lunes, 29 de agosto de 2016

LA VIDA SOCIAL DEL ESCRITOR DIGITAL

"REDES SOCIALES LITERARIAS", "CONSEJOS ESCRITOR", "DAVID RUBIO SÁNCHEZ"



   Ha llegado el momento de dar a conocer tus escritos. Podría decirse que has alcanzado la mayoría de edad literaria, sientes la necesidad de que esa afición solo compartida con tus más allegados, o contigo mismo, sea mostrada al mundo. La Red nos ofrece un abanico de posibilidades, ¿un blog?, ¿una red social literaria?, ¿tal vez participar en alguna comunidad de Facebook o Google+?

  No hay consejos universales. En tu andadura por este mundillo pasarás por distintas etapas. Inicios caóticos, necesidad de reconocimiento rápido, frustraciones a la mínima crítica o comentario no halagador, vaivenes en el ritmo de publicación, mono de likes… hasta que llegue un momento en el que sientas la necesidad de desconectar.  
Con perspectiva, lo primero que debes plantearte es crear un blog o no. Lo recomendable es hacerlo si optas a tener una vida social digital. Ocupar tu pequeño espacio en internet donde los seguidores que vayas consiguiendo puedan acudir para leerte. Pero ten en cuenta que es importante que antes hagas una planificación, aunque sea superficial, ¿con cuántos textos cuentas para empezar? Si no son muchos, piensa en que te quedarás sin material pronto. Algo que debe saber desde ya, es que la participación en la vida social roba muchísimo tiempo. Si cuentas con horas de sobra al día, perfecto. Pero si solo tienes un par de horas para dedicarte a escribir, tu actividad social se va a llevar una como poco. Y si el ritmo de publicaciones del blog baja, tu seguimiento también lo hará.
   Lo recomendable es crearlo. Pero con eso no basta, claro. Debes darle publicidad, moverlo. En este caso la montaña jamás viene a Mahoma. Las principales opciones son las redes sociales literarias o las comunidades de Google+ o Facebook.

LAS REDES SOCIALES LITERARIAS

  A poco que busques en tu navegador te aparecerán muchas, pero aunque el fondo es el mismo (subir tus textos para que otros escritores, como tú, los lean), el funcionamiento de cada una es distinto y es bueno que antes de participar navegues por ellas para tomarle el pulso. En próximas entradas daré mi opinión de aquellas que me parecen interesantes, pero desde ya creo que es bueno identificar cuatro aspectos a tener en cuenta:
    1. Participación: ¿Cuántos usuarios tiene esa red? En principio, parece que cuántos más, mejor. Puede ser, pero antes plantéate otra pregunta: ¿quieres likes o comentarios elaborados? En las redes más masificadas los comentarios suelen ser más rácanos porque los participantes deben leer un volumen de publicación superior y, en muchos casos, para ganar tiempo se limitan a dar su voto o un comentario tipo: «Maravilloso. Me ha gustado mucho». Eso puede gustar al principio, pero después buscarás otra cosa. Además, piensa que una red masificada tiene un ritmo de publicación ingente. Lo que nos lleva al siguiente criterio.

   2. Visibilidad de los textos. La era digital devora el presente, y las redes sociales aún más. Debes comprobar cuánto tiempo permanece visible tu texto en ellas. El lector casual solo leerá, en el mejor de los casos, la primera página de publicaciones. Hay redes que establecen un período de permanencia de 24 horas en el espacio dedicado a las últimas publicaciones, otras ni eso. Ten cuidado con esto si no quieres frustrarte por no tener lecturas. Aunque claro, para conseguir atraer lectores debes, sobre todo, leer y comentar a los otros escritores para que así te devuelvan la visita. 

   3. Sistema de votos y comentarios. Reconozco que odio los votos en redes sociales. Soy consciente de que un pequeño sistema de premio, es algo que alimenta el ego del escritor, que sirve de motivación. Pero el problema es que ello tiende a la perversión de lo que significa compartir: escribir y, además, leer. He llegado a ver autores que cuando publican su entrada encadenan en ¡tres minutos! cerca de veinticinco likes. Por supuesto, no existe en la Tierra tal ritmo de lectura, simplemente es una manera mezquina de llamar la atención sobre su publicación. Pero esta práctica lleva al absurdo de convertir la red en un simple, y bobo, intercambio de votos que no lleva a ninguna parte.
   4. Recursos añadidos. A fin de atraer usuarios, las redes crean contenidos y opciones que no se limitan al mero intercambio de textos y lecturas de sus usuarios. Ediciones impresas de los mejores textos, consejos narrativos, propuestas de retos o concursos, bibliotecas de fácil acceso en las que los autores noveles den a conocer sus libros… Ni qué decir que ello, aparte de una mayor calidad, ofrece un indicador de la atención de sus administradores para mantenerla viva.

