martes, 11 de octubre de 2016

FORRADO EN PIEL NEGRA

"BLOG DE RELATOS", "RELATOS SOBRE LA MUERTE", "EL CIRCULO DE ESCRITORES","MIL MANERAS DE MORIR", "DAVID RUBIO SANCHEZ"




   Los despido como si tal cosa: dando las muestras de pésame habituales; garantizándoles que su esposa y madre tendrá el entierro que se merece; posando mi mano izquierda sobre las suyas al estrechárselas.

   Cierro la puerta y me siento en la mesa del despacho. Saco mi libro forrado con piel negra. Es el volumen tres. Lo abro por donde se encuentra la cinta. Anoto: «Carmen Sagunto Torres, sesenta y cinco años, causa de la muerte: cáncer».   
     Tapo la pluma y la dejo a un lado. Es el fallecido número ciento noventa mil quinientos tres desde que trabajo en la funeraria. Cojo el teléfono y doy detalles de las flores escogidas por los familiares. También aviso de que han elegido un vestido azul. Nunca he comprendido para qué quieren saberlo, pero los maquilladores siempre lo preguntan. Les confirmo que el cadáver llegará en media hora.

    Al colgar, me reclino en el asiento y ojeo el libro. Repaso por encima los registros anotados día tras día. Corre la creencia de que existen mil maneras de morir. No es verdad. Las he contabilizado. En realidad son mil doscientas tres. O tal vez mil doscientas cuatro, depende de si consideramos que existe alguna diferencia entre un abrecartas y un cuchillo.
    Carmen.
    Sé que debería sentir cierta satisfacción. ¿Acaso no es esta la razón por la que decidí vivir en soledad? He visto la mirada perdida de su esposo, el dolor insoportable que le impedía decidir hasta el vestido para el velatorio; me ha conmovido la falsa compostura de los hijos intentando ocultar su pena bajo esa capa de adulta responsabilidad. ¿No es ese sufrimiento lo que siempre he intentado evitar?
    ¿No es por ello por lo que en su día rechacé su amor?
    Y ahora, tantos años después, Carmen se presenta, de nuevo, ante mí. Para que sea yo quien dé consuelo a su esposo y a sus hijos, que pudieron ser los míos.
    No veré su cuerpo. Comparar su piel ajada, su palidez marchita, con la morena de ojos verdes de mis recuerdos quizá no sea conveniente.
   Quieren incinerarla, según su voluntad. Ahora se ha puesto de moda. Como si ello fuera más higiénico, como si dejar consumir tu cuerpo en el horno diera más libertad al alma. No es así. Que los gusanos se alimenten de tus vísceras puede ser una imagen repugnante, pero implica que, de algún modo, parte de ti vuelve al ciclo de la vida. En cambio, de las llamas solo salen huesos ennegrecidos para triturarlos después en el pulverizador y convertirlos en polvo y ceniza.
   Todavía quedan unas cincuenta páginas para terminar el tercer volumen. Siempre me pregunto cuál será el último registro que anote con mi propia mano. Quizá debería dar a conocer la existencia de estos libros para que alguien prosiga mi labor contable, aunque ello suponga que me tomen por loco. Aún más de lo que ya piensan. Ellos no comprenden que el secreto de la felicidad consiste en la ausencia de dolor; no entienden que solo quien nada posee, nada teme perder.
   Carmen.
   ¿Comprendes ahora por qué me alejé a ti? Renuncié a una vida contigo porque jamás hubiera soportado verte morir.
   Ojeo de nuevo el libro. Llevar un registro de las maneras en que la muerte nos alcanza tiene sus ventajas. Por supuesto hay circunstancias inevitables, pero en general puedes tomar ciertas precauciones para retrasar tu hora.
   Reparo en la manera ciento cincuenta y siete.
   Morir de pena.



David Rubio Sánchez


41 comentarios:

  1. Es curiosa esa cifra de mil doscientas tres maneras de morir (mil doscientas cuatro si distinguimos entre un abrecartas y un cuchillo). ¿De donde la has sacado?
    Buen relato, David. Mucha suerte en el concurso.

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    1. Gracias Bruno. Mejor no te lo cuento... Saludos!!!

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  2. Un relato estupendo. David.
    Rozando la muerte en vida, este triste personaje, trabajador de una funeraria, de manera introspectiva nos cuenta su propia visión sobre la muerte.
    Una narración sobria y fluida, me ha mantenido enganchado a la pantalla, sobre todo por ese narrador en primera persona y en presente, un recurso para atrapar al lector, si se elabora bien, perfecto, y tu lo has hecho de maravilla.
    Saludos, David. Mucha suerte en el concurso.

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    1. Gracias por tu comentario tan motivador. Como se suele decir lo importante es participar, entrenar pluma o teclado. Saludos!!

