a referirme a la teoría de Robert Plutchik.



    Plutchik consideraba que existen ocho emociones primarias, las define como aquellas que son elementales, innatas e independientes del contexto cultural de la persona. No son aprendidas y responden a la manera que los seres vivos desarrollan su motivación más básica: el instinto de supervivencia. En este sentido no existen emociones positivas o negativas, todas cumplen una función como veréis en la tabla que muestro más adelante. Ahora bien, se puede calificar como positivas aquellas que nos generan bienestar (Alegría, esperanza, amor...) y negativas las que generan malestar (ira, asco, tristeza...).

     Cada una de estas emociones primarias se articulan en pares contrapuestos: Alegría-Tristeza; Enojo-Miedo; Confianza-Rechazo; Sorpresa-Anticipación. Otros autores, Antonio Dámaso, hablan de solo seis emociones básicas (Alegría, Asco, Ira, Miedo, Sorpresa, Tristeza), pero me detengo en el modelo de Plutchik para no exceder las dimensiones de la entrada. 

   Estas emociones pueden graduarse de mayor a menor intensidad. Con esta paleta de emociones que elaboró Plutchik podemos visualizarlo con claridad:



   Observamos cada una de las emociones primarias dispuestas frente a su contraria. La intensidad es mayor en el estadio más cercano al centro y menor en la parte más alejada. Por ejemplo, en el caso del miedo, su grado máximo es el terror y el grado inferior, temor.

   Parafraseando a Severo Ochoa, somos física y química. Ante cualquier eventualidad con la que nos encontremos nuestro cuerpo activa una serie de proteínas que modifican nuestro ánimo a fin de prepararnos para preservar nuestra supervivencia. A continuación muestro una tabla en la que se recoge qué despierta cada una de ellas y cuál es su función.


EMOCIÓN
ESTÍMULO
COMPORTAMIENTO
OBJETIVO
ALEGRIA
Algo valioso
Aumento de vitalidad
Mantener y repetir. Posesión
CONFIANZA
Afiliación
Aplomo, seguridad, decisión
Apoyo grupal. Aceptación
MIEDO
Peligro
Estado de alerta. Inquietud
Protección
SORPRESA
Algo inesperado
Desconcierto, palpitaciones
Orientación
TRISTEZA
Pérdida
Aflicción, llanto, desánimo
Reintegración. Asimilación
DISGUSTO
Algo dañino
Rechazo
Preservar integridad
ENOJO
Adversario
Conducta de ataque
Destrucción del  enemigo
ANTICIPACIÓN
Dificultades
Reflexión, introversión
Exploración soluciones
    
   Estas emociones primarias pueden combinarse entre sí, excepto las que sean contrarias. A estas relaciones, Plutchik las denomina Diadas y distingue estas tres que, para mayor claridad, muestro gráficamente:


   Observamos que al unir una emoción con la que tiene a su lado, en el sentido de las agujas del reloj, nace una emoción secundaria. Por ejemplo, Alegría y confianza produce Amor; Confianza y Miedo, Sumisión...


   En esta segunda diada seguimos el sentido del reloj pero saltándonos la que le precede. Por ejemplo, Anticipación y Confianza producen Fatalismo; Alegría y Miedo, Culpa; Confianza y Sorpresa, Curiosidad... ¿Qué emoción resulta de unir Sorpresa y Aversión? Os lo dejo como deberes.


     En esta tercera cada emoción salta las dos que le preceden resultando nuevas emociones.

    Otra característica que diferencia las emociones primarias de las secundarias, es que las primeras generan expresiones faciales. La alegría o el miedo se reflejan de una manera muy identificable en el rostro de la persona; los celos o la vergüenza, no.

      Bien, ya hemos mencionado treinta y una emociones con las que alimentar nuestra imaginaria paleta de emociones que dote de profundidad a nuestros personajes. Por supuesto no están todas. Solo es un punto de partida con el que comenzar a confeccionar todas las gamas de emociones de las que el ser humano es tan prolijo. Os animo a ello. Cuanto más seamos capaces de distinguir los matices de unas y otras, nuestros textos serán mejores, conseguiremos unos personajes tan reales y complejos que serán capaces de trascender las letras. Conectarán con el lector, generaran empatía… lo atraparán.