COMUNIDADES DE GOOGLE+ Y FACEBOOK


    Para esta opción es imprescindible contar con un blog personal. Así como en las redes literarias puedes colgar tus textos en tu perfil, esta forma de darse a conocer se basa en visitar, y ser visitado, por otros bloggers. Participar en este tipo de comunidades es una excelente forma de que tu blog aumente el número de visitas. Además, dado que todos los textos publicados serán tuyos, conseguirás, durante unos minutos, acaparar toda la atención del visitante y, quién sabe, que se convierta seguidor.
  
"Recuerda: tan importante como compartir, es leer."
   En estas comunidades todos tienen su blog, todos escriben y todos quieren ser leídos. Pero cuidado, corresponder visitas no solo debe ser una cuestión de educación o promoción. Esa no es la actitud. Cuando entres en un blog debes hacerlo como si fueras Indiana Jones antes de abrir la puerta de una cámara funeraria. Con el entusiasmo de disfrutar de lecturas que se escapan de lo que puedas encontrar en las librerías. Literatura desinteresada, escrita por alguien llevado por la pasión de escribir. Y siempre encontrarás algo de lo que aprender. Esa es la esencia de compartir. ¡Ah! No te olvides jamás de dejar un comentario elaborado, que demuestre que te ha interesado el texto. Eso es lo menos que puedes dar, pero lo máximo que podrás recibir en tu propio blog.
    Es aconsejable comprobar antes cuál es el objetivo de cada comunidad. No nos engañemos. Un porcentaje muy elevado de ellas es un mero escaparate de libros autopublicados en los que los participantes no tienen más interés que colgar su anuncio. Aléjate de ellas. Aunque recibas likes, serán likes que, en muchas ocasiones, no obedecen a la lectura de tu texto, sino a llamar tu atención para que veas su anuncio. No digo que sea malo. Al contrario, es legítimo. Pero, ¿no es mejor darte a conocer con tus escritos? Y que conste que yo no estoy libre de pecado.

   En definitiva, si quieres darte a conocer en la Red te sugiero:
           · Cuida cada una de tus publicaciones como si fuera un bebé. Planifica, escribe, revisa y vuelve a revisar la ortografía, la sintaxis, la trama…
           · Participa de verdad en la comunidad. Dedica a los demás participantes la misma atención que te gustaría que te dedicaran a ti. Jamás des un like sin haber leído el texto. Eso es muy feo y no sirve para nada. No quieras edificar un rascacielos en una semana. Comparte y comenta. 
            · Intenta ser moderado en los halagos, ello lo agradecerá el autor puesto que así podrá valorar la calidad de su texto. Pero tampoco hagas correcciones si no tienes confianza con el autor o este no te lo pide. Te evitarás algún que otro sofoco.
            · No seas pesado. Da tregua a tus seguidores, publica un par de textos a la semana, da tiempo a tu relato. Piensa que los demás tienen tan poco tiempo como tú y si ven un reguero de publicaciones seguro que les dará pereza visitarte o, a lo sumo, solo te leerán la última.

    Por supuesto, esta entrada es puramente subjetiva. ¿Y vosotros? ¿Cuál es vuestra vida social literaria? ¿Cómo os organizáis para compaginar escritura y lectura de otros escritores?

     ¡Saludos tinteros!

12 comentarios:

  1. Sí, las comunidades son todo un tema; en G+ la mayoría en la que estoy no hay mucha interacción y, en las pocas que sí la hay, está decayendo un poco, salvo una. El tiempo es un problema, yo todavía estoy tratando de encontrar la mejor manera de aprovecharlo, pero la vida social internetera, por muy limitada que sea, consume bastante.