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Muy bueno, David. La muerte es un miedo muy espinoso, según Gabo, la muerte es una trampa de la que nadie te avisa. Uno no sabe cuando le va a tocar marcharse, realmente es una broma de mal gusto ese detalle de largarse por que ya toca y punto. Yo tengo un poemario, "Juan de los muertos", que gira en esa mecánica. Es un asunto al que se le puede sacar un partido tremendo en litertura, con muchos matices. Yo escribo mucho sobre la muerte, sobre el sentimiento de pérdida que queda tras su paso para los que permanecen, sobre ese dolor que quiere evitar el personaje de tu historia y por el que él decide pagar el precio de la soledad.

    Yo le diría a ese señor que vivir solo por miedo a perder a alguien es en sí misma una de esas mil-y... maneras de morir.

    "Ser un muerto viviente".

    Dile que lo registre en su cuaderno, y luego, puede contárselo a un muchacho que escribe relatos en la blogosfera: David Rubio se llama el chaval, por si se diera el caso y él muriera, David el escritor, podrá dejar constancia en prosa de lo que no hemos podido leer en su documentado cuaderno mortuorio.

    Un placer visitarte, fíjate que lo iba a comentar más tarde, soy un animal de costumbres, sí,la siesta es para mí un ritual de estricto cumplimiento, y dormir es también una manera más de morirse (temporalmente, segun Bukowski) pero el relato me ha llamado a comentario por la temática y el buen desarrollo.

    Ala, a traer más de éstas.


    Abrazo.

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    1. Hola John, disculpa la tardanza en agradecerte de nuevo tu visita y tu regalo en forma de comentario. Un abrazo

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  5. Excelente relato narrado con una naturalidad como en una conversación de amigos, lo que hace una lectura amena a pesar del tema escabroso. Muy bueno. Beso.

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  6. Qué vida más vacía y controlada.
    Me quedo con la última frases, morir de pena. Lo has descrito perfectamente.
    Muy buen relato, mucha suerte!
    Un saludo.

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    1. Gracias, Irene. Sin duda el protagonista tiene tanto miedo a la pérdida que prefiere vivir resignado a no tener nada que le importe perder. Saludos!!!

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  7. Una historia narrada con mucha fluidez y como ya ha comentado antes Edgar está contada en primera persona y en presente, de ahí lo ameno y fluido. Sobre el contenido, al tratarse de un hecho real como la vida misma y de un admirador de la fallecida que rechaza volverla a ver en estas circunstancias, no cuesta nada hacerse una idea del mensaje que nos has querido narrar y desde luego los has hecho original y a tu manera, por ello te deseo mucha suerte en el concurso.
    Un saludo.

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    1. Gracias por tus palabras Estrella. Saludos!!!!

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  8. Muy bueno David, me ha encantado, enhorabuena. Consigues crear empatía con el personaje, que después de tantos años, vuelve a dar con un amor perdido. Me gusta el detalle de que no quiera verla fallecida, para poder seguir recordándola tal y como era. Sin duda, has escrito un relato que lees del tirón, muy bien narrado. Mucha suerte en el concurso! ; )

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    1. Gracias Ramón. Sin duda, es un personaje muy pragmático. Saludos!!!

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  9. Un excelente relato, David; te hace pensar si vale la pena arriesgarse o no. No sé si leíste "La bestia en la jungla" de Henry James, pero te lo recomiendo. El protagonista se encuentra en una situación parecida, si bien por motivos totalmente diferentes ;) Me lo recordaste un poco con este cuento.

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    1. Gracias por la recomendación, Denise. Lo buscaré. Saludos!!!!

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  10. Saludos David, muy interesante tu relato y muy original. Me ha gustado mucho, contiene muchas geniales reflexiones. La verdad que no ha de ser nada fácil ver cara a cara con la muerte a diario. Qué duro, el lidió con el morir de pena renunciando a Carmen :(. Ahora, valdrá la pena vivir así? Igual de algo hemos de morir :) :(. Éxitos y bendiciones!

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    1. Muchas gracias por pasar Mery. No sé si le valdrá la pena renunciar a casi todo lo importante para evitarse el dolor de la pérdida. En fin, cada uno busca su manera de ser feliz. Bendiciones de vuelta. Un abrazo

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  11. Muy bueno este relato donde la muerte es algo normal, como parte de un trabajo.
    El no pudo amar a Carmen por temor a tener que enterrarla y ahora debe dar el pésame a su familia que por otro lado podría ser la suya.
    Un texto que invita a pensar en la muerte como algo normal, como parte de la vida.
    Un abrazo David.
    Puri

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    1. Gracias por pasar, querida Puri. El personaje asume la irremediabilidad de la muerte y su decisión vital, equivocada para mí, es forrarse antes de tiempo para protegerse de su llegada. Un fuerte abrazo de vuelta.