   LAS EMOCIONES COMO RECURSO CREATIVO

   Al comienzo os hablé de utilizar las emociones para iniciar la estructura de una historia. Es un truco que utilizo en ocasiones como pilar del relato, antes incluso de saber quién será el personaje o qué hechos sucederán en la narración. Con ello consigo una guía y el tono de la historia. A ver qué os parece.

  1. Coged papel, bolígrafo y la paleta de emociones con la que contéis.
  2. Seleccionad siete emociones (positivas y negativas) y distribuidlas al azar o según el final (feliz o triste) que pretendamos para nuestra historia. Por ejemplo, voy a seleccionar para mi historia: CONFIANZA-DISTRACCIÓN-SORPRESA-TERROR-ALEGRÍA-ALIVIO-ARREPENTIMIENTO.
  3. Una vez las ordenéis, idead una situación inicial del personaje que pueda hacerle sentir la emoción que inicie la lista. En el ejemplo, CONFIANZA.
  4. Sucesivamente, imaginad los hechos que puedan conseguir que el ánimo del personaje cambie a la siguiente emoción. En el ejemplo, qué le producirá DISTRACCIÓN, SORPRESA, etc…

   Vamos a ver qué historia podría salir del ejemplo anterior.
  • CONFIANZA, una niña de doce años afronta su primera responsabilidad. Su madre la ve madura para encargarle que vaya a llevar a su abuela la comida. Esa tarea hace sentir a la niña seguridad en sí misma.
  • DISTRACCIÓN, mientras realiza la tarea algo la sorprende y provoca que se distraiga de su obligación. En este caso, es un lobo que le propone una carrera para ver quién llega antes a casa de su abuela.
  • SORPRESA, cuando la niña llega al fin a la casa de su abuela ve algo raro en ella.
  • TERROR, comprueba que se trata del lobo y que este la ataca, comiéndosela a continuación.
  • ALEGRÍA, cuando al pensar que morirá es salvada por un leñador.
  • ALIVIO, las consecuencias negativas de su distracción han sido anuladas.
  • ARREPENTIMIENTO, comprende que la irresponsabilidad puede tener un final terrible.
    Vale, vale… Es la Caperucita Roja. Pero he querido utilizar este cuento conocido por todos para mostrar cómo puede montarse una historia partiendo de las emociones que la protagonista irá sintiendo, con independencia de los hechos concretos.

    Es por ello que siempre es bueno leer cosas de psicología. Libros de divulgación o, al menos, páginas de la Red dedicadas a ello. No solo nos ayudarán a conocer el alma humana, sino que también nos inspirarán posibles historias. Como deferencia a las que he consultado para redactar este artículo os recomiendo estas:

     También me gustaría recomendaros el libro de José Antonio Madina Diccionario de los sentimientos y el bellísimo libro EMOCIONARIO de Palabras Aladas, podéis ver una muestra en este enlace AQ

     Para complementar esta entrada os recomiendo que leáis el trabajo de +K. Marce .


    Allí encontraréis multitud de gestos humanos con los que mostrar las emociones de cada personaje. Recordad que en una historia debe mostrarse, no explicarse. Otro artículo más escueto es el de La mente es maravillosa:


    
   Y esto es todo por hoy. ¿Qué os ha parecido? ¿Consultáis libros de psicología para caracterizar vuestros personajes?



   ¡Saludos tinteros!

P.S. Como siempre, los resaltes en azul son enlaces.

23 comentarios:

  1. Guau!!! David que currada de post, es muy interesante. Escribir sobre las emociones creo que es una de mis debilidades. Gracias. Un abrazo

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    1. Gracias, Emerencia. La verdad es que me ha llevado un tiempo estructurarlo. Te agradezco mucho tu reconocimiento. Un fuerte abrazo

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  2. Hasta ahora nunca he consultado un libro de psicología. De momento me inspiro en mis propios sentimientos y experiencias, en la observación del comportamiento ajeno. Deduzco de forma totalmente subjetiva cómo reaccionará mi personaje ante tal o cual situación. Ignoro si un psicólogo estará mejor dotado que cualquier otro mortal para describir un personaje y narrar una historia sobre él y sus vivencias. Quizá sí.
    La técnica que describes parece muy útil. Algo parecido (mucho más simplificado) tuve que hacer en un taller de escritura creativa al que asistí pero la verdad es que quedó en el olvido. Procuraré retomarlo.
    Una entrada, como dice Emerencia, muy "currada". Podrías dar alguna charla sobre ello.
    Un abrazo.