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    1. Gracias por pasar, Denise. Me lleva de cabeza, intentas llegar a todo, pero como se dice "quien mucho abarca, poco aprieta". Cuando te llega el momento de escribir y ves la cantidad de publicaciones de gente que te sigue, puff... Me encanta leer, pero te roba todo el tiempo a poco que te descuidas. Me "alegra" saber que no es solo un problema mío. Un abrazo

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  2. ¡Hola, amigo de letras! Sí que es cierto lo que dices de los comentarios rápidos en algunas redes sociales y en los "megusta". Hace menos de un año hice un experimento en Falsaria, red que sé que conoces, para presentar los resultados en un congreso de lectura y escritura en relación con los medios electrónicos/digitales. La conclusión fue que es muy fácil manipular a los demás dejando un comentario halagador y un "megusta" en alguno de sus textos para que luego, con una sutil invitación, lean tus textos y se conviertan en tus seguidores. Haciendo este experimento, me posicioné, casi sin pretenderlo, en el primer puesto de Falsaria en un par de semanas. Por supuesto, para conseguir que tus seguidores sean fieles y te den el voto, también es necesario que escribas mínimamente bien y que dirijas la atención de tus seguidores hacia un texto en concreto para obtener el voto. ¿Tú qué opinas? ¿Te ha pasado alguna vez lo de las manipulaciones? ¿Crees que el ser humano está perdiendo su criterio y se está volviendo, cada vez, más "borrego"? Porque conseguir unos 80 votos en dos semanas me parece excesivo en una red de escritores tan competitiva como Falsaria, donde todos racanean sus votos y, a su vez, esperan ser votados para conseguir publicar... Espero tu respuesta. ¡Un abrazo!

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    1. Me ha encantado tu comentario. ¡Menudo experimento! Más que responder (que también), te comento mi experiencia personal. Hace cuatro años me decidí, al fin, a escribir. Cuando digo "inicié" es en términos absolutos. Jamás había escrito ni una sola historia, al menos desde la adolescencia. Hice un taller de escritura creativa on line. Poco después de terminarlo leí en el periódico (en papel, puesto que tampoco usaba internet, ni FB, ni blogs, ni nada) que se creaba una red literaria, LITERATURA NOVA. Fíjate si era "virgen" que pensé que había descubierto oro, algo único. Bueno, en esa red casi nadie comentaba, era bastante oscura. Por azar, encontré un enlace a Falsaria. Vi que la cantidad de comentarios, los votos, ¡la oportunidad de que tu relato pudiera ser publicado en papel! Me apunté de inmediato. Te cuento esto para que veas la actitud "inocente y virginal" con la que ingresé en esa red. Cuando publiqué mi primer artículo y recibí los primeros seguidores y comentarios "maravillosos", lo reconozco fui el hombre más feliz del mundo. Poco a poco, fui leyendo a los que me seguían. Entonces me di cuenta de que textos, bastante malos, tenían un montón de votos. Digamos que perdí la virginidad, cuadrupliqué mi número de comentarios y votos (eso sí siempre comenté), en plan maquiavélico compaginaba la publicación de mis textos en función de cuándo había comentado. El resultado, como dices, un aumento exponencial de votos. De repente, todos mis relatos pasaban a portada en menos de siete horas. Es cierto lo que comentas de a actitud rácana en cuanto a votación, pero eso es solo mientras que te vean como rival. Comprobé que los votos se resistían entre el 15 y el 20, que era el que marcaba entrar en el ranking. Pero una vez superado el voto 25, el voto es más sencillo puesto que los participantes dan ese texto por publicado y ese voto puede ser un escaparate para ellos también. En esa época participé de manera tan intensa que hasta me di cuenta, que los que comenzaban en la red de inmediato recibían los votos de los veteranos. Puede que como bienvenida... o como captación de sangre fresca, claro. Bueno, Habrás comprobado que cuando he mencionado en la entrada lo de la "perversión", lo digo de verdad.
      Total, pasaron unos meses y, poco a poco, el voto dejó de llenarme, el comentario halagador sin más empezó a aburrirme, además el tiempo que dedicaba a esa red llegó a conseguir que no escribiera en meses. Y me agobié. Continuamente recibía invitaciones para que leyera (votara) textos, sin durante tres días no me conectaba llegaba a recibir correos preguntándome por qué ya no les seguía, te lo prometo. En ese punto decidí dejarlo. Dejé de participar de manera activa y, por supuesto, los votos bajaron.
      ¿Fue un error participar? En absoluto. Gracias a esa red, conocí a toda la familia de Valencia Escribe y a autores que, de verdad, te seguían, y me siguen, porque les gustan mis textos. Gracias a esa red, fui conociendo a gente maravillosa, que brillaba entre la multitud.
      Posteriormente he participado menos en redes, durante un tiempo publicaba en Borradores.es una iniciativa en la que subías textos y los compañeros los corregían "de verdad". Allí aprendí muchísimo. Lamentablemente, eso de que te corrijan no gusta y la participación se fue. Échale un vistazo, todavía navega en el reino digital de Hades.
      La última en la que he participado es LITERAUTAS. Es la única que me motiva en este momento.
      Como es muy largo ya continúo en otro comentario