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  12. No es fácil narrar algo tan triste e incluso tétrico con la naturalidad en la que lo hace el protagonista y narrador, un hombre eminentemente práctico. Un registro así debería formar algún día parte de un museo.
    Me ha encantado.
    Un abrazo.

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    1. Ja,ja,ja... Te aseguro que me encantaría echarle un vistazo a ese libro. Aunque solo fuera por el dicho de cuando veas las barbas de tu vecino arder pon las tuyas a remojar. Gracias por tu comentario. Un abrazo

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  13. Te ha quedado un relato de lo más redondo. se lee con mucho interés y la argumentación es impecable.
    A parte la historia es en cierta forma entrañable y triste. de tristeza mueren hasta los pajarillos enjaulados.
    Suerte con el concurso.

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    1. Gracias, Francisco. Te agradezco tu comentario tan alentador y motivador. Saludos!!!

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  14. Buena narración, planteada desde una óptica que a fin de cuentas es natural sobre el tema, como lo es el mundo de las funerarias. Por el último vistazo que echa a su cuaderno puede ser que no tarde mucho en espicharla el protagonista. Mi pregunta es...si quería evitar ver a su amada en ese momento, ¿por qué no se fue a trabajar a una funeraria en la otra punta del país?

    ¡Un saludo y suerte!

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    1. ¡Buena pregunta! Digamos que pasaron muchos años desde que la dejó, y no fue tan previsor. O que, quizá, sí se marchó pero el destino es caprichoso y a ella la llevó allí. Un abrazo!!

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  15. Me ha gustado mucho la narración y el tema que has escogido para este concurso, si tendría que votar mi nota es muy alta. Una brazo

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    1. Gracias Carmen. Eres muy amable. Un abrazo de vuelta

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  16. Gran tema, gran relato. Me gustó indagar junto, con tu historia, en estas maneras que hay para morir. Mirar la muerte de afuera, las flores que se escogen, las formas de soltar el cuerpo concreto, el paso para duelo... Pero sobre todo la "practicidad", si se puede llamar así, de este peculiar libro de cuentas.
    ¿Morir de nostalgia? bella cereza del pastel.
    Lo disfruté mucho David, abrazos!!!

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    1. Jo, Diana. Gracias por este regalo en forma de comentario. Un abrazo

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  17. Gran tema, gran relato. Me gustó indagar junto, con tu historia, en estas maneras que hay para morir. Mirar la muerte de afuera, las flores que se escogen, las formas de soltar el cuerpo concreto, el paso para duelo... Pero sobre todo la "practicidad", si se puede llamar así, de este peculiar libro de cuentas.
    ¿Morir de nostalgia? bella cereza del pastel.
    Lo disfruté mucho David, abrazos!!!

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  18. Es un excelente relato, David. Se adivina en el protagonista una patología, pero has sabido ser original y escaparle a los tópicos. Mis felicitaciones por tan buen desempeño.

    Un abrazo y la mejor de las suertes, compañero ;)!

    Fer

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    1. Gracias María por tu comentario tan alentador. Un fuerte abrazo

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  19. Me ha encantado, David. Enhorabuena. Es una forma muy curiosa de reflexionar sobre la muerte y el amor. Desde el punto de vista gris de alguien que hace su vida a costa de ella, no me la había planteado casi nunca y mucho menos para escribir un relato. Me ha gustado tu uso de la narración y también la personalidad (casi "impersonal", aunque en la última línea se entrevé su corazoncito) del personaje. ¡Un abrazo!

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    1. Gracias Noemí por pasar. Se dice que las personas más peligrosas son aquellas que ya no tienen nada que perder. Este hombre quiso evitar el sufrimiento de la pérdida aun a costa de renunciar a lo bueno que ofrece la vida. Un carpe diem a la inversa. Un abrazo!!

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  20. Me ha encantado, David. Enhorabuena. Es una forma muy curiosa de reflexionar sobre la muerte y el amor. Desde el punto de vista gris de alguien que hace su vida a costa de ella, no me la había planteado casi nunca y mucho menos para escribir un relato. Me ha gustado tu uso de la narración y también la personalidad (casi "impersonal", aunque en la última línea se entrevé su corazoncito) del personaje. ¡Un abrazo!

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  21. Me ha gustado mucho, David. En tu relato afloran y se oponen la distancia que ha puesto el personaje para que no lo afecte la muerte con la que convive cotidianamente, con la cercanía de esa mujer que amó. Y pese a que ha logrado mantenerlo a raya hasta ese momento, intuye que habrá una forma más de morir, tal vez la suya, de pena.

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    1. Al menos esa muerte es la que quiso evitar, quién sabe si lo conseguirá. Un abrazo!!

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