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    1. Ja,ja,ja... No me atrevo a tanto. Me basta si de esta ocurrencia sale algún buen relatos. Muchas gracias por pasar y comentar, Josep. Un fuerte abrazo!

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  3. ¡Qué trabajazo has tenido que realizar para este post, David! Es muy ilustrativo y se entiende todo muy bien. No conocía a la mayor parte de autores que has citado. Sí que es cierto que para la evolución del mundo interior de un personaje debemos conocer muy bien las emociones, ya que si no, la historia se nos viene al traste si los personajes, en especial los protagonistas, no albergan sentimientos. Y, si además, se tiene en cuenta el lenguaje no verbal, mucho mejor. Sobre eso sí estoy un poco más letrada y procuro usarlo siempre que puedo (y me acuerdo), sobre todo, en novelas, donde la profundidad de los personajes es más importante. ¡Saludos y mis felicitaciones por esta entrada tan bien trabajada!

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    1. Gracias, Noemí. Creo que es interesante contar no solo con un banco de ideas para posibles historias, también es importante recopilar todo aquello que pueda identificar a nuestros personajes. Un fuerte abrazo!

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  4. Buen trabajo David, te lo curraste cantidad, son buenos los consejos, tomo nota y me apunto a seguirlos.
    Te felicito por la idea.
    Todo esto es para leerlo con calma.
    Un abrazo David y repito las felicitaciones.
    Puri

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    1. Gracias, Puri. Espero que te sea de utilidad. Un abrazo muy fuerte!

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  5. Menudo trabajo has tenido que tener con esta entrada David, así que las gracias que te doy son inmensas!
    Me parece impecable y perfecta.

    Nunca he leído libros de psicología para caracterizar a mis personajes, suelo hacerlo a partir de las emociones, sentimientos y vivencias que en algún momento he vivido directa o indirectamente. Pero me parecen unos ejercicios muy buenos, para lograr más comprensión de los mismos. Y que tendré muy en cuenta.

    Excelente entrada, :)
    Un fuerte abrazo!

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    1. Gracias, Irene. Todo lo que sea material para conocer el alma humana es algo que debemos tener muy a mano. Te agradezco mucho tu comentario. Si te sale algún relato con este sistema ¡házmelo saber!
      Un abrazo

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  6. Una entrada muy documentada la de hoy, David. Muy encaminada hacia el lado de los prosistas, no creo que los poetas consulten libros o artículos de este tipo para estructurar las emiciones patentes en sus versos, aunque cualquiera sabe, quizás pueda servir, todo es útil. En cualquier caso tomó nota de todo.


    Un abrazo.

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    1. Gracias por pasar, John. La poesía es algo de lo que no puedo decir ni mú. Jamás escribí ni dos versos con sentido. Soy relatista y tienes razón que estos recursos los pienso desde el punto de vista de la creación de relatos. Pero si este artículo consigue crear una sola de tus poesías sería algo maravilloso.
      Un abrazo!

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  7. Muy interesante, David, y seriamente respaldado por biografía celosamente seleccionada. La verdad es que en algunas ocasiones he recurrido a la lectura de ciertos perfiles psicológicos para crear personajes especiales para mis relatos: me gusta indagar en aquellos que se encuentran clasificados como portadores de trastornos psicológicos. Recuerdo haber aprendido bastante acerca del síndrome de la urraca, por ejemplo, para encontrar material para crear a un personaje que lo padecía y moría a causa del mismo. Lo que nunca he probado es jugar con varias emociones del espectro y mezclarlas como recurso creativo, pero se puede probar ;)! Muchas gracias por las ideas y la info.

    Un abrazo.

    Fer

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    1. Gracias, Fer PAZ. Desconocía ese síndrome de la urraca y me picaste la curiosidad, la idea es fascinante. Precisamente tengo pensado un futuro artículo con los síndromes psiquiátricos más extraños como fuente de inspiración. Lo tendré en cuenta. Si este artículo te pudiera dar para crear un relato sería genial.
      Un fuerte abrazo!

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  8. Un gran trabajo, enhorabuena porque es muy interesante. Me encanta explorar las emociones de los personajes, pero nunca había llegado a este grado de minuciosidad. Es muy bueno, y creo que lo tendré en cuenta para futuros relatos.
    Genial me ha encantado.
    Un besillo.

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    1. Gracias, María. Me alegra que lo tengas en cuanto para alguno de tus futuros relatos. Eso sí sería genial.
      Un besazo

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  9. Una entrada la tuya, David, para tener presente en todo momento a la hora de escribir.