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  3. Bueno, continúo respondiendo a tus preguntas, Noemí. Por supuesto que existe la manipulación en todos los niveles. Y lo que es peor, la manipulación subliminal. En esta época, en la que se acumulan informaciones cada segundo, aún más. Por ejemplo, imagínate que se está debatiendo sobre la pena de muerte y echan una película sobre un preso inocente, y encantador, al que van a condenarlo a la pena capital. ¿Qué dirían? Por contra, imagina que echan una película donde un psicópata que ha violado a un niño se las ingenia para salir inocente en el juicio. ¿Qué dirían entonces? Es un ejemplo exagerado pero creo que ilustrativo. En las redes pasa lo mismo. Puede que de manera inconsciente, piensas en que si ese participante te ha votado es descortés no devolverle el favor; o, intencionada, usando ese razonamiento para conseguir el voto.
    De todas formas, en el camino del escritor todo son etapas. A quien comienza, siempre le recomendaré que participe en esas redes para acumular "seguidores de verdad" y, por qué no, acumular confianza en sus textos. Pero, por supuesto, deberá dejarlo cuando sienta que esa etapa ha concluido, que debe seguir por caminos más empinados, que, sobre todo, su meta es escribir y narrar mejor.
    Puff... vaya monólogo me ha salido.
    Te agradezco muchísimo tu comentario y la oportunidad de hablar de estos temas.
    Un fuerte abrazo!

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    1. ¡Hola, David! Encantada con tu respuesta. Me he sentido identificada en muchos aspectos con tu propia andadura como autor. Sí que es cierto que, a pesar de los "peloteos" o como los queramos llamar, se hacen buenos amigos en la red. Yo he conocido a través de Falsaria a una muchacha de Huelva que escribe muy bien y chateamos con frecuencia sobre literatura. Claro que también conocí a algún rarito del que tuve que apartarme cuando empecé a sospechar que no estaba bien de la cabeza, pero bueno...
      Al grupo de Valencia Escribe lo conocí, sin embargo, de casualidad, cuando buscaba revistas literarias durante un breve período que viví en Valencia.
      Pero, volviendo al tema, las redes sirven para hacer seguidores, pero ni todas funcionan igual ni persiguen tampoco los mismos fines, por lo que a veces es complicado hacerse con un público objetivo. EN muchos casos, como señalas, se dedican al halago fácil y, con el paso del tiempo, sus comentarios dejan de llenarte. Por eso es bueno conseguir no sólo lectores, sino amistades que se conviertan en tus lectores beta y sean capaces de decirte las críticas sin maquillarlas. Yo creo que mi etapa en las redes, al menos la de falsaria, casi está llegando a su fin. Seguiré colgando algo muy de vez en cuando para no abandonarla del todo, pero sospecho que al final la dejaré. Creo que funcionaría mejor si no tuviera ese sistema de votos ni el premio de conseguir la publicación trimestral que, por cierto, hace al menos un año que no hacen. ¡Un abrazo!
      P. D. Yo también he respondido a tu comentario en mi blog.