    Siempre me ha parecido importante mostrar el aspecto psicológico de los personajes, explicar sus motivaciones más allá de sus actos, sus sentimientos evidentes y ocultos. Lo mío era meramente intuitivo, tú hoy nos das razones lógicas y bien fundamentadas para hacerlo y nos explicas cómo hacerlo bien. Me ha resultado un post interesantísimo y muy ameno, además de una gran ayuda. ¡Muchas gracias!

    Un abrazo y feliz tarde.

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    1. Gracias a ti Julia, por pasar y dejar tu comentario que es lo que de verdad anima para seguir publicando.
      Un fuerte abrazo y feliz noche!

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  10. Hola David! :) fantástico y completo post! La temática de las emociones, es algo que me encanta! Pues mi blog, la mayoría de posts se mueven por reflexiones subjetivas, conducidas por emociones.
    Personalmente, las emociones tanto de forma positiva, como negativa, han sido un timón de mis actos, impulsos...hasta el punto de autodañar mi salud. Esa sensibilidad extrema que a veces tanto odio de mi misma...y que por circunstancias de la vida, no he tenido más remedio que moldear o se han ido moldeando ella solitas, debido a las reflexiones y hacer balance de lo que realmente nos ha de afectar o no..y dado mi currículum vitae de vida, es un canto en los dientes para valorar y despertar para agarrar con creces e intentar quedarme y mantener toda emoción beneficiosa y positiva,.o ir en busca de ella!
    Pero hay que seguir aprendiendo!!
    Un abrazo!!

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    1. Hola Gema, controlar las emociones no es tarea sencilla, es algo visceral, que llevamos muy dentro. Situarnos por encima de ellas supone un esfuerzo que no es natural, como poner diques a un rio. Y nunca se está libre de que el agua se lo lleve. Pero, con todo, solo quien siente emoción esta vivo. Un fuerte abrazo!

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  11. Hola David! :) fantástico y completo post! La temática de las emociones, es algo que me encanta! Pues mi blog, la mayoría de posts se mueven por reflexiones subjetivas, conducidas por emociones.
    Personalmente, las emociones tanto de forma positiva, como negativa, han sido un timón de mis actos, impulsos...hasta el punto de autodañar mi salud. Esa sensibilidad extrema que a veces tanto odio de mi misma...y que por circunstancias de la vida, no he tenido más remedio que moldear o se han ido moldeando ella solitas, debido a las reflexiones y hacer balance de lo que realmente nos ha de afectar o no..y dado mi currículum vitae de vida, es un canto en los dientes para valorar y despertar para agarrar con creces e intentar quedarme y mantener toda emoción beneficiosa y positiva,.o ir en busca de ella!
    Pero hay que seguir aprendiendo!!
    Un abrazo!!

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  12. ¡Hola! Un tema muy interesante el de las emociones. Creo que a veces también pasa esto de que no las saben diferenciar. Como esto que pasa muchísimo en el cine que no saben catalogar una película de terror, la mayoría caen en el horror y muchos creen que es lo mismo y lo utilizan como sinónimos cuando no lo son. Creo que pasa un poco por ahí la cosa también, de que no sólo hay que saber diferenciarla y poder plasmarla al papel, que esto de plasmar la alegría es mucho más fácil que decir que tenía una cara de desesperanza. Hay que pintarlo de otra manera que ya no sólo entra por una faceta facial y muchos no se arriesgan a eso, de ahí creo que salen los recursos cliches, como la lluvia para hacer enfasis en la tristeza o los días soleados para enfatizar la alegría o el júbilo. Creo que tienen su punto bueno, aunque como que están muy gastados también como para usarlos siempre.

    En todo caso, la entrada va a mis favoritos. Me ha gustado mucho la paleta.

    ¡Un abrazo!

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    1. Gracias, Roxana. Creo que algo muy bueno para dotarnos de armas como escritor es estudiar o al menos leer psicología. De esa manera podremos diferenciar por ejemplo la ira, el odio, la rabia, el enfado, la molestia, el incordio... Como dices a veces solo contemplamos cuatro emociones triste, alegre, enfadado o esperanzado. Pero ahí muchísimas y algunas veces no conocemos su significado. ¡Ah! Contar con un buen manual de comunicación no verbal es algo muy aconsejable. Un abrazo!

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