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  4. Hola David!!
    Me detuve un buen rato con gusto en tu interesante entrada. Hay muchas cosas a considerar, pues ya tengo una rato en esto de compartir (como lo mencionas: escribir y leer) que es un círculo virtuoso... Me encanta la imagen de Indiana Jones, es algo que debemos mantener vivo al mismo grado que escribir los propios textos, explorar los otros y enriquecer el diálogo, pues de eso se trata esto de las redes...
    Me pasa que muchas veces me dejo llevar por la ansiedad y tal vez le doy poco tiempo a un texto de que atrape a sus lectores y ya estoy lanzando otro... En cuanto a leer a los demás, es la parte más rica, pero también mas difícil y es que hay tantas cosas, personas, temas que conocer... Yo parto de una premisa (tal vez tramposa) de conocer en sus letras a los que me comentan y leen. Para mí es un principio de agradecimiento que me ha llevado a entablar grandes relaciones con personas de la red y crea mi "vida social" en ellas. Luego visito las recomendaciones o post con imágenes y títulos que me llaman la atención y así voy formando mis lecturas que no son tantas como quisiera, pero claro el tiempo y la vida "Real" llenan el espacio. Hago un sincero esfuerzo por mantenerme activa en las comunidades en las que participo bajo los parámetros que ellas proponen, e intento no llenarme de escaparates vanos en los que no puedo ser un agente reciproco...pero muchas veces caigo en el pecado... aich, cuántas cosas intento... jajaja

    !Un gran tema, Abrazos!!

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    1. Como dice el refrán: quien mucho abarca, poco aprieta. He optado a algo parecido. Limitar horas de "vida social" y también circulos. Primero, agrego los blogs de autores que he leído y me han interesado. Aunque me he propuesto que, al menos una vez al mes dedicarme a descubrir nuevos mundos. Un abrazo, Diana. Gracias por pasar.

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  5. Hola David, tema interesante el que tratáis en este apartado.El tener un blog de relatos abierto es complejo a la vez que gratificante. Te lleva tiempo crear un círculo de seguidores a los que tu por correspondencia debes visitar tanto como puedas, eso es uno de los principios básicos de cualquier bloguero, sino la gente te va olvidando y luego cuesta mucho volver a llamar su atención.
    Yo estuve en Falsaria y me pasó como a vosotros, me vi envuelta en un dame que yo te doy de forma un poco obligada, podemos pensar que es lo mismo que hacemos con nuestros blogs con la salvedad a mi modo de entender que no existe ninguna reciprocidad exigida para poder publicar en papel nada lo que hace que la gente te visite si le viene bien o tiene tiempo. En mi caso algunas veces no puedo visitar a todos los que entran a comentar y luego trato de subsanar eso acudiendo en otra ocasión sin que yo tenga nada publicar.
    No cabe duda que el tiempo no es algo que estire y podamos abarcar muchas cosas de ahí que sea complicado acudir a comentar de forma asidua.
    David nosotros llevamos tiempo comentando y eso es importante porque algunos que empezaron con nosotros ya se quedaron por el camino.
    Un abrazo.
    Puri

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    1. Esa es la razón de por qué he decidido dejar las redes, salvo Literautas que es "caso aparte". La Vida Social es imprescindible para ser visible, pero hay que marcarse límites para evitar que termine comiéndose el poco tiempo que se tiene para escribir. Gracias por compartir tu experiencia. Me alivia pensar que este problema no era solo mío! Un besazo!!!

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  6. Ay David, qué gusto leer que no soy el único que aprendió y sufrió y se desvirgó en falsaria. No puedo sentirme más identificado con lo que comentas y me agrada el tono que usas.
    Tengo muchos problemas con el tiempo. Lo pierdo sin darme cuenta... Soy un desastre en las redes, me da ebvidia este estupendo blog y es un ejemplo extraordinario para mí. Por otro lado, debo decir que he descubierto "el mundo real". Con la presentación de mi libro en una librería, he conocido escritores de mi ciudad, recibo come tarios de viva voz y quiero seguir creciendo por ahí... Es un mundo nuevo y fascinante, lo recomiendo. Eso sí, hay que primar lo importante,vapartarse de todo y escribir, leer y corregir. Gracias otra vez, amigo, aprendo mucho con vos.

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    1. Yo, que llevo esta afición casi en la clandestinidad, que en la vida "real" no tengo la suerte de contar con nadie que se interese por este mundo, la oportunidad que nos brinda internet, en todas sus variantes, es maravillosa. Aunque también tiene su precio en ocasiones. El cuerpo me pedía este artículo para contar mi experiencia, como un pliego de descargos. Un abrazo, Per. ¡Ah! Pronto verás por aquí mi reseña de tu fantástico libro "Sobres y cartas"

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